Lo de TCL en el SID 2026 no ha sido ir a pasearse, enseñar dos paneles bonitos y volver a casa. Ha ido a sacar pecho, pero bien. Y además no solo con teles enormes, que eso ya casi se da por hecho cuando una marca quiere llamar la atención, sino también con ideas bastante curiosas alrededor del OLED impreso, los plegables y hasta las pantallas para XR.
La verdad, cuando uno ve este tipo de anuncios, lo fácil es quedarse con el titular rápido y ya. Que si una tele gigante, que si muchos colores, que si más resolución, que si más tecnología. Pero aquí hay bastante más miga. Porque TCL CSOT, que al final es la división de paneles, ha dejado caer varias pistas de hacia dónde quiere empujar el mercado en los próximos años.
Y sí, hay prototipos que suenan a feria total y a “esto queda espectacular en la vitrina”, pero también hay otras cosas que tienen bastante sentido. Sobre todo una: el OLED impreso empieza a sonar menos a experimento lejano y más a tecnología que quiere empezar a salir del laboratorio de una vez. Y ahí TCL lleva ya un tiempo empeñada en meter la cabeza.
El OLED impreso ya no suena tan futurista y TCL quiere demostrarlo

La estrella más curiosa de todo lo que ha enseñado TCL en el SID 2026 ha sido seguramente su primer monitor portátil de escritorio plegable con panel OLED impreso y 28 pulgadas. Sí, dicho así mezcla varias palabras que normalmente no ves juntas, pero justo por eso llama tanto la atención. Hablamos de una pantalla que, una vez desplegada, se queda en solo 4,48 mm de grosor.
Lo importante no es solo el cacharro en sí, que ya de por sí tiene pinta de dejar a más de uno con cara de “vale, esto no me lo esperaba”. Lo importante es lo que representa. El OLED impreso lleva tiempo prometiendo mejor aprovechamiento de materiales, menor consumo y costes de fabricación más contenidos, pero hasta ahora parecía una de esas tecnologías que siempre estaban a punto de llegar… sin terminar de llegar nunca.
Por eso este movimiento tiene más interés del que parece. TCL ha dejado claro que este año sus productos con OLED impreso van a empezar a entrar en el mercado de tamaño medio, y eso ya cambia la conversación. Porque una cosa es enseñar un panel bonito en una feria y otra muy distinta empezar a colocarlo en formatos que de verdad podrían tener salida comercial. Y ahí ya la cosa se pone bastante más seria.
No todo va de OLED: también hay un televisor de 130 pulgadas y un LCD de 85 que tiene tela

Luego está la parte más bestia de todo esto, la que entra por los ojos en cuanto ves la cifra. TCL ha enseñado el panel de televisor más grande del mundo con 130 pulgadas, que ya solo con leerlo te hace pensar una cosa: a ver quién mete eso en el salón sin tener que mover media casa. Está claro que esto es una demostración de músculo total, de las de feria para dejar a la gente con la boca abierta, pero también sirve para dejar claro que TCL quiere seguir apretando fuerte en el terreno de los paneles gigantes.
Y no se han quedado solo en el tamaño, claro. Este panel también presume de un 9% de transmitancia muy alta, una cobertura de color de al menos el 110% NTSC y una tecnología de codificación llamada CSPI que, según la propia marca, lleva la eficiencia de transmisión hasta el 98%. Dicho de forma más sencilla y sin meternos en demasiados jardines, la idea es que TCL no solo quiere hacer pantallas enormes, también quiere que mover semejante animalada sea más eficiente y menos problemático a nivel técnico.
Pero casi te diría que lo más curioso no es esa bestia de 130 pulgadas, sino el otro panel que enseñaron: un LCD WHVA Ultra de 85 pulgadas con estructura nativa RGBC de cuatro colores. Aquí la historia ya no va solo de “mira qué grande”, sino de intentar mejorar cómo se ve el color desde la base. Sobre el papel, este sistema ayuda a conseguir colores más naturales, menos contaminación entre subpíxeles y una cobertura de color tremenda, que TCL sitúa nada menos que en el 131% de BT.2020. Vamos, una salvajada sobre el papel.
TCL también aprieta con los plegables y con pantallas XR que ya son una salvajada

Más allá de teles y monitores, TCL también ha querido enseñar que sigue metida de lleno en el terreno de los plegables. En el SID 2026 ha mostrado una pantalla OLED mate de 7,8 pulgadas sin pliegue visible y también otra de 6,9 pulgadas con diseño integrado y sin marca de pliegue. Vamos, que la marca sigue empeñada en quitar de en medio uno de los grandes problemas que arrastran estos dispositivos desde el principio: esa arruga en mitad de la pantalla que te saca de la experiencia por mucho marketing que le echen.
Y luego viene el bloque de XR, que aquí ya es directamente una ida de olla en el buen sentido. TCL ha presentado una pantalla OLED Real RGB sobre vidrio de 2,24 pulgadas con 1700 PPI y resolución 2600 x 2784, además de una Micro LED a color sobre silicio de 0,28 pulgadas con 5131 PPI. Sí, cinco mil ciento treinta y un píxeles por pulgada. Una auténtica animalada.
Al final, lo que deja claro TCL con todo esto es que no quiere limitarse a fabricar paneles para ir tirando. Quiere estar en todas las guerras importantes de aquí a unos años: OLED impreso, LCD de nueva generación, pantallas enormes, plegables más refinados y visores XR con densidades absurdas. Luego ya veremos cuánto de todo esto termina llegando al mercado tal cual y cuánto se queda como puro escaparate de feria. Pero una cosa está bastante clara: TCL no ha ido al SID 2026 a hacer ruido porque sí; ha ido a decir que tiene mucho que decir en el futuro de las pantallas.




