Cualquiera que lleve años años jugando videojuegos en PC sabrá que el rey es Windows, el sistema operativo de Microsoft. Aun así, la verdad es que el actual Windows 11 no ha terminado de asentarse de forma sólida en el terreno gaming ni en términos generales.
Desde las actualizaciones que muchas veces rompen el rendimiento en gaming, hasta el excesivo uso que hace de la memoria RAM, han hecho que no termine de convencer a muchos usuarios.
Por ello, en los últimos meses numerosos son los usuarios que han decidido pasarse a Linux, en algunas de sus distribuciones, las cuales en muchos casos son mucho más eficientes que Windows gracias al uso de Proton, la tecnología de Valve. Aun así, parece que Windows ha reaccionado en consecuencia.

Windows reacciona con fuerza
Cierto es que llegan algo tarde, pero no sorprende en absoluto que Windows haya decidido tomar cartas en el asunto, e implementar soluciones a algunos de los problemas que han sido señalados por los usuarios en los últimos meses.
Recientemente pudimos saber que reduciría el uso de memoria RAM de Windows 11, algo que no solo es urgente en gaming, sino que debe hacerse en términos generales, dada la crisis de la memoria en la que estamos envueltos, es lógico que se reduzca el consumo en este sentido, justo cuando en ordenadores con Windows se empieza a recomendar el uso de 32 GB de RAM.
Ahora hemos sabido que también harán ajustes para mejorar la latencia. En Windows cuando la CPU y la RAM están cerca de su límite se genera una latencia bastante incómoda, siendo precisamente esto lo que atajarán desde Microsoft.

Siguen teniendo asignaturas pendientes
Por desgracia, como usuario de Windows te puedo confirmar que esto no es suficiente. Si hablamos únicamente de gaming, estos no son los problemas principales de este sistema operativo, y es que el más relevante es la cantidad de procesos que funcionan en segundo plano.
Estos hacen que el rendimiento en juegos sea bastante deficiente en muchos casos, y la verdad es que los intentos que ha tenido hasta ahora Windows para solucionar esto no han conseguido prácticamente nada.
Recientemente supimos del objetivo de Microsoft de llevar el llamado Modo Xbox a ordenadores de todo el mundo. Esto viene a ser una capa que permite que el PC se centre completamente en el gaming, y por tanto precisamente cierre la mayoría de estos procesos, mejorando bastante el rendimiento que ofrece en su sistema operativo.

Este modo no es nuevo, ya existía en dispositivos portátiles que usaban Windows 11 como sistema operativo, pero parece que el objetivo de Microsoft es llevar esto a cada ordenador que utilice su software, con lo cual deberían ver un mejor rendimiento en gaming de forma directa. Además, así tu ordenador se asemejará un poco más a una consola.
Por ponerlo de forma sencilla, estaríamos hablando de un dos en uno. Por una parte, en lo técnico sería un optimizador gaming, mientras que en los estético hace algo similar a lo que vemos con modo Big Picture de Steam.

¿Cuándo llegará todo esto?
Por desgracia no hay mucha información en este sentido. Microsoft no ha dejado del todo claro si alguna de estas mejoras ya han sido implementados o, en caso de no haberlo hecho, cuándo terminará llegando finalmente.
Precisamente por eso lo mejor que podemos tener es paciencia, al mismo tiempo que tenemos la certeza de que Windows está intentando por todos los medios frenar la sangría que está viviendo hacia Linux, la cual parece ser especialmente relevante en el terreno gaming, aunque todavía no se refleje de forma significativa en los números de usuarios.



