Hay pocas cosas más coñazo que ponerte una peli, una serie o un partido y darte cuenta de que la boca va por un lado y la voz por otro. Parece una chorrada, pero te saca de lo que estás viendo en nada y al cabo de dos minutos ya estás más pendiente del fallo que de la propia escena. En cuanto lo detectas una vez, ya no puedes dejar de fijarte. Y da igual que tengas una tele buena, una barra de sonido cara o una consola conectada, porque el desfase de audio te saca totalmente de lo que estás viendo.
Lo curioso es que mucha gente se pone en lo peor en cuanto lo ve. Que si la tele está fallando, que si la barra de sonido no se lleva bien con el televisor, que si el HDMI es malo o que toca cambiar medio equipo. Pero la realidad casi siempre es mucho más simple. En la mayoría de casos no hay ninguna avería seria detrás, solo algún ajuste mal puesto que está liando la sincronización. Lo que suele pasar es algo mucho más terrenal, más de andar por casa: algún ajuste de sonido o de imagen está haciendo que una cosa se procese más rápido que la otra. Y claro, ahí aparece el dichoso retraso.
La buena noticia es que normalmente se puede arreglar sin gastar un euro y además bastante rápido. Lo importante es fijarse en qué está pasando exactamente. Porque no es lo mismo que el sonido llegue antes que la imagen a que la imagen vaya por delante y el audio aparezca tarde. Parece casi lo mismo, pero no lo es. Y según el caso, te interesa tocar una cosa u otra.
Si el sonido se adelanta o se retrasa, la clave suele estar en la sincronización AV

Hay veces que lo notas enseguida. Pones cualquier serie, alguien abre la boca para hablar y la voz se te adelanta un poco, como si fuera con prisa. No suele ser culpa de nada raro ni de que la tele esté medio rota. Muchas veces pasa porque la imagen va más “cargada” de procesado que el sonido. Entre el movimiento, los filtros, la limpieza de imagen y demás inventos del menú, la tele tarda un poco más en sacar el vídeo y al final se produce ese desfase.
En estos casos, lo más práctico es irte al menú de sonido y buscar alguna opción tipo “Retardo de audio”, “AV Sync”, “Audio Delay” o algo del palo. La gracia está en meterle un pelín de retraso al audio para que vuelva a coincidir con la imagen. Sin más. Lo suyo es hacerlo con calma, probando una escena donde salga gente hablando, tocar un poco el ajuste, volver a mirar y dejarlo fino cuando ya veas que boca y voz van por fin a la vez.
Pero claro, también puede pasar justo lo contrario. Ves que alguien mueve la boca y la voz entra un pelín después. En ese caso, la imagen va por delante del sonido. Y aquí lo primero que haría yo sería mirar si no tienes ya activado algún retardo de audio sin darte cuenta. Porque eso pasa muchísimo. Tocaste algo un día, lo dejó así un menú automático o venía arrastrado de una barra de sonido, y ahí se quedó.
Si ves que hay un valor aplicado, déjalo en cero y prueba otra vez. Y si ya estaba en cero, entonces seguramente el retraso venga por otro sitio. Muchas veces el culpable es el modo de sonido que estás usando. Porque sí, hay perfiles tipo cine, música, deportes y demás que en vez de ayudarte, meten más procesado del necesario y terminan creando ese pequeño desfase que te destroza la tarde.
Si tienes una barra de sonido, el formato de salida puede ser el verdadero culpable

