Parecía que nunca llegaría pero aquí está: ya empezamos a ver televisores Micro LED a precios más terrenales. Hace pocos años, estos modelos no bajaban de los 200000 o 300000 dólares y justo este año, en el CEDIA, la firma norteamericana Just Video Walls ha anunciado toda una gama de modelos Micro LED a precios muchísimo más asequibles de lo que pensábamos, de hecho parten de los 19995 dólares para el más básico de 103 pulgadas…que por muy básico que sea, hablamos de un modelo OLED gigante con todas sus ventajas y ninguno de sus inconvenientes.
El contraste infinito y los negros perfectos son los factores que todo amante del cine en casa busca; sin embargo hasta hoy era imposible de comprar para cualquier mortal dados los altísimos precios de esta tecnología. Sin embargo, ya se pueden comprar los nuevos modelos Phase 3840 y Phase 7680 a unos precios extremadamente competitivos y, por supuesto, totalmente modulares con una resolución, pixel pitch, tamaño y brillo máximo al gusto del cliente…y del tamaño de su cartera.
Televisores Micro LED de 103″ desde 19995 dólares: así es la gama Phase 3840 de Lunar Walls
Como os decía más arriba, la firma Lunar Walls (división especializada del fabricante Just Video Walls) ha lanzado en el CEDIA de este año dos espectaculares nuevas gamas de televisores Micro LED a unos precios absolutamente imposibles hace solo un año.
La gran llamada de atención de la gama Phase 3840 (haciendo referencia a las fases lunares, de ahí el nombre de la división Lunar Walls) es su modelo de 103 pulgadas, cuyo precio se sitúa en unos asombrosos 19.995 dólares. Es la primera vez que un panel Micro LED de este tamaño baja holgadamente de la barrera de los 20.000 dólares. Eso si, evidentemente no es el súmmum de la calidad de imagen dentro de de las Micro LED ya que tiene que recortar algunas funciones para alcanzar ese precio.
Por ejemplo, para conseguir este precio necesitamos poner la opción de pixel pitch de 1.2 mm en su configurador web. Esto implica que para disfrutar de una imagen perfectamente cohesionada y sin ver los píxeles se requiere una distancia de visionado media 3,5 o 4 metros. Además, su nivel de brillo máximo está capado a 800 nits y su tasa de refresco es de solo 60 Hz.
Realmente estos dos últimos elementos son los que determinan que estamos en la gama Phase 3840, ya que tanto el pixel pitch como el tamaño pueden cambiarse en el configurador web, pudiendo crear así monstruos de televisores de casi 200 pulgadas en formato 16:9 y una resolución que casi alcance los 5K (ya que en esta tecnología, como bien hemos explicado varias veces, la resolución final depende del pixel pitch y del tamaño final del televisor)…a un precio de más de 80000 dólares. Todo es modulable, incluyendo el precio.
Televisores Micro LED de gama alta a un precio aún más que razonable: así es la gama Phase 7680

Si tienes un bolsillo bien ámplio, siempre puedes optar por la nueva gama Phase 7680, aunque realmente tampoco aporta tanta diferencia con la gama anterior. De la misma forma, podemos configurar nuestro televisor al gusto tanto en tamaño como en pixel pitch y forma (16:9, 2.35:1 o incluso ultrapanorámico 32:9) partiendo de unos 39995 dólares por el modelo de 103″.
Entonces, ¿qué aporta la gama superior? pues según explica el fabricante, añade una tecnología llamada Ultramotion al procesador de imagen, que se encarga de interpolar los frames de 60 a 120, aunque técnicamente sigue estando anclada a los 60 Hz nativos del panel. También pasamos de los 800 nits a 1000 nits de pico de brillo y, ciertamente, esas son las dos únicas diferencias que marca el fabricante. No sabemos si existen más ya que el anuncio de ambas gamas de realizó ayer 7 de septiembre.
En cualquier caso, estamos ante una nueva generación de Micro LED impresionante en cuanto a calidad-precio, por lo que se cumple lo que ya os anticipábamos a principios de año y es que este 2026 parece ser el punto de inflexión real en cuanto a precios de los televisores Micro LED. Imaginos un televisor OLED que nunca se quema, marca o desgasta, con los negros y contrastes perfectos, con un pico de brillo altísimo, modular y al gusto tanto en tamaño como en resolución…y a precios terrenales. ¿Es el principio del fin de los proyectores?




