Pues tremendamente preciosa se está poniendo la guerra de televisores, porque cada vez que uno piensa «vale, ya tengo claro el panorama» llega alguien y te lo descompone. Y eso es lo que acaba de pasar con BOE, que ha metido una nueva carta sobre la mesa. La empresa ha enseñado su UB Cell 5.0 RGBX Ultra TV de 85 pulgadas, una pantalla LCD que se quiere atrever a subir un escalón más de lo que estamos viendo en los Mini LED actuales.
Y no se trata de «más brillo» o «más zonas» que ya estamos cansados de escucharlo cada dos por tres. Lo chulo de esta tecnología es que ha ido directa al color. Su propuesta combina panel RGBX con retroiluminación RGBX, o lo que es lo mismo, un sistema que no se queda únicamente en el rojo, verde y azul de «tutta» la vida.
La cifra que más llama la atención es la de 130% del espacio de color BT.2020. Para que nos entendamos, BT.2020 ya es una referencia extremadamente exigente cuando hablamos de televisores de gama alta y HDR, o sea que BOE está presumiendo de ir bastante más allá. Y aunque aún no es una tele que puedas comprar mañana en MediaMarkt, el mensaje está muy clarito. Y es que el LCD todavía tiene mucha guerra que dar.
BOE quiere meter un cuarto color en la pelea de los televisores

Lo normal hasta ahora ha sido que si hablábamos de televisores LCD premium, casi siempre acabar mirando los mismo puntos: el brillo máximo, las zonas de atenuación, el blooming, el contraste y el tamaño de pantalla. Y digo normal, porque el Mini LED ha crecido justamente en esos campos, sudando la gota gorda para acercarse al impacto del OLED pero manteniendo ventajas como el brillo y las diagonales enormes.
Pero lo de BOE va por otra vía bastante más interesante. Ese RGBX significa que la compañía quiere añadir un cuarto color primario al sistema tradicional. No es simplemente iluminar más fuerte, sino intentar que la tele sea capaz de generar una paleta de color más amplia y más rica desde la propia base del panel y la retroiluminación.
Y es que esto en una tele de 85 pulgadas, es una barbaridad. Cuanto más grande la pantalla, más se nota si una imagen tiene un buen volumen de color, cuando el HDR no se queda plano y cuando las escenas con colores heavys no parecen lavadas. Esto es muy sencillo de entender, una tele hoy en día no impresiona solo con muchos nits, también impresiona cuando una puesta de sol, un neón, una explosión o una escena de animación tienen ese puntillo de vida que te hace quedarte mirando.
Además, BOE no ha presentado esto como una simple rareza de laboratorio. La tecnología UB Cell 5.0 RGBX Ultra se enseñó dentro del contexto de Display Week 2026, uno de esos escaparates donde los fabricantes enseñan hacia dónde quieren llevar los paneles en los próximos años. Y de hecho, esta propuesta ha recibido reconocimiento dentro de los premios de la feria en tecnología LCD, así que no estamos hablando de una idea menor.
El LCD no quiere quedarse mirando cómo OLED y RGB Mini LED se llevan todos los titulares

Durante mucho tiempo, el OLED ha sido el favorito cuando hablamos de contraste, negros y experiencia cinematográfica. Luego llegó el Mini LED para decir “un momento, que yo también puedo hacer cosas muy serias”, y ahora el RGB Mini LED ha subido todavía más el nivel con colores más puros y más brillo. Pues bien, BOE quiere llevar esa pelea a otro terreno: el de los cuatro colores primarios.
La jugada es potente porque llega justo en un momento en el que muchos televisores empiezan a sonar demasiado parecidos. Todos prometen más brillo, más zonas, mejor IA, mejor procesador y mejor HDR. Pero cuando una marca te habla de 130% del BT.2020, la conversación cambia un poco. Ya no va solo de iluminar mejor una escena, sino de reproducir más color y hacerlo con más intensidad.
Pero bueno, aviso a navegantes… no nos vengamos arriba antes de tiempo. Por ahora falta que BOE de los datos que nos gustaría tener de este televisor. Nos falta brillo máximo, número de zonas, frecuencia de refresco, PRECIO, y fecha de llegada a tienda o qué marcas podrían acabar cogiendo esta tecnología. O sea que por ahora hay que verlo como una demo bastante interesante.

Igualmente, no podemos negar que es un notición bastante potente. BOE quiere que el LCD tenga su propio camino con más brillo, pantallas grandes y una reproducción del color más bestia. Nada de tener en cuenta al OLED. Y si este RGBX acaba llegando a modelos comerciales, podríamos tener delante una nueva palabra que nos vamos a cansar de escuchar en los próximos años.
Porque lo que estamos viendo ya cada vez más es que la gran guerra no va de nits, va de quién consigue pintar mejor la imagen. Y en esa pelea, BOE parece que va a tope con un prototipo que, como mínimo, merece que tengamos vigiladito.




