Miras la parte trasera de tu amplificador y encuentras entradas para el reproductor, el streamer, el televisor o el tocadiscos, pero no aparece ninguna conexión marcada como “SUB OUT”. Lo normal es pensar que ese equipo no permite añadir un subwoofer, aunque en la mayoría de los casos sí se puede hacer.
Es una situación bastante habitual en amplificadores estéreo tradicionales y en modelos antiguos, diseñados cuando el uso de un subwoofer estaba más asociado al cine en casa. La clave está en comprobar qué salidas tiene el amplificador y qué entradas acepta el propio subwoofer, porque hay varias formas de conectarlos.
Eso sí, necesitamos un subwoofer activo, es decir, un modelo con amplificación propia. El amplificador estéreo únicamente le entrega la señal de audio; la potencia necesaria para mover el altavoz de graves sale de la etapa integrada en el propio subwoofer.
La entrada de alto nivel suele ser la mejor solución

Cuando el amplificador solo dispone de bornes para altavoces, yo buscaría un subwoofer con entrada de alto nivel, también llamada High Level o Speaker Level. Esta conexión permite que el subwoofer reciba la misma señal amplificada que estamos enviando a las cajas principales.
El subwoofer puede conectarse en paralelo utilizando los mismos bornes del amplificador. Si tenemos salidas para altavoces A y B, también es posible utilizar una pareja para las cajas y otra para el subwoofer, siempre que el manual de ambos dispositivos lo permita. Las salidas B no envían únicamente graves: entregan la misma señal completa que las salidas A.
Esto no significa que el amplificador tenga que alimentar el enorme cono del subwoofer. La entrada de alto nivel presenta normalmente una impedancia muy elevada y solo utiliza la señal como referencia. El subwoofer continúa funcionando con su propia etapa de potencia.
Hay que tener cuidado con los amplificadores Clase D
La conexión de alto nivel es bastante sencilla, pero no conviene copiar cualquier esquema encontrado por internet. En algunos amplificadores Clase D, balanceados o con salidas en puente, el borne negativo no funciona como una masa convencional.
Marcas como REL utilizan habitualmente un cable de alto nivel terminado en un conector Neutrik Speakon. En amplificadores tradicionales, sus cables suelen conectarse a los bornes positivos izquierdo y derecho y a un borne negativo. Sin embargo, en determinados amplificadores Clase D el cable de tierra debe conectarse al chasis, a un terminal específico o incluso dejarse sin conectar.
Por eso es importante revisar el manual del subwoofer y el del amplificador antes de realizar la conexión. Hacerlo siguiendo el esquema correcto es completamente seguro, pero una conexión equivocada puede provocar ruidos, activar las protecciones del equipo o causar una avería.
Una salida PRE OUT también permite conectar el subwoofer

Algunos amplificadores no tienen SUB OUT, pero sí una pareja de conexiones PRE OUT. En ese caso podemos llevar la señal mediante RCA hasta las entradas de línea izquierda y derecha del subwoofer.
La ventaja es que la salida PRE OUT suele depender del control de volumen. Cuando bajamos el volumen general del amplificador, el nivel enviado al subwoofer también disminuye, por lo que mantiene la proporción con los altavoces principales.
No debemos confundir PRE OUT con las salidas REC OUT o TAPE OUT. Aunque también utilizan conectores RCA, normalmente entregan una señal fija pensada para una grabadora. Si conectamos ahí el subwoofer, su volumen podría quedarse igual aunque bajemos el de los altavoces, por lo que no es una solución recomendable para el uso diario.
Un convertidor sirve cuando el subwoofer solo tiene RCA
También puede ocurrir que el amplificador únicamente tenga bornes para altavoces y que el subwoofer no incluya entrada de alto nivel. En ese caso podemos utilizar un convertidor de nivel de altavoz a nivel de línea.
Este pequeño dispositivo recibe la señal amplificada de los bornes, reduce su voltaje y la convierte en una señal RCA compatible con el subwoofer. Es una solución útil para amplificadores antiguos o equipos minimalistas que no cuentan ni con SUB OUT ni con PRE OUT.
Lo que nunca debemos hacer es fabricar un cable que conecte directamente los bornes del amplificador con una entrada RCA. La señal de altavoz trabaja con un voltaje mucho más alto que una señal de línea y podríamos dañar la electrónica del subwoofer.
Conectar el subwoofer no siempre descarga los altavoces

Hay otro detalle que suele generar bastante confusión. Cuando conectamos el subwoofer mediante alto nivel o PRE OUT, este aplica su propio filtro y reproduce únicamente las frecuencias graves que hayamos seleccionado. Sin embargo, los altavoces principales normalmente siguen recibiendo la señal completa.
Eso significa que las cajas continuarán intentando reproducir las frecuencias más bajas, aunque el subwoofer también esté trabajando en esa zona. Añadimos más extensión y pegada, pero no descargamos necesariamente a los altavoces ni al amplificador.
Para enviar los graves exclusivamente al subwoofer necesitamos una verdadera gestión de graves: un filtro de paso alto, un procesador DSP, un previo preparado para ello o determinados subwoofers con salidas filtradas. Además, que un subwoofer tenga bornes de salida para altavoces no garantiza que aplique ese filtro; en muchos casos la señal simplemente entra y vuelve a salir sin ninguna modificación.
El ajuste final marca una diferencia enorme
Una vez conectado, yo empezaría colocando el volumen del subwoofer bastante bajo. La idea es que no se escuche como una caja separada, sino que parezca que los altavoces principales han ganado extensión en las frecuencias graves.
Después tendremos que ajustar la frecuencia de corte y la fase. Si nuestras cajas empiezan a perder fuerza alrededor de 50 Hz, podemos probar inicialmente con un corte situado entre 60 y 70 Hz. Si subimos demasiado esa frecuencia, el grave puede quedar hinchado y será más fácil localizar físicamente el subwoofer dentro de la habitación.
La colocación también importa muchísimo. Una esquina aumenta la cantidad de graves, pero puede provocar resonancias y una respuesta demasiado exagerada. Antes de subir la ganancia, merece la pena mover el subwoofer unos centímetros, separarlo de la pared o probar otro lateral. Muchas veces el problema no está en la conexión ni en la potencia, sino en el punto exacto donde lo hemos colocado.




