Desde que vi la noticia de que NVIDIA le dijo a Ars Technica que no descartaban nuevo hardware para la Shield TV, tengo la cabeza como un bombo. Porque la Shield es de esos cacharros que, cuando te acostumbras a tenerlo en casa, te cuesta bajarte del carro. Va fina, es estable, y en el mundillo del streaming “guay” y del cine en casa lleva años que aunque no haga mucho ruido siempre está ahí.
Y claro, cuando te dejan caer que igual hay hardware nuevo, a mí se me enciende la bombilla. No porque la Shield actual sea “mala” (ni de lejos), sino porque el mundo ha cambiado una barbaridad: ahora hay teles 4K a 120 Hz por todos lados, el Wi-Fi va a otro ritmo, los códecs se han puesto las pilas y encima está la moda de meter “IA” hasta en la tostadora. Así que… si NVIDIA se anima, tienen la oportunidad ideal de sacar un pepino redondo.
Además, hay un punto que a mí me parece clave: si sacas un nuevo dispositivo Shield, no puede ser “lo mismo, pero con otro nombre”. Tiene que notarse en el uso real, en el día a día, en ese momento en el que te sientas en el sofá, le das al mando y dices: “esto va como un tiro”. Así que aquí van 6 novedades que me encantaría ver si NVIDIA decide volver al ruedo.
HDMI 2.1 de verdad: 4K a 120 Hz, VRR y todo el pack gaming

Esto, para mí, sería el “hola, hemos vuelto” en mayúsculas. Un HDMI 2.1 bien implementado es pura comodidad. Que si tienes una tele moderna, puedas disfrutar de 4K a 120 Hz sin inventos, y que si te da por jugar (o tirar de streaming de juegos), tengas VRR y ALLM funcionando como toca.
Y no te estoy hablando solo de gamers de “teclado y rata”. Hablo de gente normal que quiere enchufar el cacharro y que no haya cosas raras: pantallazos negros al cambiar de HDR, cortes de audio, o ese clásico “hoy sí, mañana no” con el passthrough. Si sacan Shield nueva, yo quiero esto: enchufar, configurar una vez y olvidarme.
AV1 por hardware: que el streaming del futuro no le pille con el pie cambiado
Las cosas como son, AV1 es el presente y el futuro del vídeo comprimido. Y no es solo por “ser moderno”, es por algo muy simple: más calidad con menos bitrate. O dicho de otra manera, menos necesidad de conexión bestia para que se vea bien.
Si NVIDIA mete decodificación AV1 por hardware, la Shield se pone al día de golpe. Y ya que están, que cuiden lo de siempre: compatibilidad sólida con HEVC, VP9 y compañía, porque en el mundo real tú quieres darle play y que no exista el concepto de “este archivo me da problemas”.
Más potencia útil: fluidez total y un reescalado con IA que se note

A mí esto me parece importante: no quiero potencia para decir “mira qué numerito da en un benchmark”. Quiero potencia para que las apps vayan como un tiro, para que el sistema sea ágil y para que la experiencia sea premium sin tener que pelearme con reinicios o cierres raros.
Y luego está el tema del reescalado. NVIDIA ya lleva años con esto, y si sacan una Shield nueva, yo espero un salto real en el AI upscaling. Que pones un contenido en 1080p (o incluso 720p, que aún hay mucho por ahí), y de repente dices: “aquí hay algo”. No milagros, pero sí ese punto de nitidez y limpieza que te hace sentir que el cacharro está trabajando para ti.
Conectividad a 2026: Wi-Fi 6E/7, Ethernet serio y puertos que no den vergüenza
Esto es otro clásico: vivimos rodeados de Wi-Fi, pero luego el streaming pesado y los archivos gordos dependen de una buena red. Así que yo lo tengo clarísimo: una Shield nueva debería venir con Wi-Fi 6E como mínimo (y si se atreven con Wi-Fi 7, ya me quito el sombrero), y con Ethernet gigabit sí o sí.
Y ya que estamos… a mí me encantaría ver 2.5GbE. ¿Es necesario para todo el mundo? No. ¿Es una chorrada premium que te deja la instalación de red finísima para streaming local potente? Sí. Y es de esas cosas que, cuando la tienes, dices: “ahora entiendo por qué esto existe”.
En puertos, lo mismo: USB rápidos (y si meten USB-C con cabeza, mejor). Nada de recortar justo en lo que hace que el cacharro sea “hub” de tu salón.
Audio y compatibilidad: passthrough limpio y cero líos con formatos
Aquí voy a ser pesado porque me toca la fibra: una Shield nueva tiene que ser amiga del cine en casa, y eso significa que el audio tiene que ir fino. Que si tienes una barra de sonido potente o un AVR, el passthrough funcione, que no haya cortes, ni “hoy me detecta Atmos y mañana no”, ni historias de CEC que te vuelven loco.
Y sí, ya sé que muchas veces el problema es una mezcla de tele + AVR + cable + ajustes. Pero precisamente por eso, un dispositivo top debería ponerlo fácil. Menos guerra y más disfrutar, que al final es de lo que va esto.
Un mando de verdad y detalles que te arreglen la vida

Esto parece una tontería… hasta que no lo es. Yo quiero un mando con buen tacto, con botones bien colocados, con batería decente, y si trae retroiluminación bien hecha, pues mira, otro puntazo. Y ya que estamos: un localizador tipo “hazlo sonar” para cuando se pierde entre cojines. Porque se pierde. Siempre.
Y, por pedir el remate: que el software siga siendo lo que ha sido siempre en Shield: estable, rápido y sin sentir que el fabricante se olvida de ti al mes y medio. Eso, para mí, es media Shield.
En fin, si NVIDIA saca una Shield nueva, yo quiero que sea esto: un salto claro a HDMI 2.1, AV1 por hardware, más potencia real para fluidez y reescalado, conectividad moderna y cero dramas con audio y formatos. Vamos, un dispositivo que lo pones en el salón y piensas: “vale, ya está, aquí me planto”.
Y ojo, que igual luego sacan algo y no cumple todo. Pero si lo hacen bien, la Shield TV podría volver a ser el “cacharro referencia” del salón para los que queremos streaming, cine en casa y un ecosistema que no nos trate como si estuviéramos usando un juguete. A mí, desde luego, me tendrían dentro.




