El universo de Canción de hielo y fuego de George R.R. Martin, que posteriormente se ha adaptado en series como Juego de Tronos y La Casa del Dragón, se caracteriza por muchos elementos, pero quizá los dragones es una de las figuras más relevantes del mismo. En las adaptaciones no los hemos visto tantos, pero a lo largo de todas las novelas se mencionan muchísimos dragones.
Ahora que precisamente La Casa del Dragón está estrenando su tercera temporada en HBO Max, es quizá el mejor momento para repasar todos los dragones que han aparecido en las novelas de este universo, y que en cierto sentido han marcado los acontecimientos.
Aun así, cabe destacar que dejaré de lado algunos dragones muy menores que apenas tienen impacto en la historia, como puede ser el último dragón vivo que aparece al final de la Danza de Dragones.

Los dragones de Juego de Tronos
Creo que es de justicia empezar hablando de Balerion, el terror negro. Este dragón es considerado el más imponente de la historia de Juego de Tronos, el cual además resulta ser el único que conocemos que sobrevivió a la caída de Valyria. Ahora bien, su primera aparición importante es como la criatura que fue montada por Aegon el conquistador durante la propia Conquista, pasando después por otros jinetes como Maegor I Targaryen o Viserys I Targaryen.
Continuando con los que tuvieron un papel en la Conquista, tenemos a Vhagar que fue montado originalmente por la reina Visenya Targaryen, para más tarde terminar llegando a la época de La Casa del Dragón siendo montado por Aemond Targaryen.
Además, también debemos hablar de Meraxes para terminar con los tres dragones que conquistaron Westeros, el cual fue montado por Rhaenys Targaryen. Por desgracia, tanto el jinete como el dragón terminaron falleciendo durante una de las guerras con Dorne, siendo la primera vez que se demostró que los dragones podían ser derrotados por humanos.
También debemos mencionar a Vermithor, la furia de bronce. Se trata del dragón que montó Jaehaerys Targaryen, el cuarto rey de Westeros. Montado en este dragón tuvo que levantarse en contra de su tío Maegor el cruel. Más tarde durante los tiempos de la Danza de Dragones fue montado por Hugh Martillo, hijo bastardo de una de las hijas del mismo rey.

Continuando con los históricos, presentados en Fuego y Sangre, es importante mencionar a Silverwing y Dreamfyre. El primero de ellos termina siendo montado por Ulf el Blanco, mientras que el segundo fue montado por Haelaena Targaryen durante los acontecimientos de la Danza de Dragones, aunque estos no fueron sus primeros jinetes.
Además, continuando con los dragones relevantes que participaron en esta guerra civil, tenemos a Meleys, dragón cuyo jinete en esta época es Rhaenys Targaryen, la reina que nunca fue, aunque originalmente su jinete fue Alyssa Targaryen, una de las hijas del rey Jaehaerys I.
Por supuesto, también nos toca mencionar a Syrax, Caraxes, Seasmoke y Sunfyre. Estos son cuatro dragones muy importantes en la guerra civil de la familia Targaryen, siendo comandados por la reina Rhaenyra Targaryen, Daemon Targaryen, Addam Velaryon y Aegon Targaryen (el usurpador) respectivamente, siendo quizá de los más relevantes de esta época.

También son importantes los más jóvenes de esta época, como son Vermax, Arrax, Tyraxes y Stormcloud, los dragones de los hijos de Rhaenyra, Jacaerys, Lucerys, Joffrey y Aegon respectivamente. Además, también cabe mencionar el dragón Moondancer, que fue montado por Baela, la hija de Daemon Targaryen.
Por último respecto a la época dorada de los dragones en Westeros, tenemos los dragones salvajes que se mencionan en las novelas. Estos son Cannibal, Sheepstealer y Greyghost.
Aun así, por supuesto no podíamos dejar de lado a los tres hijos de Daenerys Targaryen, como son Drogon, Viserion y Rhaegal.




