Todos los fans del cine de superhéroes sabemos que el universo de villanos de Sony estaba destinado al fracaso. Alguna película fue decente, como fue la primera Venom, pero ninguna llegó si quiera a igualar eso, con estrenos horribles, que francamente no volvería a ver por nada, llegando a ciertas películas que fueron el colmo, como pueden ser Madane Web o Kraven.
Precisamente, como fan de este personaje, prefiero obviar que esta última si quiera existió, y tratar a Venom: El último baile como la última película de este universo de Sony, siendo curiosamente una cinta mediocre, pero no horrible.
Curiosamente no logró ser un éxito en taquilla, como la mayoría de películas de este universo cinematográfico, pero curiosamente ahora con su llegada a Netflix parece haber conseguido una especie de redención venida a menos.

Venom triunfa en su llegada a Netflix
Siendo justos, la última película de este universo cinematográfico de Sony fue Kraven, que se estrenó en cines durante el mes de diciembre de 2024, mientras que Venom: El último baile llegó a cines a finales de octubre del mismo año 2024. Aun así, para cuando se estrenó la última claramente este universo ya estaba sentenciado, con lo que el final de la trilogía de Venom ya se sintió como un adiós definitivo, tanto para Tom Hardy como para este universo en general.
La primera película de Venom fue mediocre, pero entretenida, mientras que su secuela fue mucho peor, regalándonos la peor versión de Carnage que hemos visto en cines. La tercera película, estrenada en el 2024 se acercó más a la primera película de la trilogía, pero situándose también en el terreno de la mediocridad, como la mayor parte de los estrenos de este universo cinematográfico.
Como digo, yo mismo vi esta película en su estreno en cines, y la verdad es que no puedo decir que esté al nivel de Morbius, Madane Web o Kraven, que se sitúan como tres de las peores películas que he visto en cines.

Es una película entretenida, que vuelve a brillar por la interpretación de Tom Hardy y la relación de su personaje con Venom, pero que a nivel de guion vuelve a fallar estrepitosamente, prometiendo mucho más de lo que termina entregando.
Lo curioso es que, aunque no fue un gran éxito, tampoco fue un fracaso en taquilla. Habiendo costado unos 120 millones de dólares terminó recaudando unos 400 millones, con lo que no fue un fracaso estrepitoso, pero tampoco logró dejar demasiados beneficios a Sony, algo que especialmente se vuelve insuficiente si tienes en cuenta que el resto de las películas de este universo fueron grandes fracasos.
Curiosamente ahora parece estar teniendo una redención al alza, y es que tras estrenarse en Netflix ha conseguido el éxito que Sony probablemente esperaba con su llegada a la plataforma. Estrenada a mitad del mes de agosto, lleva desde entonces situada como una de las películas más vistas de Netflix, lo que es una gran noticia para la propia película.

Precisamente por eso es el mejor momento para que le des una oportunidad si te da curiosidad desde un primer momento, pero decidirte no ir a cines a verla por miedo a que fuera tan horrible como otras películas de Sony.
Además, también te recomiendo que veas las dos primeras películas de Venom, ya que estamos hablando de la única saga interesante dentro de este universo cinematográfico, que en general no logró estar a la altura de las circunstancias. En cualquier caso, las películas protagonizadas por Tom Hardy son las únicas que te recomendaría ver si no quieres terminar bastante enfadado por haber perdido tu tiempo.




