Hay productos que cambian la forma de escuchar la tele sin que te des cuenta. Y un buen ejemplo son las barras de sonido. Ahora mismo, en Amazon puedes comprar la Sonos Ray con un precio muy bajo que la puede convertir en la opción que esperabas para dar el salto de calidad.
Vayamos al grano: lo que hace especial a esta barra de sonido no es que tenga luces RGB ni que grite soy potente. Lo suyo es otra cosa. Es una herramienta pensada para resolver el problema más común del salón: el sonido plano, metálico y sin cuerpo de los televisores actuales. Por muy fina que sea la pantalla, los altavoces integrados siguen siendo el punto débil. Y ahí es donde entra esta pequeña gran solución.


Sonos Ray
Las virtudes de esta barra de sonido
La Sonos Ray mide lo justo para no llamar la atención. Cabe debajo de cualquier televisor, incluso si el mueble es pequeño o la tele está pegada a la pared. No necesitas un mueble nuevo ni hacer agujeros. La conectas con un cable óptico (el típico que sale de casi cualquier tele de los últimos años) y ya está. En cinco minutos tienes una mejora muy considerable sin haber tocado un solo ajuste raro.

Pero lo mejor no es lo rápido que se instala, sino cómo se comporta una vez encendida. Tiene cuatro altavoces amplificados con tecnología de clase D. Dos se ocupan de las frecuencias altas –los diálogos ganan en nitidez, las voces dejan de sonar a lata– y otros dos trabajan los medios y graves. El resultado es que las explosiones suenan con cuerpo, pero sin distorsión, y las conversaciones en voz baja se entienden sin tener que subir el volumen como un loco.
Uno de los trucos más interesantes que tiene la Sonos Ray es su sistema de guías de ondas personalizadas. Traducción: el sonido se reparte por la habitación de forma natural. No hace falta que te sientes justo enfrente para notar la diferencia. Puedes estar en la cocina, en el sofá de al lado o moviéndote por la sala, y el audio sigue siendo coherente. Eso, en el día a día, se agradece un montón.
Luego está la función TruPlay y TrueCinema. Esta es de esas cosas que parecen magia, pero es pura ingeniería práctica. Utilizando el micrófono del móvil, la Sonos Ray analiza la acústica de tu salón –paredes, muebles, alfombras, lo que sea– y ajusta el sonido para que encaje como un guante. No tienes que hacer nada más que pulsar un botón. Y no, no necesitas ser un experto en ecualizadores para notar la diferencia.

Opciones positivas de la Sonos Ray
En cuanto a los contenidos, la Sonos Ray se comporta siempre bien. Con películas de acción, los graves son profundos pero controlados, gracias a su sistema Bass Reflex. Con series de diálogo rápido o documentales de naturaleza, la claridad vocal es sorprendente. Incluso para escuchar música desde el móvil funciona de maravilla: tiene AirPlay 2 y Spotify Connect, así que puedes usarla como altavoz principal del salón sin depender de la tele.
¿Y si mañana quieres más? Pues aquí viene otro punto a favor: la Sonos Ray se integra en el ecosistema de la marca. Puedes añadirle un subwoofer, unos altavoces traseros, o incluso sincronizarla con otras habitaciones. Todo por Wi-Fi o por cable Ethernet, sin líos de Bluetooth ni emparejamientos frustrantes. Eso sí, si solo quieres mejorar el sonido del televisor y olvidarte del resto, también vale. No obliga a nada.

La oferta para comprar la Sonos Ray
Ahora, hablemos de números. En Amazon, la Sonos Ray suele rondar los 229 euros, pero estos días está con un descuento que la deja en 189,26 euros. Es una rebaja de lo más interesante, sin duda. Para lo que ofrece, es un precio más que razonable. Sobre todo si comparas con otras barras que cuestan lo mismo -o más- y no tienen ni la mitad de inteligencia ni de calidad sonora. El envío es rápido, gratis para quienes tengan Prime.


Sonos Ray
La Sonos Ray es de esas compras que no planeas, pero que luego no entiendes cómo has vivido sin ella. Mejora las películas, las series, los videojuegos e incluso los partes meteorológicos. No es cara, no es grande, no es complicada. Solo es útil. Y a veces, con la tecnología, eso es lo más difícil de encontrar.




