La Casa del Dragón ha vuelto, y con ello volvemos a tener a dragones «danzando» por parte tanto de los negros como de los verdes, es decir, defendiendo a Rhaenyra o Aegon. Precisamente estas criaturas son las más icónicas de la serie, y aquellas que hacen que sea una serie tan icónica e interesante para los fans de Juego de Tronos.
Entre todos los dragones de La Casa del Dragón destaca claramente Vhagar, el único que sigue vivo de la época de la Conquista de Aegon, y que por supuesto es el más grande de toda la serie, y por tanto un gran peligro para el bando de los negros.
¿Vhagar es tan grande como parece?

Aunque el canon de los libros ha sido respetado en muy pocas ocasiones en La Casa del Dragón, el libro Fuego y Sangre de George R.R. Martin especifica que Vhagar en el momento de la Danza de Dragones es de un tamaño similar al que tenía Balerion durante la Conquista, lo que lo sitúa como el dragón más grande del universo de George R.R. Martin.
Por tener una comparativa, de Balerion se especifica en este mismo libro que oscurecía completamente grandes pueblo a su paso por ellos, lo que nos hace saber más o menos del tamaño del que estamos hablando.
Eso significa, en esencia, que Vhagar en lo libros es mucho más grandes que en La Casa del Dragón, pero aun si tuviéramos en cuenta la versión del material original seguiría siendo mucho más pequeño que Ancalagon, el dragón más grande del universo de El Señor de los Anillos.
¿Por qué hay tantas diferentes entre ambos universos?

En primer lugar, Tolkien no especifica en ningún momento el tamaño de Ancalagon, pero en el momento de su muerte se especifica que aplasta las cumbres de Thangorodrim, y que las destruye por completo debido a su peso. Esto es significativo, dado que estamos hablando de tres volcanes artificiales que estaban en Morgoth, lo que nos llega a poder especificar que su tamaño puede ser increíblemente grande, de decenas o incluso cientos de kilómetros.
Esto hace que, hablando de manera muy básica, Vhagar o Balaerion parezcan simples pájaros al lado del tamaño descomunal de Ancalagon, lo que sorprende cuando hacemos una comparativa entre ambos universos de fantasía.
Pero sabido esto, te puedo decir que hay una explicación clara. George R.R. Martin en su universo de Canción de Hielo y Fuego concibe a los dragones como criaturas pensadas para la guerra, es decir, el equivalente en la fantasía a aviones o incluso cargueros pesados, mientras que el universo de J.R.R. Tolkien son más bien criaturas apocalípticas, casi como si fueran meteoritos gigantes o bombas nucleares, es decir, entidades de destrucción masiva.
Por ello sus dragones son muy diferentes. Para empezar, los de Tolkien son inteligentes a la vez que destructivos, mientras que los de Martin solo entienden instrucciones el Alto Valyrio y únicamente pueden ser montanos por miembros de la familia Targaryen. Son más como seres a temer y respetar, que también pueden ser usados en conflictos, algo que nos demuestra toda la historia que se relata en Fuego y Sangre.

Son interpretaciones muy diferentes de la misma criatura mitológica, lo que en cierto sentido explica el increíble tamaño que tiene el mencionado Ancalagon en El Señor de los Anillos en comparación con Vhagar o Balerion, los dragones más grandes que se relatan en el universo de Juego de Tronos y La Casa del Dragón.
En cualquier caso, si quieres ver muchos dragones ahora tienes la oportunidad perfecta, y es que se está estrenando la tercera temporada de La Casa del Dragón en HBO Max.




