Pues sí damas y caballeros, cuando parecía que el vinilo era el formato retro por excelencia, llega Rhino y nos recuerda que en esto del audio siempre hay un escalón más. Y ojo, porque no hablamos de una reedición bonita en vinilo de color, ni de un CD premium, ni de una caja para coleccionistas. Hablamos de cintas de bobina abierta, el formato reel-to-reel de toda la vida, ese que muchos teníamos ya metido en el cajón de los estudios antiguos y de los audiófilos más puristas.
Y la jugada no puede ser más llamativa. Rhino High Fidelity acaba de lanzar dos clásicos enormes del rock en este formato: Fleetwood Mac, el disco de 1975 de la banda, y Tres Hombres, el álbum de ZZ Top publicado en 1973. Vamos, que no han elegido precisamente dos discos menores para probar suerte con esta locura analógica. Aquí hay nombres conocidos, mucho aroma a colección y una idea muy clara: volver a escuchar música como si aquello fuera casi una sesión de estudio.
Eso sí, la broma no es barata. Cada cinta cuesta 300 dólares, está limitada a solo 500 copias por álbum y se vende en exclusiva a través de Rhino. Es decir, aquí no estamos ante un producto para todos los públicos, ni falta que hace. Estamos ante una de esas ediciones que dejan claro que la música física sigue muy viva, pero también que algunos están dispuestos a ir bastante más lejos que el vinilo.
Rhino no se anda con chiquitas con una edición muy de audiófilo

Y aquí viene lo interesante de verdad, porque estas cintas no son solo una pieza bonita para poner en la estantería. Según explica Rhino, cada álbum ha sido duplicado en tiempo real a partir de una copia 1:1 de las cintas maestras analógicas originales. Dicho de otra forma, la compañía ha querido acercarse lo máximo posible al material original, sin pasar por el camino más cómodo ni por una simple reedición de escaparate.
La parte técnica también deja claro por dónde van los tiros. Hablamos de cinta de 1/4 de pulgada, en formato half-track, funcionando a 15 IPS y con ecualización IEC. Además, se ha usado cinta RTM LPR90 y todo viene montado en una bobina metálica de 10,5 pulgadas. Sí, suena a territorio bastante friki, pero precisamente ahí está la gracia: esto no va de comodidad, va de pureza analógica y de tener algo muy especial entre manos.
Y claro, para escuchar una de estas cintas no vale con tener un tocadiscos bonito o un reproductor de CD en el mueble del salón. Hace falta una máquina reel-to-reel de verdad, y eso ya nos mete en otro mundo. Son equipos grandes, delicados, cada vez más buscados y, en muchos casos, bastante caros. Vamos, que aquí Rhino está apuntando directamente al usuario que ya sabe perfectamente dónde se está metiendo.
Fleetwood Mac y ZZ Top, dos discos elegidos con bastante intención

La elección de los álbumes tampoco parece casual. Fleetwood Mac fue el disco de 1975 con el que la banda cambió de etapa tras la llegada de Lindsey Buckingham y Stevie Nicks, y de ahí salieron temas tan reconocibles como “Rhiannon”, “Over My Head” o “Say You Love Me”. Es uno de esos discos que muchos tienen en vinilo, en CD o en streaming, pero que ahora vuelve en un formato que ya es otra liga.
En el caso de ZZ Top, Tres Hombres fue el álbum que terminó de poner al grupo en el mapa con ese blues rock tan suyo. Y claro, hablar de ese disco es hablar también de “La Grange”, uno de esos temas que siguen sonando igual de reconocibles décadas después. Vamos, que Rhino ha tirado de catálogo con cabeza: dos discos con peso, muy identificables y perfectos para justificar una edición tan especial.
Lo curioso es que todo esto llega en un momento en el que parecía que ya lo habíamos visto todo con el regreso del vinilo y el nuevo interés por el CD. Pero no. Ahora también vuelven las cintas de bobina abierta, aunque sea para un público muchísimo más pequeño y mucho más metido en el mundo Hi-Fi. Y quizá ahí está precisamente el punto: creíamos que lo retro era el vinilo, pero para algunos audiófilos eso ya se queda corto.
Al final, puede que muy poca gente llegue a tener una de estas cintas en casa. Pero el movimiento es potente igualmente. Que en 2026 una compañía vuelva a lanzar clásicos del rock en reel-to-reel dice bastante de cómo está cambiando el mercado del audio físico. Y visto lo visto, parece que todavía nos quedan unos cuantos formatos “muertos” por ver resucitar.



