LG hace tiempo que monopoliza los televisores OLED transparentes. Sin embargo, hace unos días que BOE (uno de los dos gigantes fabricantes de paneles, junto a TCL CSOT) ha anunciado que se une a la fiesta y quiere su trozo de tarta del pastel de las pantallas autoemisivas transparentes. Y es que como decía, hasta el momento este tipo de televisores -destinados principalmente a comercios o museos– era coto de caza exclusivo de LG.
En cualquier caso, en la noticia de hoy veremos como con los registros que ha realizado BOE, supuestamente se terminan los problemas de este tipo de paneles: la pérdida de brillo, la baja transmisión de luz y los altos costes de fabricación de los cátodos metálicos tradicionales. Y es que parece que el gigante chino ha dado con la tecla para revolucionar este sector.
BOE da con la tecla para competir con LG por las OLED transparentes: el cátodo metálico tradicional

El funcionamiento de un televisor OLED transparente tampoco se diferencia tanto de uno tradicional. La única diferencia importante son sus componentes internos, especialmente el cátodo que es el elemento que se encartga de conducir la electricidad a los píxeles orgánicos y es el que debe dejar pasar la luz. Actualmente, para conseguir ese efecto, se usaban unos componentes muy finos que costaban muchísimo dinero de fabricar debido al sistema utilizado para crearlos.
Parece que BOE ha dado con la tecla para reducir costes, alargar la vida útil y conseguir evitar la péridida de brillo inherente a estos paneles. Por ello, ha creado un cátodo transparente basado en óxido de zinc e indio (IZO). Al sustituir el metal por este compuesto de óxido conductor transparente, la pantalla no solo gana en niveles de transparencia pura, sino que optimiza de forma drástica el paso de la luz hacia el espectador.
Además, BOE ha registrado también una tecnología relacionada con el color llamada COE (Color Filter on Encapsulation). En las pantallas OLED convencionales, los filtros de color y los polarizadores se colocan como capas adicionales que absorben una cantidad ingente de luz, obligando al panel a consumir más energía para ofrecer un brillo aceptable.
Sin embarg, si usamos este nuevo filtro ideado por BOE, al combinarlo con el nuevo cátodo, se consigue eliminar las capas adicionales que os comentábamos más arriba. Con ello se consigue un panel mucho más delgado, eficiente y con mejor cobertura de color, con mayor transparencia y más barata de fabricar. Vamos, un Win-Win en toda regla.
LG no está sola en el sector de los televisores OLED transparentes: más competencia = mejores precios

Como decíamos más arriba, en el mundillo de los televisores y pantallas OLED transparentes, LG era casi la única en el mundo -por no decir la única- que se encargaba de fabricar y distribuir este tipo de paneles. Ahora en el gallinero ha aparecido un nuevo gallo: BOE, que no implica para nada que LG siga fabricando sus paneles con su propia tecnología, pero ya le obliga a bajar precios si quiere competir.
Y es que BOE ha sido muy inteligente: no solo quiere entrar en el sector si no que además lo ha hecho buscando atacar el verdadero talón de Aquiles de la tecnología actual: la viabilidad comercial masiva. El uso de materiales como el IZO y la simplificación de capas gracias al COE permiten teóricamente una producción a gran escala mucho más barata y con un menor índice de fallos en las líneas de ensamblaje.
En fin, esto para los usuarios que nos gusta la tecnología son unas noticias excelentes. Y es que a día de hoy LG solo distribuye sus mejores modelos solo para empresas, cosa que ahora si quiere ganarse al público con BOE pisándole los talones, deberá ofrecer el producto a más masa de clientes…y a mejores precios.




