Parece ser que el disco físico todavía no ha dicho su última palabra, o al menos eso parece querer demostrar YBA con su nuevo Design One, un reproductor bastante curioso que viene a ser algo así como un Discman audiófilo para CD y SACD, pero llevado al mundo HiFi más serio.
Y claro, aquí no hablamos del típico reproductor portátil de plástico que muchos tuvimos hace años. El YBA Design One cuesta 1848 euros en Europa, pesa 1,34 kilos y mide 188 x 166 x 40 mm, así que lo de meterlo en el bolsillo queda descartado. YBA lo plantea como un equipo transportable, no portátil, pensado para moverlo por casa, ponerlo en el escritorio o llevártelo al despacho.
Aun así, tiene más sentido del que parece. Porque no es solo un lector de discos caro y raro. También funciona como DAC USB-C, amplificador de auriculares y fuente compacta para un pequeño sistema HiFi. Es decir, un cacharro de nicho, sí, pero bastante completo.
YBA lanza un reproductor SACD transportable que parece un Discman de lujo

Me encanta porque la idea del Design One tiene ese punto frikada que tanto mola en el HiFi. En la época de Spotify, Apple Music, Tidal y demás plataformas de streaming, sacar un reproductor de discos con batería parece incluso una provocación. Pero por eso tiene encanto.
El cacharro es capaz de leer, CD, CD-R/RW y SACD, incluidos SACD de una o varias capas, por lo que va sin duda dirigido al que todavía conserva una buena colección física y quiere seguir gozándola con cierta calidad. Obviamente no es para coger 3 CDs viejos, es para el que ama el ritual de poner un disco, cerrar la tapa y escuchar sin depender de una app.
También funciona como DAC, amplificador y fuente HiFi compacta
Lo guay es que el YBA Design One no es nostalgia y ya. Monta un DAC AKM AK4497S, si estás metido en el mundillo sabrás que es bastante top, y puede trabajar como DAC USB-C con soporte PCM hasta 32bits/762 kHz y DSD512.
También tiene respuesta en frecuencia de 20 Hz a 40 kHz, relación señal/ruido superior a 125 dB y una distorsión THD+N de solo 0,0004%. Ya sé que son fichas de pura ficha técnica, pero dejan muy claro que no es un juguete retro para postureo.
Vamos a las conexiones, y es que tiene salida de auriculares de 3,5 mm, salida balanceada de 4,4 mm, RCA analógica, salida analógica balanceada de 4,4 mm, coaxial SPDIF y USB-C. O sea que puede usarse con auriculares, altavoces activos, amplis o incluso transporte digital hacia otro DAC.
Batería, controles físicos y más potencia cuando lo enchufas

Este Design One nos trae dos baterísa internas 21700 y promete alrededor de 5 horas y media con CD o 5 horas con SACD. Sí, ya sé que no es ninguna barbaridad esta autonomía, pero hay una mecánica óptica real leyendo discos, por lo que tampoco podíamos esperar una batería infinita.
La carga se lleva a cabo por USB-C con PD 3.0, y tiene una pantalla de 2,79 pulgadas, controles físicos, tapa superior magnética para el disco y panel trasero para proteger las conexiones cuando lo muevas.
Además, al conectarlo a una fuente compatible PD 3.0 PPS de 9V/3A, el amplificador de auriculares gana músculo y puede entregar hasta 1,65 W a 32 ohmios por la salida balanceada. Dicho fácil, no debería quedarse corto con auriculares exigentes.
Más de 1800 euros suena a locura, pero ese es justo el punto

1848 euros por un reproductor SACD es una locura como pocas. Hablamos de que por esa pasta puedes montar un sistema de streaming bastante top, pillar unos auriculares muy muy buenos y todavía te sobra para unas cuantas suscripciones.
Pero bueno es obvio que este Design One no va por ahí. Esto va estrictamente dirigido al amante del formato físico, de los botones, de ver el disco girar y de escuchar música sin notificaciones de por medio. Es caro, es muy de nicho y es raro la verdad, pero tiene un encanto que se pierde cuando todo acaba siendo abrir una app y darle al play.
También es obvio que no va a cambiar el mercado ni mucho menos, ni va a resucitar el SACD, pero sí recuerda que el HiFi también va de manías, rituales y caprichos caros. Muy caro, yes. Rarísimo, también. Pero aburrido, para nada.




