Todos sabemos lo que suele pasar cuando nos vamos unos días de vacaciones. Llegas al apartamento, a la casa del pueblo o al hotel, enciendes el televisor y te encuentras con una Smart TV que parece sacada de otra época. Netflix tarda una eternidad en abrirse, Disney+ ni siquiera está instalada y HBO Max directamente no aparece por ningún lado.
Pues resulta que la solución es mucho más sencilla de lo que parece: llevarte tu propio reproductor de streaming en la maleta. Un Fire TV Stick, un Xiaomi TV Stick o cualquier otro dispositivo similar ocupa prácticamente lo mismo que un cargador de móvil y te permite tener todas tus aplicaciones, cuentas y recomendaciones exactamente como las dejaste en casa.
Además, así te ahorras tener que escribir tus contraseñas con el mando del hotel, algo que puede convertirse en una auténtica tortura, y también evitas dejar tu cuenta iniciada por accidente cuando te marches. Conectas el stick al HDMI, lo enchufas y en unos minutos tienes tu propia Smart TV, aunque el televisor que haya en la habitación sea bastante antiguo.
Un Fire TV Stick es probablemente la mejor opción para llevártelo de viaje

Entre todos los reproductores que podemos encontrar actualmente, el Fire TV Stick es probablemente el más práctico para viajar. Es pequeño, pesa muy poco y funciona prácticamente con cualquier televisor que tenga una entrada HDMI, aunque sea un modelo de hace bastantes años.
El Fire TV Stick HD es más que suficiente si vas a utilizarlo en una televisión Full HD o en la típica pantalla pequeña de una habitación de hotel. Si sabes que en el apartamento habrá un televisor 4K, puedes llevarte el Fire TV Stick 4K o el 4K Max, que además es algo más rápido moviéndose por los menús y abriendo aplicaciones.


Amazon Fire TV Stick HD (última generación)
La ventaja es que te llevas todas tus plataformas ya instaladas y con las sesiones iniciadas. Netflix, Prime Video, Disney+, HBO Max, Movistar Plus+, DAZN o Plex aparecerán tal y como las tienes configuradas en casa. Incluso conservarás el historial, las listas y el punto exacto por el que ibas en cada serie.
El WiFi del hotel puede darte algún dolor de cabeza

El principal problema suele aparecer al intentar conectar el reproductor a la red del hotel. Muchas de estas redes utilizan una pantalla intermedia en la que hay que introducir el número de habitación, un apellido o aceptar unas condiciones antes de poder navegar.
En el caso de los Fire TV, normalmente el dispositivo detectará este sistema y abrirá automáticamente la página de acceso. Si no lo hace, puedes abrir el navegador Silk e intentar cargar cualquier web para que aparezca la pantalla del hotel. En algunos establecimientos también pueden pedirte la dirección MAC del aparato para autorizarlo manualmente desde recepción.
Con otros reproductores puede ser algo más complicado, especialmente con aquellos dispositivos pensados para funcionar siempre dentro de una red doméstica. Por eso, si vas a utilizarlo principalmente en hoteles, el Fire TV suele dar menos problemas que un Chromecast tradicional.
No te olvides del cargador y de un pequeño alargador HDMI
Aunque parezca evidente, es bastante habitual guardar el stick en la maleta y olvidarse del cable, del cargador o incluso del mando. Para evitar sustos, lo mejor es preparar un pequeño kit con el reproductor, su mando, el cable USB, el adaptador de corriente y un alargador HDMI corto.
Este último accesorio puede salvarte el viaje. En algunos televisores las conexiones HDMI están pegadas a la pared, escondidas en la parte trasera o colocadas de tal forma que el cuerpo del stick no cabe. Con un pequeño alargador flexible podrás conectarlo sin tener que mover medio mueble.
También es recomendable utilizar el cargador de corriente en lugar del puerto USB del televisor. Muchas teles antiguas entregan muy poca energía y eso puede provocar reinicios, bloqueos o que el reproductor se apague cada vez que apagas la pantalla. Enchufándolo directamente a la pared te quitas todos estos problemas.
También puedes utilizar los datos de tu móvil

Si el WiFi del hotel es demasiado lento, está saturado o directamente no permite conectar el reproductor, siempre puedes compartir la conexión de tu móvil. Basta con crear un punto de acceso WiFi y conectar el stick como si fuera cualquier otra red doméstica.
Eso sí, conviene vigilar el consumo. Una película o una serie en 4K puede gastar una barbaridad de datos en muy poco tiempo, por lo que es mejor reducir la calidad de reproducción si tu tarifa no es ilimitada. En Full HD el consumo será bastante más razonable y, para una televisión pequeña, probablemente ni siquiera notes demasiada diferencia.
Otra solución interesante para quienes viajan mucho es utilizar un pequeño router de viaje. Estos dispositivos se conectan a la red del hotel y crean una WiFi privada propia, permitiendo conectar el Fire TV, el móvil, la tableta y el portátil sin tener que configurar cada aparato por separado.
Deja todo preparado antes de salir de casa
Lo mejor que puedes hacer es probar el reproductor antes de meterlo en la maleta. Actualiza el sistema, abre todas las aplicaciones y comprueba que las sesiones siguen activas. También puedes instalar algún navegador y asegurarte de que el mando tiene pilas suficientes.
Y, por supuesto, siempre viene bien llevar algunos capítulos o películas descargados en el móvil o la tableta. Si la conexión del hotel resulta ser un desastre, al menos tendrás contenido disponible sin depender de internet.


Amazon Fire TV Stick HD (última generación)
Por último, cuando termine el viaje, acuérdate de revisar las conexiones traseras del televisor. Parece una tontería, pero es muy fácil dejarse el stick conectado al HDMI del hotel. Y ahí dentro estarán Netflix, Disney+, HBO Max y el resto de tus cuentas esperando al siguiente huésped.




