Siempre lo dije: los televisores OLED eran el futuro, aunque Samsung se empeñó durante años en obviarlo, estaba cantado. Tras ver las orejas al lobo en 2025, parece ser que lo que va a salvar a la marca coreana (o al menos, hacer que sigan creciendo) no es la tecnología QLED, ni tampoco la QNED autoemisiva que nunca ha llegado, ni el empecinamiento en el 8K ni tampoco los interesantes pero costosísimos avances en tecnologia Micro LED…y en mi opinión, tampoco lo hará la llega de los nuevos Mini LED RGB (o Micro RGB como los llama Samsung). Solo hay una salida: OLED.
Y es que esta tecnología autoemisiva ha supuesto un antes y un después en calidad de imagen, especialmente gracias a LG, gran impulsora -y la que más vende a nivel mundial-, sobretodo desde 2016 -año de inflexión tecnológica debido al impulso del HDR y la necesidad de más brillo-. Pues bien, el mercado ha hablado y ha hecho que Samsung incremente en uun 38,1% sus ventas de televisores OLED respecto a 2024. Vaya PASADA de cifras.
Los televisores OLED le dan un balón de oxígeno a Samsung: 2 millones de unidades vendidas en 2024

Y es que al final las cifras son las cifras y hablan por si solas. Vender 2 millones de unidades de televisores OLED a lo largo del 2024 es una pasada y aunque LG sigue liderando el ránking, si la otra coreana sigue apretando puede llegar el sorpasso en cualquier momento. Y es que estas cifras se han dado pese al empeño de la marca en dejarla en segundo plano, centrándose principalmente en Neo QLED y la resolución 8K…y parece que seguirán igual con las Mini LED, aunque con un matiz.
Los datos han hecho que Samsung ya mire con otros ojos a la tecnología OLED, unos televisores que casi la marca sacó de pruebas en 2022 para ver que tal funcionaban en el mercado y poder competir en este tipo de tecnología con LG. Para ello la firma tiró de músculo financiero y creó la variante QD-OLED, que combina diodos OLED con puntos cuánticos para mejorar brillo y especialmente el color. Desde entonces, Samsung ha expandido su familia de televisores OLED cada vez más, aunque no todos son QD-OLED.
Es normal por tanto que 2026 se presente como un año de oportunidad para la firma coreana y que, veremos, impulsen estos televisores como lo más top que tienen, aunque para ello tengan que dejar en un segundo plano a los Mini LED. ¿Lo harán? en mi opinión no, seguirán apostando por modelos Mini LED para competir con China dejando a las OLED como un raravis que, pese a no recibir la misma atención, se venden más que las Neo QLED y Neo QLED 8K juntas.
2026 puede ser el año del OLED para Samsung y marcar el destino de la empresa para siempre

En mi opinión, vamos a volver a ver una segunda prueba para esta tecnología por parte de Samsung. Si ven que las ventas siguen respondiendo igual de bien y creciendo, es muy probable que por fin se asiente como tecnología de visualización principal de Samsung y reciba todo el cariño que merece: publicidad, inversión, anuncios…¿quién ha visto algún anuncio de una OLED de Samsung por la tele? ¿Y de Neo QLED? de la primera ni uno, de la segunda…cientos.
Por ello la firma coreana ha invertido en varios modelos OLED para 2026, que aunque seguiremos sin ver diagonales de 42, 48, 83 o 97 pulgadas con paneles QD-OLED, si que representan un buen salto tecnológico con la llegada de los paneles QD-Penta Tandem, que incorpora una capa adicional emisora de emisores azules de nueva generación y mejoras significativas en eficiencia luminosa y longevidad del panel, como una especie de revisión o mejora de los paneles de 2025.
En fin, con esta mejora enorme en ventas de paneles OLED (recordemos, más de un 38% de incremento en ventas y más de 2 millones de unidades vendidas), hace que la marca se posicione como segunda marca en ventas de televisores OLED con 31% del mercado (de televisores OLED) y amenaza ya la hegemonía de la otra marca coreana, LG. ¿Será suficiente con eso para que Samsung lo apueste todo al OLED el año que viene?




