Llevamos años hablando del MicroLED como una de las tecnologías de pantalla más prometedoras, pero fabricar millones de esos diminutos emisores RGB de forma eficiente sigue siendo una auténtica pesadilla. Y curiosamente, uno de los colores que más quebraderos de cabeza está dando es precisamente el rojo.
Pues tenemos movimiento importante. La china Qiushui Semiconductor, también conocida como QSSEMI, acaba de presentar lo que asegura que es el primer chip MicroLED rojo de 8 pulgadas preparado para producción en masa, utilizando una tecnología propia que evita uno de los procesos que más daño provoca al material emisor. Y ojo porque esto ya no se queda únicamente en una demostración de laboratorio.
Antes de seguir hay que aclarar una cosa para no liarnos: esas 8 pulgadas hacen referencia al formato de fabricación sobre obleas de 8 pulgadas, no a que tengamos un gigantesco chip rojo de ese tamaño. La compañía tiene además previsto poner en marcha su línea de producción de Ningbo este mismo octubre de 2026, con una capacidad objetivo de 1.000 obleas mensuales y más de 10 millones de chips MicroLED al año.
El rojo es uno de los grandes quebraderos de cabeza del MicroLED

Para fabricar los diminutos píxeles MicroLED normalmente hay que recurrir a procesos de grabado físico o etching para separarlos. El problema aparece cuando reducimos muchísimo su tamaño, ya que ese proceso acaba dañando una proporción cada vez mayor de la superficie del emisor.
Y el material rojo AlInGaP es especialmente sensible a este proceso. Según los datos publicados por QSSEMI, el grabado convencional puede llegar a eliminar hasta un 97% de la eficiencia luminosa del material rojo cuando hablamos de estructuras extremadamente pequeñas. De ahí que conseguir MicroLED RGB completos y eficientes siga siendo bastante más complicado de lo que parece sobre el papel.
QSSEMI ha decidido atacar el problema prácticamente al revés. En lugar de excavar físicamente entre los píxeles para separarlos, utiliza una especie de “pared invisible” de aislamiento eléctrico. De esta forma puede aislar cada píxel manteniendo intacta gran parte de la estructura física del material emisor. Todo ello se combina con hybrid bonding o unión híbrida, colocando verticalmente la parte emisora y la circuitería que la controla.
Hasta un 99,9999% de rendimiento de píxeles y más de un 20% de eficiencia

Los números que está dando la compañía son bastante bestias. QSSEMI asegura haber alcanzado un rendimiento de píxeles superior al 99,9999%, mientras que el ángulo de emisión pasa de aproximadamente ±60 grados a ±10 grados, reduciendo además el crosstalk o contaminación luminosa entre píxeles.
También hablan de un funcionamiento por encima de los 140 grados centígrados, suficiente para aplicaciones de electrónica de consumo e incluso automoción, y esperan superar el 20% de WPE —Wall-Plug Efficiency— en el rojo. Es una cifra importante porque precisamente la eficiencia del MicroLED rojo lleva años siendo uno de los grandes cuellos de botella cuando reducimos muchísimo el tamaño de los emisores.
Además, la tecnología ya permite interconectar la parte emisora y la electrónica con un pixel pitch de 3,75 micras, mientras que QSSEMI asegura que su proceso podrá bajar hasta las 2 micras e incluso por debajo. Cuanto más pequeños consigamos hacer estos píxeles manteniendo eficiencia y rendimiento de fabricación, más densidad podremos meter en una superficie diminuta.
El primer destino serán las gafas AR, pero el avance va mucho más allá

De momento esto no significa que mañana vayamos a tener televisores MicroLED baratos. La primera aplicación de esta tecnología serán los microdisplays para gafas AR y dispositivos de realidad aumentada, donde meter una enorme densidad de píxeles RGB en muy poco espacio es fundamental.
De hecho, QSSEMI ha presentado junto al chip su nuevo motor óptico rojo 013, capaz de ofrecer una resolución de 640 x 480 píxeles ocupando apenas 0,15 cm³, con un campo de visión de entre 20 y 30 grados. El objetivo posterior será combinar rojo, verde y azul y avanzar hacia microdisplays MicroLED completamente RGB.
Y la parte importante es que la línea de 8 pulgadas entra en producción este octubre, con los primeros envíos en volumen de los chips rojos previstos antes de terminar 2026. Es precisamente ese salto desde el prototipo hacia una fabricación repetible y a gran escala lo que convierte este avance en algo bastante más interesante que otro simple MicroLED enseñado detrás de una vitrina.




