Forza Horizon es una saga que ha logrado bastantes adeptos en los últimos años, especialmente desde que su cuarta entrega llegara al gran público con su lanzamiento en Xbox One. Ahora, tras pasar por Inglaterra y México, la saga aterriza en Japón, y no podría estar más emocionado por ello.
Como persona que ha jugado la saga prácticamente al completo, debo decir que sus juegos son referentes en la conducción arcade, pero también pueden serlo en otros muchos sentidos.
Forza Horizon 6 ya está aquí

Como digo, Forza Horizon 6 es la sexta entrega de esta subsaga, y esta vez no solo vemos un cambio importante con la llegada de la ambientación japonesa, sino que también nos encontramos ante un salto bastante relevante en su calidad gráfica.
Si bien la quinta entrega, situada en México, ya rozaba el fotorrealismo por momentos, la verdad es que este Forza Horizon 6 ha conseguido llevarlo al siguiente nivel.
Esto hizo que muchos desde un primer tuvieran ciertas dudas sobre el rendimiento que pudiera tener, a pesar de que los dos juegos anteriores cuentan con una optimización que roza la excelencia, siendo que precisamente Forza Horizon 5 se ha usado durante mucho tiempo con un título a probar en benchmarks.
Ayer mismo se levantó el embargo de Forza Horizon 6, y además de conocer que es un gran videojuego (esperable), también hemos podido ver las pruebas de rendimiento, y la sorpresa es mayúscula. Su optimización es excelente, permitiendo incluso ejecutarse en 4K en tarjetas gráficas que normalmente se centran en FHD y QHD.

Esto me refiero usando por supuesto tecnologías de reescalado, pero también con otros elementos como el Ray Tracing activado, que hace que el ordenador normalmente sufra bastante. Por ello creo que es lógico decir que la optimización de este juego es bastante sólida.
Aun así, lo más interesante de esta situación no es precisamente la optimización de Forza Horizon 6, sino el hecho de cómo se compara con el resto de lanzamientos actuales.
Otros deberían tomar nota
Siendo claros, cuento con un ordenador lo suficientemente potente como para que incluso juegos mal optimizados puedan funcionarme bien, y aun así en los últimos tiempos me he encontrado casos en los que el rendimiento era horrible.
Si echamos un vistazo al año pasado, hay casos como el de Monster Hunter Wilds y Mafia: The Old Country, dos buenos juegos, pero que contaron con una optimización muy mediocre en su lanzamiento, llevando a que muchos usuarios de PC no pudieran jugarlo con normalidad, a pesar de que cumplían con todos los requisitos ofrecidos por la empresa.

Esto es frustrante como poco, y es que aunque te gastes cantidades ingentes de dinero en tu hardware nada te asegura que puedas jugar de forma normal cualquier juego.
Precisamente esto es un problema importante en estos momentos, en los que la memoria RAM no abunda en el mercado y los precios suben. Un juego que haga un uso absurdo de los recursos, incluyendo la propia memoria, puede llevar a que termine cerrándose de forma inesperada de forma constante, algo que experimenté por ejemplo en Avatar: Frontiers of Pandora de Ubisoft.
Esto me obligó a actualizar mi ordenador, que antes usaba 16 GB de RAM en total, mientras que ahora uso 32 GB, una configuración más sólida, pero que fue bastante cara de implementar.
Muchos usuarios se verán en una situación similar, sin si quiera poder actualizar su ordenador, lo que es un problema especialmente en en un momento en el que las consolas no paran de subir de precio, y por tanto tampoco resulta especialmente rentable apostar por esta opción.
Precisamente por eso resulta tan sorprendente, y por supuesto muy positivo encontrarnos con casos como el de Forza Horizon 6, un juego impresionante en lo técnico pero que ofrece una optimización muy sólida. No cualquier ordenador puede ejecutarlo por supuesto, pero si es cierto que una gran mayoría de las gráficas de los últimos años pueden hacerlo.




