Y otra noticia más sobre el futuro de los paneles OLED, aunque esta vez no hablamos de un nuevo emisor azul, ni de más nits, ni de una estructura Tandem todavía más bestia. Hoy toca mirar a una parte mucho menos vistosa, pero igual de importante: la forma en la que se fabrican las capas internas de un panel OLED sin destrozarlas por el camino.
El protagonista es Avaco, una compañía especializada en maquinaria para fabricar pantallas, que ha presentado una nueva tecnología de sputtering TCO de bajo daño. El nombre es feo con ganas, no nos vamos a engañar, pero la idea es bastante potente: crear electrodos transparentes sobre capas OLED reduciendo el daño que sufren los materiales orgánicos.
Y esto, aunque ahora mismo apunta sobre todo a pantallas OLED sin bordes para móviles, tiene bastante lectura para el futuro de los televisores. Porque al final todos estos avances empiezan así, en una máquina industrial que nadie ve, en una capa microscópica que no sale en los anuncios y en un proceso que luego permite fabricar paneles más finos, más eficientes, más transparentes o con estructuras más complejas.
El gran problema del OLED no siempre está en el brillo, también está en cómo se fabrica

Para que entiendas el por qué esto tiene chica, tenemos que irnos al interior de un panel. Un OLED está hecho de varias capas muy finitas, y entre ellas hay materiales orgánicos que emiten luz cuando reciben corriente eléctrica. Hasta aquí todo fantástico. El tema llega cuando encima de esas capas tienes que poner electrodos que conduzcan bien la electricidad y, además, dejen pasar la luz con la menor pérdida posible.
En los OLED de toda la vida se usan cátodos metálicos basados en magnesio o aleaciones de plata. Funcionan bien porque conducen muy bien, pero tienen una pega que es que no son ideales cuando lo que quieres es máxima transparencia y máxima salida de luz. Por eso los materiales como IZO o ITO, que son óxidos transparentes y conductores, empiezan a ganar fuerza.
El problema es que poner esos materiales encima del OLED no es nada fácil. El proceso de sputtering convencional tira partículas en un entorno de vacío y esas partículas pueden llegar con más energía de la cuenta. Y claro, cuando impactan sobre una capa orgánica tan delicada, pueden dañar el material emisor, reducir la eficiencia o empeorar la calidad final del pastel. O sea que puedes estar intentando mejorar la pantalla y fastidiarla a la vez.
Avaco baja el voltaje y consigue capas mucho más limpias

La solución de Avaco pasa por usar una tecnología basada en plasma ECR, trabajando con menos voltaje y menos presión para que el proceso sea menos agresivo. Según los datos publicados, el voltaje de descarga baja de los 250-400 V habituales a unos 150-250 V. Parece una cifra cualquiera, pero en fabricación OLED es bastante importante, porque significa que las partículas llegan con menos energía a las capas orgánicas.
Además Avaco dice que la calidad de la película depositada mejora un montón. En sus pruebas, la rugosidad superficial pasa de 1,56 nanómetros con un sistema convencional a solo 0,196 nanómetros con esta tecnología de bajo daño. Ya sé que son cifras microscópicas, pero en paneles OLED son cosas que separan un proceso normalito de uno realmente fino.
También hicieron pruebas depositando una capa de IZO de 600 angstrom sobre material orgánico Alq3, muy usado en este tipo de evaluaciones, y la pérdida de intensidad luminosa quedó en torno al 10-15%. No es que el daño desaparezca por arte de magia, pero sí apunta a un proceso bastante menos bruto que el sputtering tradicional.
No veremos una tele Avaco, pero esto sí puede acabar afectando a los televisores OLED

Avaco no ha presentado ni una tele, ni un panel comercial para casa, ni nada del estilo. De hecho, el primer objetivo claro está en los OLED zero-bezel, las pantallas sin bordes donde los circuitos se pliegan por debajo del panel para eliminar marcos. Igualmente, la lectura importante es que la industria sigue buscando maneras de fabricar OLED más top sin dejarse la eficiencia por el camino.
Y por eso creo que esto mola tanto para televisores. Si consigues electrodos más transparentes, capas más lisas y menos daño interno, se abre la posibilidad de acceder a paneles con la luz mejor aprovechada, diseños más top, estructuras transparentes y OLED más complejos. No va a ser una mejora que veamos mañana en una etiqueta de una tienda, pero sí una de esas piezas que van construyendo el OLED de los próximos años.
Es curioso como al final nos fijamos solo en el número de nits, procesador o si un panel es WOLED, QD-OLED o Tandem OLED. Pero por debajo hay una guerra igual de importante, que es fabricar mejor cada capa, perder menos luz y dañar menos el material orgánico. Y justo en esa guerra, Avaco acaba de enseñar una tecnología bastante top.




