Si tienes una tele OLED y juegas habitualmente con el VRR activado, quizá alguna vez hayas notado algo bastante raro: entras en una zona oscura de un juego, cambian los FPS y parece que las sombras se levantan o se oscurecen ligeramente. No has tocado la gamma, ni el brillo, ni el nivel de negro. Sin embargo, la imagen no parece exactamente igual. Y sí, puede pasar.
El motivo está en cómo trabajan determinados paneles OLED cuando cambia continuamente su frecuencia de refresco. Con VRR, el televisor intenta sincronizar sus Hz con los fotogramas que va entregando la consola o el PC. Así que si estamos jugando a 60 FPS, después pasamos a 100 y finalmente llegamos a 120 o 165 FPS, el comportamiento del panel en las zonas cercanas al negro puede variar ligeramente.
Ojo, porque aquí no estamos hablando del negro puro. Un píxel OLED que tiene que representar negro absoluto sigue apagándose completamente. El problema está justo encima, en lo que solemos llamar near-black: grises muy oscuros, sombras, paredes apenas iluminadas, cielos nocturnos, etc. Y es ahí donde el cambio de frecuencia puede alterar la gamma lo suficiente como para que lo veamos.
El problema está en el near-black, no en el negro absoluto

Para entenderlo hay que explicar primero una cosa bastante sencilla. Un píxel OLED no mantiene exactamente el mismo comportamiento durante todo el tiempo que permanece encendido. Con cada actualización de imagen existe una pequeña variación en su luminancia, algo que normalmente pasa completamente desapercibido porque ocurre cientos de veces por segundo.
El problema llega cuando utilizamos VRR, porque los intervalos entre actualizaciones dejan de ser constantes. A 120 Hz, por ejemplo, el televisor actualiza la imagen cada 8,3 milisegundos. A 60 Hz, en cambio, pasan unos 16,7 ms entre cada actualización. Esa diferencia afecta ligeramente al voltaje y a la forma en la que determinados paneles OLED representan los tonos más oscuros.
Y ahí aparece el famoso gamma shift con VRR. Si bajamos la frecuencia, ciertos tonos cercanos al negro pueden quedar algo más luminosos de lo que deberían. Si aumentamos mucho la frecuencia, puede ocurrir lo contrario y terminar cerrando un poco las sombras. No hablamos de una diferencia gigantesca, pero en una habitación oscura y con una escena complicada puede verse perfectamente.
60, 120 y 165 Hz pueden enseñarnos tres niveles de sombra diferentes

Pongamos un ejemplo bastante fácil. Tenemos un juego funcionando con VRR y una escena oscura con una pared gris casi negra. Si el juego está bloqueado a 120 FPS, el televisor puede representar esa zona con una gamma prácticamente correcta porque muchos OLED están ajustados alrededor de ese punto de funcionamiento.
Ahora limitamos el mismo juego a 60 FPS. El contenido es exactamente el mismo, no hemos tocado ningún ajuste de imagen, pero el panel permanece más tiempo entre cada refresco. En algunos WOLED esto puede provocar que el near-black se levante, haciendo que veamos algo más de detalle en las sombras del que realmente deberíamos tener.
Y con las nuevas OLED capaces de trabajar a 144 o 165 Hz podemos encontrarnos también con el escenario contrario. Al superar esos 120 Hz, las zonas cercanas al negro pueden bajar ligeramente de luminancia. Es decir, una misma escena podría verse un poco más clara a 60 Hz, correcta alrededor de 120 Hz y algo más cerrada a 165 Hz.
Y esto explica también buena parte del famoso VRR flicker
Hasta aquí hemos hablado de frecuencias estables, pero un juego real rara vez funciona clavado a los mismos FPS. Podemos estar a 110 FPS, caer de golpe a 75, subir a 95 y volver después a 120. El VRR hace precisamente que el televisor vaya siguiendo esos cambios.
Si cada frecuencia implica además una pequeña variación de gamma, el resultado es que el brillo del near-black también está variando constantemente. En una escena luminosa ni lo veremos, pero si estamos dentro de una cueva, un túnel o una habitación prácticamente a oscuras, esos cambios pueden acabar apareciendo como un pequeño parpadeo.
Eso es precisamente parte de lo que conocemos como VRR flicker en OLED. No significa necesariamente que el panel esté fallando. En muchos casos estamos viendo simplemente esas fluctuaciones de luminancia provocadas por los cambios rápidos de frecuencia de actualización.
Fine Tune Dark Areas puede ayudar, pero tiene una limitación importante

LG introdujo hace tiempo el ajuste Fine Tune Dark Areas dentro del Game Optimizer precisamente para ayudarnos con este problema. Básicamente permite modificar ligeramente las zonas oscuras cuando estamos jugando con VRR, G-Sync o FreeSync, compensando parte de ese cambio de gamma.
El problema es que ese ajuste es fijo. Si lo calibramos para corregir una imagen que se nos está levantando a unos 60 FPS, cuando después abramos un juego que funcione clavado a 120 o 165 FPS podríamos estar oscureciendo demasiado las sombras. Por eso no existe un valor universal perfecto para todos los juegos.
Además, no todos los paneles reaccionan igual. Este comportamiento se ha visto especialmente en algunos WOLED, mientras que determinados QD-OLED presentan una gamma bastante más estable al cambiar la frecuencia. Las nuevas generaciones Tandem también pueden comportarse de otra forma.
Así que si alguna vez cambias un juego de 60 a 120 o 165 FPS y te parece que las escenas oscuras ya no se ven exactamente igual, no te lo estás imaginando. El televisor puede estar utilizando los mismos ajustes de imagen y, aun así, el propio funcionamiento del panel OLED con VRR puede modificar ligeramente esas sombras.




