Tras analizar todas las gamas C de TCL, le toca el turno a la gama más adsequible, la P8L, un televisor que este año es más que interesante ya que sigue siendo un televisor con retroiluminación Full Array, además de contar con un más que respetable pico de brillo, panel VA de alto contraste, lámina de Quantum Dots y un varias tecnologías que normalmente no veríamos en otras marcas en este segmento. Así que vamos a ver qué puede ofrecer la P8L en nuestro análisis detallado.
Antes de empezar, agradecer a TCL España la cesión de este producto para su análisis. La P8L es un televisor con tecnología QD-Mini LED (como, por ejemplo, la C6K Pro) y está disponible en 55, 65, 75, 85 y 98 pulgadas variando precios y algunas funcionalidades -como el número de zonas- como veremos más adelante. ¿La vemos juntos?


TCL 65P8L
TCL P8L: ficha y especificaciones técnicas
| TCL P8L | Características |
|---|---|
| Panel | LCD Mini LED (QD, Panel 2026 MiniLED) |
| Diagonal | 65 pulgadas |
| Resolución | 4K UHD (3.840 x 2.160 puntos) |
| Alto rango dinámico | HDR10, HLG, Dolby Vision y HDR10+ |
| Montaje | Fijo o en pared (VESA 300 x 300) |
| Medidas | 144.4 x 83.1 x 6.95 cm (sin el pie) 144.4 x 89.3 x 29.5 cm (con el pie) |
| Peso | 16.9/17.2 Kg (sin/con pie) |
| Conectividad (Vídeo) | 2 x HDMI 2.1 (40 Gbps) 2 x HDMI 2.0 (18 Gbps) 2 x USB 1 x Ethernet 1 x CI+ |
| Conectividad (Audio) | 1 x Salida Óptica 1 x HDMI eARC |
| Sonido | 2.1 / 35W |
| Compatibilidad/Estándares | ARC/eARC Sintonizador DVB-T2 + DVB-S2 WiFi 5 Bluetooth 5.4 |
| Capacidad de reproducción | MPEG4 HEVC VP9 Perfil 2 |
| Sistema Operativo | Google TV |
| Control | 1 x Mando a distancia App |
Diseño continuista pero reforma total por dentro: la TCL P8L SÍ es un verdadero televisor Mini LED

Y es que habréis visto, igual que yo, que este año la TCL P8L está muy cerca del rendimiento de la C6K Pro, el modelo inmediatamente superior, pero tiene varias diferencias. Empezando por el diseño, la P8L opta por una disposición en patas en lugar de una peana, lo que le da un look propio y un carácter diferente del resto de gamas C, no es ni mejor ni peor en este aspecto, simplemente es diferente:

A nivel de sonido, la P8L opta por un sistema 2.1 con 35W en total de potencia, prácticamente igual que la C6K Pro. Al igual que esta última, la P8L usa también el mismo panel HVA, una evolución de los VA pero con mejores ángulos de visión, aunque sin llegar a los nuevos WHVA de las gamas C7L y C8L. Y en términos de diseño y panel, como veis, es casi igual que la C6K Pro.

Donde si destaca este modelo es que por primera vez la gama P (concretamente esta P8L) se convierte en un auténtico QD-MiniLED. ¿Cómo podemos diferenciarlo del resto de televisores del mercado? pues básicamente porque este modelo usa diodos MiniLED -mucho más pequeños que los tradicionales LED que se usaban hasta ahora- con una trayectoria más dirigida de la luz y con un sistema llamado Optical Distance que hace que el efecto blooming se minimice muchísimo.
Además y quizá lo más importante es que TCL no usa sistemas Edge LED de retroiluminación. Porque si, en otros fabricantes podemos encontrar modelos MiniLED pero con sistemas de iluminación propios de gamas bajas (como el citado Edge LED). La marca china usa el famoso sistema Full Array Local Dimming, con el que la luz viaja directamente desde detrás del panel, pues es ahí donde se colocan los diodos LED, controlados por zonas, consiguiendo controlar muy bien el efecto halo y el blooming. Luego lo veremos en más profundidad.
Puertos HDMI 2.1 con VRR y 144 Hz, Google TV, Pentonic 700 y un mando perfecto
En temas de conectividad, TCL este año ha revolucionado totalmente el sector de los televisores de este precio, pues es la primera vez en la historia que servidor, tras 10 años dedicándose a esto, ve un modelo como éste con dos puertos HDMI 2.1 con un ancho de banda efectivo de 40 Gbps. Con ellos, esta P8L ya está equipada para darlo todo en mundo Gaming, como veremos luego. La conectividad la completan un puerto óptico, un puerto ethernet 10/100, un USB 3.0 y el sintonizador DVB-T2, además lógicamente del puerto de alimentación.

