Nolan la ha vuelto a liar. La Odisea, su nueva película después de Oppenheimer, acaba de poner las entradas a la venta y la gente ha entrado como loca: la app de AMC se cayó durante un rato y en Fandango hubo usuarios esperando un buen rato para pillar sitio.
Y lo mejor es que no hablamos de una peli fácil de vender. Hay polémica con parte del reparto, dura casi tres horas, en Estados Unidos será para adultos, tiene un presupuesto enorme y encima adapta La Odisea de Homero, que no es precisamente una película de superhéroes para ir con el piloto automático.
Pero la realidad es la que es: la gente quiere verla en el cine. Y verla bien. Lo que más está volando son las sesiones IMAX, IMAX 70 mm y formatos premium, justo donde Nolan suele sacar pecho. Después de Oppenheimer, que parecía una locura comercial y acabó rozando los 1.000 millones de dólares, en Universal tienen que estar descorchando champán.
La Odisea de Christopher Nolan ya huele a fenómeno: AMC cae, Fandango se satura y el IMAX vuelve a ser el gran reclamo

La Odisea llegará a los cines el 17 de julio de 2026, pero la locura ya venía de antes. El año pasado se vendieron algunas sesiones en IMAX 70 mm con un año de margen y volaron en nada. Parecía cosa de cuatro fans muy metidos en el tema, pero no. Lo de ahora confirma que había muchas ganas de Nolan.
Y es que con Nolan mucha gente no se conforma con verla sin más. Busca el cine bueno, la sala grande, el mejor formato y una butaca decente. Es una de esas películas que apetece ver bien, y para los cines, hoy en día, eso es oro.
Además, La Odisea llega con un reparto que parece montado con presupuesto infinito: Matt Damon, Tom Holland, Zendaya, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Charlize Theron, Lupita Nyong’o, Mia Goth, Elliot Page o Jon Bernthal, entre otros. Una barbaridad. Damon interpreta a Odiseo y la película contará su regreso a casa tras la guerra de Troya, con todo ese viaje lleno de monstruos, dioses, dolor, épica y sufrimiento que ya conocemos del mito.
Nolan no está vendiendo solo una película, está vendiendo una experiencia de cine a lo grande

Otro punto que es indudablemente clave de La Odisea es el formato. Porque se está vendiendo como la primera peli rodada íntegramente con cámaras IMAX. Y si conoces a Nolan sabes que no es un simple reclamo de póster. Este señor lleva mucho tiempo defendiendo el celuloide, las salas grandes y la experiencia física del cine, y yo creo que está llevando su obsesión hasta más no poder.
Ese es el motivo por el que las entradas premium están tan solicitadas. No es ver la película antes que nadie, es verla “como se tiene que ver”, en sala enorme, imagen gigantesca y el punto religioso que tienen las proyecciones IMAX 70 mm para los fans del director. El cine convertido en acontecimiento, que es justo lo que muchas majors llevan tiempo intentando fabricar sin demasiado éxito.
Y luego está la polémica, porque algunas decisiones de casting han levantado ruido, cosa que suele pasar últimamente con casi cualquier gran producción. Pero viendo lo que ha pasado con la venta de entradas, yo tengo la sensación de que el ruido en redes va por un lado y el interés del público va por otro. Porque si una peli consigue tumbar una app o generar colas súper largas antes de estrenarse, aquí algo pasa.
Pero bueno, falta lo que más ilusión hace y lo más importante, que es verla. Nadie puede asegurar ahora si La Odisea será una obra maestra, o otro espectáculo mastodóntico de Nolan. Pero lo que sí veo bastante claro es que Universal tiene entre manos uno de los grandes pelotazos cinematográficos de 2026. Y si la película acompaña mínimamente a la expectación, este verano podría tener un rey bastante claro.




