Si hay un nombre propio capaz de levantar de inmediato la atención de cualquier amante del cine policiaco y el suspense psicológico, ese es el de Andrew Kevin Walker. El guionista que en 1995 revolucionó las salas de cine firmando el libreto de la inmortal Seven (Se7en) (bajo la dirección de David Fincher) regresa al terreno que mejor domina. Tras un fugaz paso por las principales plataformas de alquiler y venta digital, su último largometraje, Psycho Killer, ha aterrizado en el catálogo español de Disney+.
Psycho Killer se estrenaba en cines el pasado 20 de febrero, una época generalmente favorable para las películas de terror. Pero para ser sinceros, casi nadie se enteró. Recaudó solo 2,56 millones de dólares frente a un presupuesto de 10 millones de dólares. Quizás las pésimas críticas tuvieron algo que ver, ya que en Rotten Tomatoes, la plataforma por excelencia para el público norteamericano (y gran parte del público internacional), tiene un llamativo 9% en el Tomatometer, subiendo a un muy bajo 36% en el Popcornmeter.
¿Os hemos quitado las ganas de verla? Puede que haya sido así, pero, en su defensa, debemos decir que Psycho Killer tiene todos los ingredientes para convertirse en un clásico de culto a pesar de su fracaso inicial de crítica y público. Su llegada a streaming y su inspiración en Seven podrían desvanecer las críticas y permitir que la película encuentre su público. Os contamos de qué va y dónde verla para que decidáis por vosotros mismos si verla este finde o no.
Un guion oculto que por fin ve la luz en pantalla

La gestación de Psycho Killer no ha sido un camino convencional ni fruto de un encargo rutinario de estudio. El proyecto arrastra una larga historia en los despachos de Hollywood: el texto original de Andrew Kevin Walker llevaba décadas rondando las listas de proyectos pendientes de producir. Uno de esos proyectos que se quedan guardados en un cajón. Fue finalmente 20th Century Studios la que rescató el proyecto para su estreno a principios de 2026.
La dirección de la cinta corrió finalmente a cargo de Gavin Polone, un veterano productor de la industria con un largo historial en el género y la comedia ácida (Zombieland, La habitación del pánico), quien debutó aquí en la realización de largometrajes. Sin embargo, el resultado final se alejó de la atmósfera pesada y nihilista que caracterizó los mejores trabajos previos de Walker.
Aunque el guion planteaba un crudo juego de tensión entre presa y cazador, la puesta en escena de Polone fue recibida por la crítica como un trabajo plano y carente de atmósfera. Lejos de ser un thriller psicológico seco y claustrofóbico, la película terminó convirtiéndose en una propuesta errática que derivó hacia el slasher extravagante de serie B, marcada por subtramas de cultos satánicos que terminaron por diluir la fuerza del libreto original.
Carreteras secundarias, venganza y rituales satánicos

El argumento de Psycho Killer recupera la herencia de las persecuciones en carretera más secas y directas, ambientadas en la América profunda de gasolineras aisladas y asfalto desierto. La trama sigue a Jane Archer (Georgina Campbell), una agente de la patrulla de carreteras de Kansas que presencia el brutal asesinato de su marido a manos de un homicida en serie apodado por los medios como el «Satanic Slasher».
Lejos de asumir el duelo desde la pasividad, Jane decide aparcar el protocolo policial para iniciar una persecución personal a lo largo de las autopistas con el fin de interceptar al asesino. La historia muta pronto en una persecución física y psicológica donde se desdibujan los márgenes de la venganza, enfrentando a la protagonista a un criminal con un perturbador trasfondo de ocultismo satánico que no opera bajo la lógica criminal estándar.
El peso dramático recae en Georgina Campbell, consolidada en el cine de género reciente tras su papel protagónico en Barbarian, quien aporta credibilidad física y rabia contenida al personaje. En el papel antagónico, el exluchador James Preston Rogers presta su imponente complexión física para componer a un villano silencioso y amenazante, acompañado en el reparto por veteranos como Malcolm McDowell.
Psycho Killer: el sello de Andrew Kevin Walker y su traslación a pantalla

El gran incentivo de Psycho Killer es sin duda la firma de Andrew Kevin Walker. Quienes conozcan su trayectoria en títulos como Se7en o Asesinato en 8mm reconocerán varias de sus constantes autorales: el descenso al pozo moral, una atmósfera turbia y una frontalidad implacable a la hora de mostrar la violencia más cruda.
No obstante, Psycho Killer (un guion concebido hace casi dos décadas y rescatado del olvido de la industria) dialoga más con el slasher de explotación y la serie B visceral que con el procedimental cerebral de David Fincher, combinando el thriller de carretera con giros insólitos y delirios conspiranoicos.
Con un metraje ajustado de apenas 91 minutos que prescinde de tiempos muertos, Psycho Killer destaca en el catálogo de streaming de Disney+ como una curiosidad para los seguidores del cine criminal adulto.