Sobre el sistema operativo, la marca china sigue apostando Google, usando su sistema operativo Google TV como baluarte de la compatibilidad y estabilidad absoluta. Además, lo potencian y lo anuncian abiertamente sabedores que es un factor diferencial para el usuario al tener un sistema Android muy personalizable. Además, si queremos, podemos dejarlo en el modo Solo Apps y ya podremos disfrutar de un menú limpio. Y por supuesto las apps son compatibles al 100% con HDR/Dolby Vision/HDR10+/HLG.
Además, la marca china ha cambiado notablemente sus menús, con unas agrupaciones más sencillas de entender y unas explicaciones de cada opción más inteligibles, algo que comparte con el resto de la gama. Donde notamos otro cambio es a nivel de hardware, ya que aunque la P8L, sorprendentemente, usa el mismo chip Pentonic 700 que las gamas más altas, con 2 GB de memoria RAM y unos más que generosos 64GB de memoria interna.
Respecto al mando a distancia, este sigue siendo exactamente el mismo que el del año pasado: bastante manejable y del tamaño perfecto, sin pasarse de minimalismo. Este cuenta con la botonera habitual algo reducida, así como acceso directo a apps Bajo demanda: Netflix, Amazon Prime, Youtube, TCL Channel y Disney Plus, etc, a la par que mantiene el pad numérico y otras funcionalidades más.

Además, este modelo también es compatible con Gemini. La idea es que no tengas que hablarle a la tele como si fuera un robot viejo. Con Gemini, deberías poder pedir recomendaciones personalizadas, resolver dudas, buscar recetas, reproducir música, controlar dispositivos de domótica o encontrar algo para ver usando un vocabulario súper normal.
Calidad de imagen: ¿un televisor Full Array con panel QLED en la gama de entrada? Si, con TCL es posible

Llegamos al punto dulce de la review, ¿qué tal es esta nueva P8L respecto al resto? pues sobre su competencia -en el mismo rango de precios-, no tienen nada que hacer, ya que en estas gamas de entrada (recordemos que este modelo cuesta unos 599 euros en 65 pulgadas). De hecho su competencia es la propia TCL con el modelo C6K Pro, un modelo muy muy similar a la P8L pero con más zonas y, por tanto, más cara.
Además, hay que tener en cuenta que a la hora de comprar un televisor Mini LED no todos son iguales. Y es que pese a las promesas que os puedan hacer los fabricantes, la diferencia entre lo prometido y el rendimiento real suele ser más grande del que nos gustaría; incluso esto ha sido objeto de demandas entre fabricantes. En fin, el tema es que puedes comprar dos televisores con tecnología Mini LED y se parezcan como un huevo a una castaña. Y es que uno de los grandes factores diferenciales es el tipo de panel y el sistema de retroiluminación; ambos juntos marcan la verdadera diferencia en un Mini LED.
Y si, esta P8L cuenta con lo mejor de ambas, además de también incluye el revolucionario nuevo sistema óptico (OD) entre la retroiluminación y la placa difusora, del que os hablábamos antes, creando el nuevo TCL Micro OD, también llamado Micro OD (o Micro Condensed Micro Lens)

Además, la C6K Pro sigue apostando por el uso de la tecnología OD (Optical Distance), donde la mejora es brutal, ya que la distancia entre el Mini LED y el píxel es mucho menor, por lo que hay menos probabilidades de que la luz se escape y provoque blooming. Además, el controlador bidireccional de 23 bits sigue presente, lo que significa que este modelo permite controlar más de 65000 niveles de brillo por cada Mini LED.
Y ahora ya si, vamos con la importancia de un televisor FALD. Este tipo de televisores se caracterizan porque se colocan los diodos MiniLED en la zona trasera del televisor, consiguiendo mejorar notablemente la uniformidad (al haber tantos LED detrás como sean necesarios), los negros y el contraste y además se implementa una serie de zonas que pueden encender y apagar varios MiniLED (y por tanto, miles de píxeles), consiguiendo así actuar con mucha mayor precisión.

A nivel de número de zonas, en la diagonal de 65 pulgadas hemos calculado 60 zonas, siendo ésta la principal diferencia respecto a la gama C6K Pro. Aún así y por el precio que cuesta este modelo, podemos agradecer a la firma haber apostado por un modelo FALD a un preci otan ajustado. Con él, el televisor puede controlar mejor el blooming y el haloing que la competencia, que opta por modelos Edge LED.
Calidad de imagen: un notable en relación calidad-precio

Antes de arrancar con nuestra batería de mediciones, volver a comentaros la importancia sobre la idea sobre la que pivota todo el análisis: pese a su precio, hablamos de un televisor Full Array Local Dimming. A diferencia de otras marcas, TCL utiliza este sistema de retroiluminación en que colocan los diodos LED en la parte trasera del chasis (a diferencia de otras marcas que optan por sistemas más pobres como Edge LED, donde se coloca una tira de LEDs solo abajo o en los lados) y se pueden apagar agrupados por zonas, simulando el comportamiento de un OLED y mejorando enormemente el contraste, negros y los colores.

