Si tengo que definir con una palabra al nuevo televisor de Sony, la Bravia 9 II sería «perfección«, sin dudarlo. Es una absoluta obra maestra de la ingeniería audiovisual, pero de momento no nos adelantemos. Y es que este modelo es el único hasta la fecha concon tecnología True RGB, paneles VA de gran contraste, miles de nits y un volumen de color totalmente enfermizo, además de un nuevo filtro antirreflejos llamado Inmersive Black Screen Pro y muchas más sorpresas que veremos a lo largo del artículo.
Como siempre, agradecer a Sony España la cesión del producto. Este modelo se comercializa en 65, 75, 85 y una impresionante diagonal de 115 pulgadas. En nuestro caso, tenemos la versión de 65 pulgadas, más que suficiente para hacernos una idea de la bestialidad de televisor que ha creado Sony…y es que es absolutamente demencial; vamos a verla.
El volumen de color: uno de los factores diferenciales clave de la nueva Sony Bravia 9 II

Y es que una imagen vale más que mil palabras. Estamos ante un modelo que luce espectacular con un volumen cromático del 100% del espacio BT2020 (real, medido con sonda), por lo que la diferencia con un sistema Mini LED basado en retroiluminación blanca es TOTAL. De hecho el televisor cuenta con una opción con el que podemos cambiar entre ambos sistemas de retroiluminación y bueno…la diferencia salta a la vista de forma inmediata en la captura que os he puesto más arriba.
Pero el tema es que no solo ha mejorado el color, ha mejorado enormemente el cómo se emite la luz. Evidentemente donde antes había un solo diodo Mini LED encendido con luz blanca, ahora hay tres más pequeños emitiendo rojo, verde y azul…pero es el que nuevo sistema de retroiluminación es enfermizo: no solo no existe el blooming en el 99,9% de las escenas, si no que el nivel de negro ya es totalmente OLED. Sony ha conseguido cerrar la brecha entre ambas tecnologías.

Brillo a raudales y un control de la imagen EXCELSO

Y es que señores y señoras, este televisor es capaz de llegar a 4000 nits de brillo en áreas pequeñas en modo Cine o Profesional (el equivalente en Sony al modo FILMMAKER), por lo que no nos hará falta ya usar el mapeo de tonos en el 99.9% del contenido existente: se verá tal y como quería el director, tanto a niveles de brillo como a niveles de volumen de color.
Y es que Sony controla la imagen como nadie: todo está donde debe estar: la curva EOTF ST.2084 es perfecta, sin salirse (lavarse) ni aplastarse (ocultar detalle en sombra). Hablando de detalle en sombra: ahí está, ni más visible ni menos, simplemente perfecto. El brillo igual: presente donde debe estar -en luces pequeñas-, sin lavar la imagen por un exceso de brillo para llamar la atención.
En definitiva: es el televisor más perfecto que he tenido el placer de analizar (aunque esto es una primera toma de contacto y no una review). Nos queda el último elemento: el procesador de imagen se ha superado una vez más, escalando y procesando la imagen como no hace ninguno todavía. Y este año, además, es más controlable que nunca por el usuario.

Como consluiones preliminares…sinceramente, es un televisor perfecto o que roza la perfección en todas y cada una de las áreas, sin fallo. Y se me olvidaba comentaros que el filtro antirreflejos Black Screen Pro es una barbaridad y, de momento, el único que ha conseguido quitar el reflejo del ventanal que tengo delante del televisor. Ya veremos cuando la analice en mayor profundidad, pero de momento es un sólido 10/10. Enhorabuena, Sony.




