¡Qué año 2027 nos espera en los telvisores Mini LED! Y es que Xiaomi ha presentado sus nuevos RGB Mini LED de gama alta tras hacer lo propio con los de gama media, unos modelos que a todos nos han dejado con la boca abierta por sus especificaciones brutales en todos los sentidos. Y si te parece que los 5000 nits y las 4860 zonas de atenuación es suficiente, quédate a leer esta noticia porque hay mucho pero que mucho más en unos modelos que van a ser la envidia del resto de fabricantes.
La firma china ha presentado su nueva gama TV S Pro RGB MiniLED 2027 bajo una enorme expectación. A las especificaciones que os he citado en el párrafo superior, debemos añadirle que la firma las va a lanzar en las diagonales de 65, 75, 85 y unas monumentales 98 pulgadas. En todos los tamaños, además, usarán paneles RGB Mini LED, es decir, emisores RGB puros que emiten directamente la luz en verde, azul y rojo, sin necesidad de retroiluminación blanca. ¿Vamos a ver qué más traen consigo?
Xiaomi TV Pro RGB Mini LED 2027: 100% del espacio BT.2020 y 5.000 nits de pico

La clave de estos nuevos modelos, entre otros, es que la nueva gama de televisores de Xiaomi, la TV S Pro 2027 abandona también los diodos LED azules o blancos recubiertos de fósforo amarillo y filtrados posteriormente como fuente de retroiluminación y en su luga han optado por una matriz RGB Mini LED, es decir, fuentes de luz independientes de emisión primaria roja, verde y azul.
Evidentemente pasar a un sistema basado en diodos Mini LED RGB supone que aumentemos la cobertura hasta el 100% del espacio de color BT.2020, una cota que de momento solo pueden presumir de tener los televisores RGB Mini LED. Al no existir pérdidas por absorción en láminas de filtrado de color intermedias, el rendimiento lumínico se dispara.
Y hablando de rendimiento lumínico, agarros los machos: Xiaomi declara que sus televisores S Pro de 2027 llegarán a picos de hasta 5000 nits, permitiendo un mapeo de tonos en HDR con un volumen de color colosal en altas luces sin sufrir el temido lavado blanquecino en reflejos especulares, fuego o destellos solares y evidentemente podremos mandar ya al traste al mapeo de tonos dinámico. Y todo ello, además, consumiendo hasta un 30% menos en escenas monocromáticas respecto a la generación de 2026.
La firma también ha confirmado el número de zonas totales y es también increíble. El modelo de 65 pulgadas arranca en unas generosas 2160 zonas, escalando hasta las 4860 zonas independientes en la versión de 98 pulgadas, erradicando mucho mejor el blooming en escenas complejas de penumbra. Además, la firma ha confirmado la incorporación de un revestimiento óptico de baja dispersión que reduce la reflectancia global de la pantalla al 1,8%, convirtiéndola en una opción perfecta para salones iluminados.
Sensor de rada de ondas milimétricas, acústica de 130W y precios demoledores

A nivel de especifcaciones técnicas, Xiaomi tampoco se ha dejado nada. De hecho, esta gama de televisores monta un procesador de cuatro núcleos Cortex-A73 con 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento interno, además del sistema operativo HyperOS 4 (probablemente Google TV en Europa). Una de las novedades más llamativas es la inclusión de un sensor de radar de ondas milimétricas (mmWave), capaz de detectar la posición y distancia exacta de los espectadores en la sala para ajustar en tiempo real el balance acústico y el mapeo de luminancia.
El sistema de sonido tampoco se queda corto y Xiaomi ha equipado a estos monstruos con una configuración 2.1.2 de 130 vatios con canales de disparo vertical para Dolby Atmos, subwoofer dedicado y calibración firmada por Harman Kardon. Todo ello encajado en un perfil ultradelgado (49,7 mm en 65″ y 54,9 mm en 98″) diseñado para colgarse a tan solo 5 mm de la pared.
Y lo más sorprendente es el precio al que han sido lanzadas:
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65″ (2.160 zonas): 5999 yuanes (unos 760 euros)
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75″ (2.880 zonas): 6999 yuanes (unos 890 euros)
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85″ (3.744 zonas): 8799 yuanes (unos 1120 euros)
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98″ (4.860 zonas): 12999 yuanes (unos 1650 euros)
Eso si, ojo, de momento solo están disponibles en China, aunque existe la posibilidad de verlas en el Viejo Continente. Lo que estamos seguros es que, tras pasar por toda la maquinaria burocrática europea y sus peajes, los televisores nos saldrán por bastante más dinero a los europeos.