Vamos a juntar aquí ambos formatos -SDR y HDR- ya que como veremos, el televisor ofrece una calidad de imagen similar en ambos formatos. Y es que si empezamos por SDR, podemos ver como el seguimiento de la curva gamma (ajustada a 2.4) es muy buena y en cuanto al balance de blancos sufre un exceso de azul, algo prácticamente común en todos los modelos de la marca, aunque por suerte es fácilmente corregible con una calibración con sonda:

A nivel de brillo, este modelo ofrece más luminosidad de la que requiere la especifcación para el formato SDR (120 nits), por lo que en este rango va sobrada. A nivel de procesador, usa el mismo AIPQ que su hermana mayor, la C6K pro, con un buen renderizado de imagen en escenas complejas con ruido y posterización, así como un interpolador de imágenes y un escalado correctos. Para ver más detalles en profundidad y no repetirme en este análisis, os recomiendo pasaros a leer la review de la C6K Pro.

En fin, pasemos a HDR que es donde vamos a encontrar la segunda mayor diferencia con la C6K Pro: su pico de brillo es de 330 nits tras la calibración, aunque puede llegar a unos 800 o 1000 en las diagonales de 85 y 98 pulgadas, según anuncia TCL. Este pico de nits unido al uso de las tecnlogías Full Array con 60 zonas, QLED y MiniLED dan como resultado un HDR correcto, con poco blooming y un buen control de la luz. El seguimiento de la curva EOTF es bastante bueno, aunque se queda ligeramente por debajo de la referencia:



TCL 65P8L
Eso si, para conseguir este buen resultado, deberemos desactivar la opción de mapeo de tonos, ya que aunque ofrezca tres niveles, ninguno de ellos es preciso, por lo que lo mejor es desactivarlo. Nos lo confirma la medición con sonda anterior además del contenido. Por ejemplo, aquí se aprecio como al activarlo se lava la imagen y se pierden detalles especulares al no seguir la curva EOTF:

Otro tema importante es que este televisor cuenta con soporte para todos los formatos HDR: HDR10, HLG, HDR10+ y Dolby Vision. Este año también os podemos aclarar que este modo de imagen, en Modo Oscuro, se ve exactamente igual que su homónimo en HDR10, con la ventaja añadida de que tendremos los metadatos dinámicos propios de Dolby, olvidándonos del mapeo tonal del televisor.
TCL P8L y la revolución Gaming: el auténtico cambio respecto al 2025 viene con los 144 Hz y los HDMI 2.1

Y este es el cambio más grande (enorme, de hecho), junto con la inclusión de la tecnología Full Array y al modelo de 2025: el soporte real de los 144 Hz gracias a sus dos puertos HDMI 2.1 completos, con lo que podremos disfrutar de VRR y Freesync Premium a 4K y 120 o 144 Hz con HDR…pero además este año TCL ha añadido un modo 288 Hz (bajando la resolución, obviamente) por si queremos arañar aún más input lag.
Normalmente en las Full Array, el televisor desactiva zonas del local dimming para arañar unos segundos en el input lag ya que el televisor tiene que calcular en tiempo real miles de operaciones para decidir apagar (o no) las zonas. Hemos hecho pruebas entre el modo FILMMAKER y el Juego y ambos se ven idénticos, por lo que en la TCL P8L podemos afirmar que no hay degradación alguna en el modo Juego, incluso con el VRR activado. Además, la tele nos entrega un input lag que vada desde unos 5 ms (en modo 144 Hz) hasta los 11-12 ms, una locura para jugar con el mínimo tiempo de respuesta posible.
Además, TCL ha mantenido su característica gamebar que nos informa en todo momento del tipo de VRR que tenemos activado, fps, si tenemos el HDR o no, el aspect ratio, etc. Ahora es más intuitiva, visual y mucho más personalizable (elementos a visualizar, temas disponibles, etc.).

TCL P8L: Conclusiones de una auténtica Mini LED gama de entrada que tiene mucho que decir

¿Y qué podemos deciros de esta P8L? pues que nunca había visto una gama de entrada con estas funciones tan avanzadas, más propias de las gamas medias/altas. La inclusión de 2 puertos HDMI 2.1 reales y el soporte de la tasa de refresco variable a 144 Hz, con todo el buen hacer de TCL respecto a Google TV, hacen que este modelo sea un chollo por lo que vale, que recordemos que podéis encontrarla a un precio de locos en Carrefour:


TCL 65P8L
A nivel de panel qué podemos deciros: panel HVA, lámina de Quantum Dots, diodos Mini LED, unos 450 nits calibrados, seguimiento de la curva EOTF bastante correcta, compatibildiad con 144 y 288 Hz para los gamers, sistema Full Array con 64 zonas y un buen control del efecto blooming gracias a los algoritmos de TCL, pues no olvidemos que la marca es ya el fabricante número uno mundial en Mini LED y grandes diagonales, además de ser el primer fabricante en introducir el primer Mini LED del mundo en 2019 y de ser también el patrocinador oficial de la RFEF. El dragón ha acabado despertando y lo ha hecho a lo grande.




