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Se masca la tragedia: Samsung excluída de la certificación 8K Ultra HD

Samsung Q900R con 8K

Se avecina tormenta en el mercado de los televisores inteligentes. Hace unos meses te dimos nuestra opinión tras analizar la Samsung Q900R, el primer Smart TV del fabricante coreano que destaca por contar con una pantalla con resolución 8K. La firma con sede en Seúl puso toda la carne en el asador por ser la primera marca en ofrecer un producto de estas características destinada al usuario. ¿El problema? Que se queda sin el logotipo 8K Ultra HD.

Hace unas horas, la CTA (Consumer Technology Association en sus siglas en inglés), formada por diferentes compañías y con sede en Estados Unidos, acaban de presentar el logotipo 8K Ultra HD de la organización, junto con los requisitos necesario para que una Smart TV pueda llevar este flamante emblema. Y Samsung ha quedado excluida.



Logotipo 8K

¿Por qué no podrá lucir el logotipo 8K Ultra HD la Samsung Q900R?

De esta manera, la Asocación de Tecnología del Consumidor (CTA), anteriormente conocida como CEA, ha anunciado por fin su definición de pantalla y el logotipo para la 8K Ultra HD. De esta manera, los fabricantes que cumplan con los requisitos establecidos, podrán utilizar este logotipo en 2020. Para ello, se han establecido una serie de atributos para la resolución de pantalla, entradas digitales, conversión ascendente y profundidad de bits. Te mostramos  los requisitos específicos:

La pantalla puede denominarse 8K Ultra High Definition o 8K UHD si tiene los siguientes atributos:

Resolución de pantalla: La pantalla tendrá al menos 33 millones de píxeles activos, con al menos 7680 horizontalmente y 4320 verticalmente dentro de una ventana visible de 16: 9. La relación de aspecto de la imagen se producirá correctamente y no se distorsionará. Los píxeles físicos deben ser direccionables individualmente de manera que la resolución horizontal y vertical anterior se pueda demostrar en toda la gama de colores proporcionada por la pantalla y se mida de acuerdo con las pautas establecidas para la medición de la resolución visible especificadas en la versión 1.03c, sección 7.8, de El Estándar Internacional de Medición de Pantalla (IDMS) especificado por el Comité Internacional de Metrología de Pantalla (ICDM). La pantalla debe cumplir con un mínimo del 50% de modulación de contraste utilizando un patrón de parrilla 1×1. *

* – Si la medición del contraste depende de la fase, el promedio de las mediciones de las dos fases se utilizará para el cálculo de la modulación del contraste como se describe en la sección 7.2 del IDMS 1.03c.



Conversión ascendente: la pantalla es capaz de escalar videos SD, HD y 4K y mostrarlos con una resolución de pantalla de 8K o mejor.

Entradas digitales: tiene una o más entradas HDMI que admiten las siguientes características:
– Resolución de 7680×4320 píxeles.
– Profundidad de bits de 10 bits.
– Exploración progresiva.
– Velocidades de cuadro de 24, 30 y 60 cuadros por segundo, así como en el asociado
1000/1001 tasas de cuadros fraccionales.
– Velocidades de fotogramas de 25 y 50 fotogramas por segundo para pantallas destinadas a usarse en 50 Hz
regiones.
– Funciones de transferencia HDR especificadas por ITU-R BT.2100.
– Colorimetría RGB y el formato de señal de luminancia no constante Y’C’BC’R, como
especificado por ITU-R BT.2100.
– Al menos una de las entradas HDMI 7680×4320 debe ser compatible con HDCP v2.2 o equivalente

Profundidad de bits: tiene la capacidad de recibir imágenes de 8K de 10 bits y presentar una imagen que muestra la capacidad de respuesta a los cambios en cualquiera de los 10 bits. No se especifica la forma exacta de procesamiento.

Aquí, hay que destacar  un apartado muy particular, en el que se indica que los televisores 8K deben cumplir con un «mínimo de 50% de modulación de contraste usando un patrón de parrilla 1×1». No, las Smart TV de la familia Q900R de Samsung utilizan técnicas de representación de subpíxeles para mejorar los ángulos de visión. Eso permite que se visualicen contenidos desde un ángulo mayr a expensas de una resolución efectiva. O lo que es lo mismo, no cumple con este estándar.

Por otro lado, el televisor 8K ha de tener una entrada HDMI capaz de recibir video 8K60. En otras palabras, al menos un puerto HDMI 2.1 de ancho de banda completo. Y sí, es cierto que Samsung ha prometido que su gama Q900R recibirá una actualización para contar con esta capacidad, pero de momento no la tiene.



Tal y como indican desde la CTA, «la asociación es el hogar de miembros de la industria del video en todo el ecosistema, desde fabricantes hasta el sector de contenido y entretenimiento, y estamos orgullosos de convocar a un grupo tan diverso de empresas innovadoras para trabajar juntos. Como resultado de esta certificación, los minoristas y los consumidores sabrán que los productos que llevan el logotipo adjunto ofrecen calidad y rendimiento de 8K UHD». Y la gama Q900R de Samsung, no la podrá tener.

La única esperanza del fabricante coreano, será el grupo llamado 8K Association, formado por la propia Samsung, Hisense, Panasonic y TCL, que han definido su propio estandar de rendimiento para poder llevar el logotipo correspondiente. El problema es que, en Europa siempre se han basado por DigitalEurope, la asociación que sigue las recomendaciones de la CTA. O lo que es lo mismo, Samsung va a tener problemas a partir del 1 de enero de 2020.

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