TCL sigue poniéndose muy seria con el sonido para este 2026. Hace unas semanas ya os hablamos en AVPasión de la espectacular TCL Q95K, una auténtica bestia de 11.1.4 canales, 1.420 W y 22 altavoces que inicialmente había sido presentada para China. Pues bien, aprovechando IFA 2026 la compañía ha aclarado por fin cómo quedará su nueva familia de barras de sonido en Europa.
Y tenemos novedades precisamente sobre aquella Q95K. TCL ha confirmado ahora que su modelo tope de gama llegará a determinados mercados europeos hacia finales de septiembre, aunque de momento seguimos sin precio para nuestro continente. Por debajo tendremos la Q85K de 7.1.2 canales y nada menos que 1.180 W, mientras que un escalón más abajo aparece la protagonista de hoy, la nueva TCL Q75K.
Y ojo con esta última porque tiene un planteamiento bastante diferente. TCL ha conseguido concentrar en una sola barra un sistema físico 7.1.2 canales con 14 unidades independientes y 580 W de potencia máxima, sin altavoces traseros y, sobre todo, sin un subwoofer externo ocupando espacio en el salón. Todo ello con sonido ajustado junto a Bang & Olufsen, Dolby Atmos, DTS y hasta HDMI 2.1 preparado para señales 4K a 144 Hz.
14 altavoces y un sistema 7.1.2 físico dentro de una única barra

TCL no está hablando simplemente de virtualizar diez canales mediante software. La Q75K utiliza siete canales principales, un canal dedicado a graves y dos canales orientados hacia el techo, formando así una arquitectura física 7.1.2. Los siete principales corresponden a frontal izquierdo, central y derecho, dos canales wide y dos canales surround frontales.
En total tenemos 14 unidades de sonido independientes, con los denominados True-Sound Tri-Band Drivers desarrollados para separar mejor agudos, medios y graves. Cada unidad está alojada además en su propia cámara acústica independiente, evitando que unos drivers interfieran acústicamente con otros. TCL habla de una distorsión inferior al 1%, una extensión de graves de hasta 60 Hz y una respuesta que alcanza los 20 kHz.
Y aquí viene uno de los puntos más curiosos. En lugar de recurrir a la típica caja de subwoofer inalámbrica, dentro de la propia barra encontramos un sistema Dual-Driver Force-Cancelling Subwoofer, con dos woofers colocados en direcciones opuestas. Al trabajar uno contra otro se busca cancelar físicamente buena parte de las vibraciones del recinto y conseguir graves más contundentes sin que toda la barra empiece a resonar.
Bang & Olufsen no se limita a poner su logo en la carcasa

La colaboración con Bang & Olufsen va bastante más allá del nombre comercial. TCL explica que ambas compañías han trabajado conjuntamente en la solución acústica, el diseño de los transductores y el posterior ajuste. Parte de esas pruebas se han realizado además en las instalaciones acústicas de B&O en Dinamarca.
La electrónica también es bastante particular. TCL utiliza un SoC dedicado acompañado por siete chips amplificadores independientes, buscando controlar cada parte del sistema por separado y reducir pérdidas o compresión durante el procesamiento de la señal. A esto se suma el denominado 360° Panoramic Soundscape, que utiliza los canales laterales y procesamiento digital para ampliar el escenario sonoro alrededor del espectador.
Incluso una fuente estéreo normal puede aprovechar toda esta artillería. El algoritmo de upmix desarrollado por TCL es capaz de transformar una señal 2.0 en una reproducción 7.1.2, activando su modo espacial 3D. También encontramos ocho modos de sonido: Standard, Movie, Music, Sports, News, Game, Night y Custom.
Se calibra con el móvil y sabe incluso si la has colgado de la pared

Desde la aplicación de TCL podemos escanear las características acústicas de la habitación y crear una zona de escucha o sweet spot adaptada a nuestra posición. La app también permite ajustar individualmente los canales, modificar agudos y graves y personalizar el efecto surround, además de utilizar un sistema de ajuste de timbre desarrollado junto a B&O.
Hay otro detalle curioso: la Q75K incorpora un giroscopio para detectar su orientación. Si pasamos de tenerla apoyada sobre un mueble a instalarla en la pared, puede cambiar automáticamente los ángulos de proyección acústica y la respuesta de frecuencia para adaptarse a la nueva posición. TCL añade además su construcción Suspended Echo Valley, diseñada para reducir vibraciones y resonancias del propio chasis.
Si tenemos un televisor TCL compatible también podremos utilizar Tutti Choral, que hace trabajar simultáneamente los altavoces del televisor y los de la barra, redistribuyendo la señal para ampliar el escenario sonoro y reforzar especialmente las voces.
Y sí, también está preparada para jugar en 4K a 144 Hz

La conectividad tampoco se ha quedado a medias. Tenemos tres puertos HDMI 2.1, además de entrada óptica y reproducción multimedia mediante USB. TCL habla de un ancho de banda teórico de hasta 48 Gbps y passthrough de vídeo 4K a 144 Hz con VRR y ALLM, por lo que podremos conectar directamente una consola o un PC sin perder las principales funciones gaming.
Todo esto convive con Dolby Atmos y DTS, por lo que la barra puede recibir audio inmersivo mientras deja pasar la señal de vídeo de alta frecuencia de actualización hacia el televisor. Incluso podemos controlar televisor y barra desde un único mando cuando utilizamos dispositivos compatibles.
La nueva TCL Q75K llegará a Reino Unido y Europa hacia finales de octubre de 2026, con un precio confirmado de 699 euros en nuestro continente. Se situará por debajo de la Q85K de 1.180 W y de la enorme Q95K de 1.420 W, pero con una propuesta bastante peculiar dentro de la gama: meter un sistema Dolby Atmos físico 7.1.2, incluidos los graves, dentro de una única barra de sonido.




