Hisense y Vidda acaban de presentar en China una nueva gama de proyectores láser que, sinceramente, tiene bastante mejor pinta de la habitual cuando una marca saca cuatro modelos de golpe y te intenta vender que todos son “premium”. Aquí, al menos sobre el papel, no parece que estemos ante el típico catálogo inflado con nombres distintos y poco más, sino ante una familia bastante bien escalonada que va desde un modelo ya muy serio hasta un tope de gama que quiere jugar en la liga grande.
La nueva gama se llama Vidda C5 y llega con cuatro modelos: C5 Pro Max, C5 Ultra, C5 Ultra Max y C5 Master. La idea de fondo está bastante clara: no quieren hacer solo proyectores para el típico uso de pelis y series, sino equipos mucho más completos, pensados también para quien quiere jugar en serio. De hecho, una de las cosas que más llaman la atención es justo esa, porque la marca promete 240 Hz, VRR y una latencia de solo 1 ms.
Pero es que además no se han quedado solo en la imagen. Hisense y Vidda también han querido meter músculo en el apartado sonoro con un sistema 2.1 canales bastante más ambicioso de lo normal, y han repartido mejoras de brillo, contraste, óptica y conectividad según subes de modelo. Vamos, que la cosa no va solo de poner más CVIA y subir el precio. La serie C5 quiere dejar claro que el proyector premium ya no vive solo de sacar una pantalla grande, sino de hacerlo todo bastante mejor.
Hisense Vidda C5: una nueva gama de proyectores láser que quiere ir a por cine y gaming a la vez

Lo primero que deja claro esta familia es que Vidda no ha querido separar el perfil cinéfilo del jugón, sino mezclar ambos en la misma receta. Todos los modelos montan lentes de cine Hubble, soporte para VRR, compatibilidad con 240 Hz y una latencia de 1 ms. Y claro, cuando uno ve eso en la ficha, la lectura es bastante evidente: no quieren que este proyector sea solo para poner una peli el sábado por la noche, sino también para enchufarle una consola o un PC y echar unas partidas en condiciones.
A eso hay que sumarle un sistema de audio integrado que, por cifras, apunta bastante más alto de lo habitual. Toda la gama incorpora un conjunto 2.1 con dos tweeters de 8 W, dos altavoces de rango completo de 10 W y un subwoofer de 20 W. Es decir, no es el típico sonido testimonial para salir del paso y listo. Y en algunos modelos, además, el ajuste corre a cargo de Harman JBL, que ya le da otro empaque al invento.
Lo interesante aquí es que el mercado del proyector está cambiando bastante. Hace unos años bastaba con decir que tenía láser, Android y muchos lúmenes y a correr. Ahora no. Ahora el usuario pide más brillo real, mejor contraste, más flexibilidad de instalación, mejor sonido y también funciones gaming. Y por eso esta gama C5, al menos sobre el papel, parece bastante bien pensada para el momento actual.
C5 Pro Max, C5 Ultra, C5 Ultra Max y C5 Master: así se reparte una gama que sí tiene diferencias de verdad
El modelo más “barato” de la familia es el Vidda C5 Pro Max, aunque barato, lo que se dice barato, no va a ser. Y además, viendo lo que monta, cuesta incluso verlo como un simple escalón de entrada. Llega con un sistema láser dual QuaLas42, alcanza 3200 CVIA de brillo, monta un chip DMD de 0,47 pulgadas y se queda en 5000:1 de contraste nativo. A eso súmale Wi-Fi 6, 3 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento.
Un peldaño por encima está el C5 Ultra, que ya empieza a ponerse realmente apetecible. Aquí Vidda mete el nuevo sistema láser MCL3A, sube hasta 4400 CVIA, mejora el contraste hasta los 6000:1, añade Wi-Fi 7 y monta 4 GB de RAM con 64 GB de almacenamiento.
Luego entramos en la parte alta con el C5 Ultra Max, que añade un chip DMD con arquitectura SST, sube hasta 4700 CVIA y presume además de audio 2.1 afinado por Harman JBL. Y ya en la cima del todo se coloca el C5 Master, que mezcla los sistemas MCL3A y QuaLas42, llega a 5800 CVIA, incorpora refrigeración líquida, alcanza 8000:1 de contraste nativo y suma 4 GB de RAM con 128 GB de almacenamiento. Sí, el C5 Master es claramente el monstruo de la gama, y no se han molestado demasiado en disimularlo.
Precio, disponibilidad y por qué esta gama puede dar bastante guerra si sale de China

En precios, la cosa arranca en 7.999 yuanes para el C5 Pro Max, sigue con 10.499 yuanes para el C5 Ultra, sube a 12.999 yuanes en el C5 Ultra Max y remata con 14.999 yuanes para el C5 Master. Al cambio hablamos, aproximadamente, de unos 1.175 dólares, 1.455 dólares, 1.800 dólares y 2.080 dólares respectivamente. No son cifras populares, eso está claro, pero tampoco estamos ante proyectores pensados para competir por abajo.
De momento, eso sí, Hisense no ha confirmado disponibilidad global. Y ahí está un poco la gracia y también la duda. Porque sobre el papel la propuesta tiene muchísima chicha, pero falta saber si estos modelos acabarán llegando a Europa y, sobre todo, con qué ajustes y a qué precio real. Ya sabemos cómo va esto: una cosa es la ficha china y otra muy distinta lo que termina aterrizando en nuestro mercado.
Aun así, la lectura es bastante clara. Vidda ha presentado una gama de proyectores láser muy ambiciosa, con una base común muy potente y con diferencias reales entre modelos, que era justo lo que tocaba hacer. Más brillo, más contraste, más audio, más gaming y una familia escalonada con bastante sentido. Luego habrá que verlos en acción, medirlos, comprobar si esos CVIA se traducen en algo realmente contundente y ver qué tal rinden con contenido real. Pero vamos, si Hisense quería dar un golpe encima de la mesa en proyección doméstica premium, desde luego ha encontrado una manera bastante seria de hacerlo.




