Spotify es de esas apps que al final acaba metida en todas partes. La metes en todos tus dispositivos e incluso en la barra de sonido si usas Spotify Connect… y cuando hay niños en casa, tarde o temprano pasa que empiezan a poner sus canciones favoritas desde la cuenta de los papis y el algoritmo acaba completamente descolocado.
Y aunque no parezca un gran problema, tiene su gracia. Porque Spotify vive de conocernos. De saber qué escuchamos, cuándo lo escuchamos y qué recomendarte después. Si de repente la cuenta se llena de música infantil, luego llegan recomendaciones raras y un Wrapped que parece hecho por otra persona.
Pues resula que Spotify ha movido ficha con una función bastante curiosa para familias. La plataforma ya te deja crear cuentas administradas gratuitas para menores de 13 años, o la edad equivalente según cada mercado, sin necesidad de pasar por el plan Premium Familiar. No es una cuenta gratis para todo el mundo ni una tarifa nueva, pero es una opción hecha para padres o tutores que quieren que los pequeñajos tengan su propio espacio musical sin dejarles una cuenta normal sin control.
Una cuenta de Spotify propia para los niños, pero con los padres al mando

La idea viene a ser que el niño tenga su propio perfil dentro de Spotify, con sus gustos, sus canciones guardadas y sus recomendaciones, pero los padres siguen teniendo herramientas para controlar la experiencia. Es decir, no hablamos de soltarles Spotify tal cual y que se apañen, es más una cuenta limitada y pensada para uso infantil.
Entre las opciones que más importan está la posibilidad de filtrar contenido explícito y bloquear determinados artistas o canciones. Esto último puede venir súper bien, porque no todo se arregla con quitar la etiqueta de «explícito». A veces hay artistas, temas o estilos que cada familia puede preferir dejar fuera, y Spotify deja ajustar esa parte desde los controles parentales.
También tenemos límites claros en el tipo de contenido disponible. Las cuentas administradas están pensadas para música, eso quiere decir que no hay podcasts ni audiolibros. Además, el perfil del menor no funciona como una cuenta social normal. No se puede buscar como usuario, no entra en ciertas funciones de interacción y queda fuera de herramientas como Jam o Blend.
La parte buena: no hace falta pagar Premium Familiar

Hasta ahora, este tipo de funciones estaban mucho más ligadas al plan familiar de pago, así que el cambio tiene bastante sentido. No todo el mundo quiere pagar Spotify Premium Familiar, pero sí hay muchas casas donde los niños escuchan música a diario desde el móvil de los padres, una tablet compartida o un altavoz conectado.
Con esta novedad, Spotify intenta cubrir justo ese hueco: dar más control a las familias sin obligarlas a pasar por caja. Eso sí, hay que tener claro que no estamos ante una experiencia Premium. Las cuentas administradas dentro del plan gratuito tienen publicidad, aunque Spotify limita ese apartado a mensajes informativos sobre funciones de la propia plataforma y sin enlaces directos de compra.
Para los padres, el beneficio más evidente es doble. Por un lado, los pequeños tienen un espacio más adecuado para descubrir música. Por otro, la cuenta principal deja de contaminarse con escuchas que no son realmente tuyas. Y quien haya visto alguna vez su Spotify Wrapped invadido por canciones que no ha elegido sabe perfectamente de qué estamos hablando.
No es revolucionario, pero sí muy útil en el día a día

Al final, esta novedad no va a cambiar la forma en la que usamos Spotify de un día para otro, pero sí resuelve una situación muy común en muchas casas. Porque una cosa es poner una canción puntual desde tu cuenta y otra muy distinta es que el niño la use como si fuera suya todos los días.
Encima hace tiempo que las plataformas están intentando afinar mucho más la experiencia por perfiles, edades y demás. La mayoría de plataformas de streaming, YouTube o incluso las propias Smart TV ya tienen perfiles infantiles, y tenía sentido que Spotify le diera un poquito más de énfasis a esta parte dentro de su app principal.
Así que sí, yo creo que si tienes niños en casa y usas Spotify, merece la pena echarle un vistazo por lo menos. No es una función de locura ni una de esas novedades que vienen con fuegos artificiales, pero te puede ahorrar dolores de cabeza. Más control para los padres, más independencia para los peques de la casa y una cuenta principal que, por fin, puede volver a sonar como la tuya.




