El Mundial está ya a la vuelta de la esquina y pasa lo de siempre. Miras la tele del salón y, de golpe, parece más pequeña de lo que recordabas. Para ver una serie entre semana va perfecta, sí, pero para juntar a varios amigos, sacar algo de picar y ver partidos como si aquello fuera medio cine, igual se queda un poco corta. Ahí es donde un proyector vuelve a tener todo el sentido.
Y es que a ver, una tele enorme nos gusta a todos, pero entre lo que cuesta y el sitio que ocupa, se quitan las ganas de meterse en ese terrreno. Por eso un proyector puede ser una gran solución, lo pones cuando lo necesitas, te saca una pantalla enorme y no tienes que hipotecar medio comedor. Pero bueno, hay que escoger con cabeza, porque no es lo mismo querer algo barato para ver partidos, algo portátil para llevártelo donde sea o un modelo más de gama alta para verlo todo a lo grande.
Por eso hoy vamos con tres opciones muy distintas: Wanbo Vali 1, el más económico y práctico; XGIMI MoGo 4, el portátil bonito para moverlo por casa o llevártelo donde quieras; y Hisense M2 Pro, el más potente de los tres, con 4K, triple láser y una imagen bastante más currada. Tres formas diferentes de ver el Mundial a lo grande.
Wanbo Vali 1: pantalla grande sin meterte en una locura

El Wanbo Vali 1 es una opción brutal para el que busca pantalla gigante sin complicarse ni gastar en exceso. No es un proyector de gama alta, ni tampoco lo busca pero lleva una propuesta que para muchos es suficiente. Imagen grande, resolución Full HD, y una instalación cómoda por un precio más asequible.
Monta tecnología LCD/TFT LCD, resolución Full HD 1080p, formato 16:9 y un brillo anunciado de 900 lúmenes ANSI. Eso sí, no vayas a ponerlo en plena tarde con todo abierto en el salón y esperar que vaya de lujo, pero si lo usas por la noche o en un sitio oscuro, puede dar una imagen bastante guay para fútbol, pelis y demás.
También ayuda bastante que venga con autoenfoque, corrección trapezoidal automática y evitación de obstáculos. Lo colocas, ajusta la imagen y te ahorras pelearte con menús o colocar libros debajo. Su soporte tipo gimbal, con giro de hasta 200 grados, también viene muy bien para apuntarlo a la pared sin inventos caseros. Además, puede moverse entre 40 y 130 pulgadas, así que para una habitación normal tiene bastante sentido.
XGIMI MoGo 4: el portátil para llevarte el cine donde te dé la gana

Este XGIMI Mogo 4 va por otro camino. En este caso tenemos una propuesta que más que ir a montar un proyector fijo, es un cacharro pequeñito, bonito, con batería y fácil de mover.
Lo pones en el dormitorio, en el jardín, en casa de los colegas, una escapada de fin de semana… es tan fácil como sacarlo, colocarlo y a funcionar. Tiene resolución Full HD 1080p y un brillo de unos 450 ISO lúmenes en versión normal o 550 ISO en el MoGo 4 Laser. No es una bestia de brillo, o sea también pide oscuridad, pero con la luz apagada puede dar una imagen muy top. Es más «noche improvisada de peli o partido» que «sustituto absoluto de una tele enorme».
Su punto fuerte está en la comodidad: Google TV con Netflix, Chromecast, enfoque automático y corrección trapezoidal automática. Además, su base gira 360 grados, así que puedes proyectar en pared, techo o donde te venga bien. La batería da unas 2,5 horas en modo eco y monta altavoces Harman Kardon de 2 x 6 W, que para el tamaño que tiene están bastante bien. Es el proyector de cogerlo y llevártelo sin pensarlo mucho.
Hisense M2 Pro: el más completo si quieres algo más serio

El Hisense M2 Pro ya es el que va más en serio. No es el barato para salir del paso ni el portátil de poner un rato en cualquier pared. Este está pensado para quien quiere una pantalla grande con más calidad de imagen, pero sin meterse en un proyector enorme de instalación fija.
Aquí hablamos de 4K UHD, tecnología DLP y luz Triple Laser. Traducido: más detalle, mejor color y una imagen con más cuerpo que la de los Full HD sencillos. Para ver el Mundial en grande, una película por la noche o una serie con buena calidad, este Hisense juega en otra liga.
El brillo es de unos 1300 lúmenes ANSI, o sea que tampoco es para verlo a pleno sol, pero en una sala medio controlada puede dar una imagen potente. Además su triple láser es capaz de llegar hasta 110% de BT.2020, que es una cifra muy top para un proyector compacto. También viene con Dolby Vision, HDR10, HDR10+ y HLG, por lo que va servido de maravilla para Netflix o cualquier plataforma de streaming que le eches.
Y una parte que nos gusta a los golosos es que en tema gaming puede aceptar señales de hasta 1080p a 240 Hz. Es el más caro, ya lo sé, pero también es el más completo si quieres montarte algo potente para el Mundial y continuar usándolo después.




