Cuando hablamos de HDMI 2.1, vídeo 8K o 4K a tasas de refresco muy altas, lo normal es pensar en cables HDMI bastante serios y, sobre todo, en no alejarnos demasiado de la fuente. Pero BZBGEAR está llevando todo esto por otro camino con XLink-ONE, una plataforma AV-over-IP capaz de mandar estas señales utilizando una red Ethernet.
Y ojo, porque no estamos hablando simplemente de enviar un vídeo 4K comprimido para verlo en otra habitación. Dependiendo del equipo que utilicemos dentro de la familia XLink-ONE, podemos llegar hasta 8K a 60 Hz o 4K a 144 Hz, además de transportar por la misma instalación audio, USB, teclado y ratón, infrarrojos o señales de control. Todo ello con una latencia de extremo a extremo inferior a un único fotograma.
La compañía está enseñando ahora esta gama de cara a CEDIA Expo 2026, y hay un detalle que hace todo esto todavía más curioso: buena parte del sistema puede funcionar sobre una red Ethernet Gigabit convencional de 1 GbE. Es decir, no hace falta empezar directamente con una instalación de red de 10 Gb para poder repartir vídeo de altísima resolución por distintas habitaciones.
¿Cómo demonios metes HDMI 2.1 dentro de una red de 1 Gb?

Aquí está la parte que probablemente más llama la atención. HDMI 2.1 puede manejar hasta 48 Gbps, mientras que una conexión Gigabit Ethernet se mueve en una cifra muchísimo menor. Evidentemente, esos 48 Gbps no están viajando tal cual y sin comprimir por un cable de red de 1 Gb.
Lo que hace XLink-ONE es utilizar códecs propietarios implementados por hardware para comprimir la señal antes de enviarla y reconstruirla después en el receptor. Según BZBGEAR, la intención es mantener una calidad visualmente sin pérdidas mientras se consigue esa latencia inferior a un frame, algo especialmente importante si estamos jugando, trabajando con un ordenador remoto o utilizando varias pantallas en directo.
Además, las transmisiones pueden ir protegidas mediante cifrado AES-256, algo lógico teniendo en cuenta que la plataforma también está pensada para instalaciones profesionales, centros educativos, broadcast y empresas, además de instalaciones residenciales de gama alta.
Puede llegar hasta 8K a 60 Hz y 4K a 144 Hz

Dentro de XLink-ONE hay varios dispositivos, y el más bruto es el BG-IPGEAR-XTREME-PRO. Este transceptor puede funcionar tanto como emisor como receptor y llega hasta 8K a 60 Hz 4:2:2 utilizando DSC, además de 8K a 30 Hz 4:4:4.
Si bajamos a resolución 4K, la cosa se pone todavía más interesante: puede alcanzar 4K a 144 Hz con señal 4:4:4, así que hablamos de especificaciones que empiezan a tener bastante sentido incluso en instalaciones gaming muy exigentes. Otros modelos de la familia se quedan en 4K a 120 Hz, pero añaden compatibilidad con tecnologías como VRR, ALLM y HDCP 2.3.
También cambia muchísimo la distancia respecto a un HDMI convencional. Algunos equipos pueden llegar hasta unos 170 metros utilizando cableado Cat 5e, Cat 6, Cat 6a o Cat 7, mientras que existen variantes preparadas para fibra óptica cuando necesitamos llevar la señal todavía más lejos.
Por el cable Ethernet viaja bastante más que la imagen

La gracia de montar todo alrededor de una red es que el vídeo no tiene por qué viajar solo. XLink-ONE puede mover también audio, USB, KVM para teclado y ratón, infrarrojos, RS-232 y otros datos de control.
Por ejemplo, podemos tener un PC, consola o reproductor situado en un rack en otra habitación, mandar su imagen hasta la pantalla y seguir controlándolo desde allí mediante teclado, ratón o los propios sistemas de control de la instalación. Algunos dispositivos incluyen además PoE, así que pueden recibir alimentación desde el propio cable Ethernet y nos ahorramos otra fuente de alimentación junto a cada receptor.
Y la cosa se complica bastante más si queremos montar una instalación grande. XLink-ONE está preparado para videowalls, Multiview, Picture-in-Picture y matrices de vídeo, permitiendo elegir qué fuente recibe cada pantalla o mandar una misma señal a varios televisores y proyectores al mismo tiempo.
Al final, la idea de BZBGEAR es bastante curiosa: recibir señales HDMI 2.1 de altísimo ancho de banda, comprimirlas mediante hardware y repartir vídeo de hasta 8K por la misma infraestructura Ethernet que puede recorrer todo un edificio, manteniendo además menos de un fotograma de retraso. Y para instalaciones donde tenemos muchas pantallas repartidas por diferentes habitaciones, eso puede evitar tener que tirar un larguísimo cable HDMI independiente para cada una.