Uno de los clásicos. Te compras una barra de sonido, la conectas, todo parece ir bien… y de repente notas que el audio ya no entra del todo bien. No siempre pasa, pero cuando pasa suele venir de lo mismo: la tele manda el sonido de una forma y la barra tarda un poco en interpretarlo y procesarlo.
En ese caso conviene entrar en el menú de sonido y buscar opciones tipo “Salida de audio digital”, “Digital Audio Output”, “Formato de audio HDMI” o algo parecido. Si lo tienes en Auto o Bitstream, prueba a cambiarlo a PCM. Este ajuste suele recortar bastante el retraso, porque la tele hace más trabajo por su cuenta y le manda a la barra una señal más directa, más mascadita, por decirlo así.
Eso sí, hay letra pequeña. Pasar a PCM normalmente quiere decir renunciar a formatos más avanzados como Dolby Atmos o parte del sonido envolvente, o sea que no es una solución perfecta para todo el mundo. Pero para comprobar si el problema va por ahí, viene de lujo. Si notas que con PCM todo queda bien sincronizado, ya sabes de dónde venía el follón.
También merece la pena mirar si la propia barra de sonido tiene ajuste de retardo o sincronización. Algunas lo llevan en su propio mando o en su app, y a veces es mejor tocar eso antes que cambiar el formato de salida de toda la tele. Si puedes arreglarlo desde la barra sin perder funciones, mejor que mejor.
En consolas y juegos, el Modo Juego puede arreglarlo… o liártela más

Si el retraso solo aparece cuando juegas, entonces yo miraría sin dudarlo el Modo Juego. Este modo está pensado para que la tele responda más rápido, reduciendo el input lag y quitando procesados de imagen que sobran cuando estás con una PS5, Xbox o PC. El problema es que, a veces, al acelerar tanto la parte visual, el sonido se queda un pelín atrás.
Y claro, ahí tienes la sensación rara de que disparas, explota algo o hablan en una cinemática… y todo entra un poco fuera de sitio. Te toca hacer la prueba más simple del mundo. Activa o desactiva el Modo Juego y compara. No hay más misterio. En algunas teles arregla el problema y en otras lo provoca. Así de divertido.
Lo ideal, en general, es jugar con Modo Juego activado, porque para eso está y porque reduce bastante el retraso entre lo que haces con el mando y lo que ves en pantalla. Pero si en tu caso concreto ese modo hace que el audio se descuadre más de la cuenta, tendrás que decidir qué te compensa más. Un poco más de input lag o un sonido mal sincronizado. No es la decisión más glamurosa del mundo, pero a veces toca elegir.
Si el retraso cambia según la app o aparece cuando le da la gana, toca resetear
Este caso es el más pesado de todos, porque no sigue ninguna lógica. Un día te pasa en Netflix, otro en la TDT, luego desaparece, luego vuelve con una consola o con YouTube. Y claro, así no hay forma humana de saber qué demonios está pasando. Cuando ocurre esto, lo más habitual es que tengas varios ajustes chocando entre sí. Un modo de sonido por aquí, una salida digital en automático por allá, un perfil de imagen raro, algún cambio viejo que hiciste hace meses y ni te acuerdas.
Cuando la tele entra en ese punto en el que cada día hace una cosa distinta y no hay manera de pillarle el truco, muchas veces lo mejor es dejarse de historias y resetear solo los ajustes de sonido. No hace falta restaurar toda la tele ni liarla más de la cuenta. Solo el apartado de audio. Y aunque suene a la típica solución desesperada, la verdad es que suele funcionar bastante mejor de lo que parece, porque borra toda esa mezcla rara de configuraciones que se han ido quedando ahí con el tiempo.
Eso sí, antes de hacerlo conviene mirar una cosa. Si el retraso solo pasa en una fuente concreta, por ejemplo solo con una consola, solo con un deco o solo con una app, entonces seguramente el problema no esté en la tele como tal. El culpable puede ser ese dispositivo, esa app o esa conexión concreta. Pero si pasa un poco en todo, entonces sí, el reset del sonido tiene bastante sentido.

Yo, sinceramente empezaría por este orden. Primero mirar la sincronización AV, luego el modo de sonido, después probar PCM si usas barra de sonido, tocar el Modo Juego si el fallo aparece en consola y, si nada de eso lo deja fino, resetear el apartado de sonido. En la mayoría de casos el problema no es ninguna catástrofe. Es una chorrada de configuración, pero una chorrada muy puñetera.
Y cuando das con ella lo notas al instante. Todo vuelve a cuadrar, las voces encajan con la imagen y dejas de estar pendiente del fallo cada cinco segundos. Que parece una tontería pero no lo es. Porque una tele puede tener muy buena imagen, mucho HDR y todos los logos del mundo, pero si el sonido va desacompasado, la experiencia se va al garete bastante rápido.




