Para algunos usuarios puede parecer pronto, y ciertamente no da la sensación de que la generación haya sido tan completa, pero es cierto que nos acercamos al tiempo de la nueva generación, tanto por parte de Xbox como de PlayStation.
Desde la ya confirmada Project Helix de Xbox, hasta la presumible PS6 de PlayStation, estamos hablando de las consolas que revolucionarán el sector en los próximos años.
Hace un tiempo se filtraron numerosas especificaciones, por parte de fuentes fiables, con lo que es normal que empecemos a tener los primeros análisis técnicos de ambas consolas, y la verdad es que dejan muy claro que la tónica general se mantendrá.

Xbox seguiría siendo más potente
Vamos a empezar siendo claros. La potencia no siempre es la solución, y un ejemplo de ello es esta generación, en la que Xbox Series X es más potente pero PS5, pero aun así no ha logrado convencer a los usuarios desde un primer momento.
Entrando en materia, según un análisis preliminar (basado todavía en filtraciones) del canal de YouTube Moore’s Law Is Dead, la próxima Xbox sería alrededor de un 30% más potente que la próxima PS6, lo que supone una cifra bastante contundente.
Ahora bien, hay que poner todo en su contexto. Sobre el papel, y más allá de alguna falta de datos, esta diferencia de potencia es sustancial, pero debido a su distribución, esta no se vería reflejada necesariamente en la calidad gráfica de los juegos. En su lugar, estaríamos hablando de que la diferencia la notaríamos principalmente en la fluidez.
Mientras que la consola de PlayStation podrá apostar por el 4K 120 Hz, la nueva Xbox se lanzaría a por el 4K 144 Hz, una diferencia que parece mínima para muchos, pero que sobre el papel haría que para muchos fuera más interesante la consola de Xbox.
Ahora bien, no es oro todo lo que reluce, y aquí hay que poner las cosas de nuevo en un contexto. Si bien ambas serán consolas, el dispositivo de Xbox aparentemente buscará ser un híbrido entre consola y PC, con lo que en ciertos juegos podríamos ver una falta de optimización muy importante, lo que podría lograr que su rendimiento fuera bastante inferior al de PS6.
Aun así, lo que está claro es que Xbox volvería a tener la consola más potente de la generación, pero la realidad es que la potencia se paga.

La diferencia podríamos verla en el precio
La potencia se paga, eso es algo que todos tenemos claro de una manera u otra, y tener un dispositivo mucho más potente hace que también sea más caro.
Se espera que PS6 supere con creces el precio de la actual PS5, debido a las tendencias del sector y a los problemas de abastecimiento de memoria debido al auge de la IA, pero es probablemente que la Project Helix de Xbox sea bastante más cara, pudiendo llegar a superar la barrera psicológica de los 1.000 euros, como también se rumorea con Steam Machine.
La diferencia de potencia es sustancial, pero es cierto que parece que esto no se vería reflejada en una gran calidad gráfica o una diferencia enorme en la estabilidad del rendimiento.

Todavía nos falta mucha información
Ahora bien, quiero dejar bastante claro que por ahora nos falta mucha información, tanto de PS6 como de la nueva consola de Xbox, con lo que debemos esperar para sacar conclusiones más sólidas y precisas sobre el rendimiento de ambas consolas, o sobre si realmente merecerá la pena apostar por una u otra, en un momento en el que la diferencia de precio entre PC y consolas no es tan sustancial.




