REGZA ha tomado la decisión de agitar el mercado japonés lanzando sus televisores ZX1S y ZX2S, y la marca ha buscado plantar cara a China metiendo en estas teles la tecnología RGB Mini LED, que básicamente cambia la forma en la que la retroiluminación genera el color.
La familia se ha dividido de manera que la REGZA ZX1S se queda las versiones de 100 y 85 pulgadas, y la REGZA ZX2S se queda las de 75 y 65 pulgadas. Todas son LCD 4K, todas usan retroiluminación RGB Mini LED y todas tienen el procesador Regza Engine ZRα, que es el que va a exprimir el panel, el color y el contraste.
Y lo guay es que REGZA, se ha metido en la pelea por usar LEDs rojos, verdes y azules en la propia luz de fondo, en vez de depender de una retroiluminación convencional con conversión de color pero sin olvidar las zonas y los nits. Vaya, que va con todo.
RGB Mini LED: el color no se crea igual que en una Mini LED normal

Está a la orden del día pero la gracia de estas REGZA ZX1S y ZX2S está en que la retroiluminación usa Mini LED rojos, verdes y azules que se controlan de forma independiente. Esto permite que la tele no solo suba o baje la luz por zonas, sino que también ajuste qué color de luz necesita cada parte de la imagen.
Según la marca, este sistema consigue una gama de color aproximadamente un 110% más amplia frente a una Mini LED con puntos cuánticos convencional. Traducido a algo más de andar por casa: la tele debería poder enseñar mejor luces de neón, fuego, cielos intensos, reflejos de ciudad o colores muy saturados sin que todo parezca pasado de vueltas.
Además, REGZA habla de un control llamado RGB Independent Area Control, que analiza la escena y ajusta la luz RGB por zonas. También entra el Regza Engine ZRα, con IA y redes neuronales, para trabajar color, brillo, contraste, textura y detalle. En el caso del modelo de 100 pulgadas, AV Watch recoge que REGZA llevó la tele a una evaluación externa y que el brillo de pico se quedó cerca de los 4.000 nits, una cifra que entra en terreno espectacular para una LCD premium.
Preparadas para cine, juegos y sonido bastante serio

En formatos de imagen vienen bien servidas, con Dolby Vision IQ, HDR10 y HLG, además de procesado para streaming, optimización HDR, mejora de banding y diferentes modos de imagen según contenido. También hay funciones de IA para detectar escenas como noche, fuegos artificiales, estrellas, deportes o conciertos y ajustar la imagen en función de lo que aparece en pantalla.
Para jugar tampoco van flojas. Las REGZA ZX1S y ZX2S tienen cuatro entradas HDMI 2.1, y lo importante es que las cuatro aceptan señal 4K a 144 Hz. También hay VRR, compatibilidad con AMD FreeSync Premium, modo juego, entrada 1080p a 144 Hz y 1440p a 120 Hz para PC.
Y luego está el sonido, que aquí REGZA ha metido bastante leña en el asador. La 100ZX1S monta 24 altavoces con 140 W, la 85ZX1S lleva 22 altavoces con 140 W, y las 75ZX2S y 65ZX2S integran 13 altavoces con 150 W. Todas usan un sistema 5.1.2 compatible con Dolby Atmos, con la tecnología Regza Heavy Bass 3D Sound System ZIS. En las ZX1S, además, hay woofer con sistema de cancelación de vibraciones para sacar graves sin que el chasis empiece a temblar como una lavadora.
Ya se venden en Japón y no son precisamente baratas

Estas REGZA ya están a la venta en Japón desde finales de mayo. Los precios orientativos son altos, muy de gama premium: la 100ZX1S cuesta unos 1.980.000 yenes (unos 10.750 euros), la 85ZX1S se queda en 1.320.000 yenes (unos 7.170 euros), la 75ZX2S baja a 770.000 yenes (unos 4.180 euros) y la 65ZX2S parte de 550.000 yenes (unos 2.990 euros).
También traen cosas muy japonesas y muy REGZA, como triple sintonizador para TDT japonesa y satélite, doble sintonizador 4K, función de doble ventana con HDMI, emisiones, grabaciones, YouTube, AirPlay y algunas apps de streaming, además de selección de tamaño de pantalla para reducir la imagen cuando jugamos cerca. Lo que no llevan es Time Shift Machine integrado, algo curioso viniendo de REGZA.
Por ahora no hay información sobre una llegada a España, así que toca mirarlas como lo que son: una respuesta japonesa muy seria a la fiebre del RGB Mini LED. China está apretando muchísimo con televisores gigantes y cifras salvajes, pero REGZA está enseñando otra vía: menos ruido, mucho procesamiento, color desde la propia luz de fondo y diagonales enormes para el salón premium.




