Sonos vuelve a toquetear su aplicación móvil, y creo no es un pequeño retoque que solo ven los usuarios más curiosos. La marca está preparando una renovación bastante importante en su app, y espero que esta vez hayan ido con cuidado porque traen cambios pensados para que moverse por el sistema sea más fácil y, sobre todo, menos desesperante para los que tienen más de un altavoz repartido por casa.
Y sí, digo que espero que hayan vigilado por lo que pasó con aquel rediseño de 2024 que le salió bastante rana a Sonos. En aquellas, la empresa quiso modernizar la app coincidiendo con el lanzamiento de sus auriculares Sonos Ace, pero el movimiento acabó generando muchísimo ruido porque la nueva app salió con errores, funciones que faltaban y una sensación general de producto a medio cocer. Desde aquel momento, Sonos no ha parado de currar para recuperar terreno y confianza.
Lo chulo de esta nueva actualización es que Sonos no la vende como una nueva app desde cero, sino más bien como una nueva manera de navegar dentro de la app que ya tienes. Y eso yo creo que es más sensato. Nada de tirar otra vez la casa abajo y cruzar los dedos. Esta vez la idea parece ser ordenar lo que ya hay, simplificar pequeñas cosas como los gestos y hacer que el usuario encuentre antes lo que busca.
Sonos cambia la navegación de su app para que sea mucho más fácil de usar

El cambio más gordo estará en la navegación. Sonos va a cambiar varios elementos que habían generado confusión por tres pestañas principales, Home, System y Search. La idea es que tengas una zona para el inicio, otra para controlar el sistema y otra para buscar contenido, sin depender tanto de tarjetas, gestos ocultos o comportamientos que no siempre eran evidentes.
Esto viene después de que la propia compañía haya pasado muchas horas observando cómo usaba la gente la app. Y por lo visto, había varios puntos bastante claros: demasiadas tarjetas de contenido, gestos de deslizar que no todo el mundo entendía, botones de cerrar donde muchos esperaban un botón de volver y elementos de interfaz que no terminaban de sentirse naturales ni en iOS ni en Android.
También se renueva el control de volumen, que era uno de esos puntos delicados en un sistema multiroom. Sonos habla de un mecanismo más fácil de agarrar y ajustar con precisión, acompañado de botones para modificar el volumen y una nueva forma de sincronizarlo en grupos de habitaciones. Puede sonar menor, pero en un sistema con varios altavoces por casa, un mal control de volumen te amarga la experiencia en dos segundos.
La actualización llegará primero en beta y será opcional

Otro punto importante es que esta renovación no se va a imponer de golpe a todo el mundo. Primero llegará a los usuarios beta esta misma semana, y además habrá que activarla manualmente desde los ajustes. Incluso cuando se despliegue de forma más amplia, seguirá funcionando como una opción que se puede encender o apagar.
Viendo lo que pasó la otra vez, lo veo una jugada bastante inteligente. Sonos tiene que dejar claro que ha aprendido la lección, y hacerlo con una actualización opcional es una manera mucho más prudente de avanzar. De tal manera, si algo no acaba de convencer, el usuario puede volver atrás, y la marca puede seguir toqueteando y mejorando la experiencia antes de cambiar la interfaz por defecto de golpe.

Además de estos grandes cambios, habrá mejoras pequeñas pero supuestamente bastante útiles, como control sobre cómo aparecen listados los reproductores, una pantalla de reproducción renovada y gestos prácticos como deslizar pra borrar una canción dentro de una lista. No son funciones que vendan un altavoz por sí solas, pero son esas las que hacen que una app sea cómoda.
Veremos si esta vez Sonos consigue dar con la tecla. Sus altavoces siguen teniendo mucho peso en el mundo del audio multiroom, pero en un producto así la app no es un accesorio: es medio producto. Puedes tener muy buen sonido, buen diseño y un ecosistema enorme, pero si controlar todo eso desde el móvil se convierte en una gymkana, el usuario acaba cansándose. Y Sonos, por fin, parece haber entendido que arreglar esa parte era obligatorio.




