Hay DAC portátiles pequeños, hay amplificadores de válvulas y luego está MUSE HiFi intentando juntar las dos cosas en un cacharro que literalmente cabe en el bolsillo. El nuevo M3 Ultra es de esos aparatos que ves y te hacen mirar dos veces, porque esa abertura que atraviesa parte del chasis no está ahí simplemente por diseño: dentro tenemos dos válvulas de vacío reales funcionando.
Y tampoco son unas válvulas puestas ahí para hacer bonito. MUSE HiFi utiliza dos Raytheon JAN6418 de especificación militar, unas válvulas diminutas que forman parte de la etapa analógica del M3 Ultra. Además, podemos verlas directamente a través del propio chasis, con ese pequeño resplandor tan típico de las válvulas que normalmente asociamos con un amplificador bastante más grande encima de un mueble.
Y todo esto lo tenemos en un DAC/amp que pesa solamente 55 gramos. El precio tampoco se ha ido a ninguna locura audiófila: MUSE HiFi lo vende oficialmente por 109,99 dólares y en Europa ya podemos encontrarlo alrededor de los 109 euros con impuestos incluidos. Bastante curioso teniendo en cuenta todo lo que han conseguido meter ahí dentro.
Dos válvulas reales dentro de un DAC que podemos llevar encima

Claro, meter válvulas dentro de algo que vamos a llevar conectado al móvil tiene un pequeño problema: las válvulas no son precisamente amigas de los golpes y las vibraciones. Si vamos caminando con el DAC encima, pueden aparecer fenómenos de microfonía, básicamente pequeñas resonancias o ruidos provocados por el movimiento físico de la propia válvula.
MUSE HiFi dice haber trabajado bastante en este punto. Tenemos un circuito completamente balanceado, un sistema propio para reducir ese efecto microfónico y, físicamente, una estructura de amortiguación de silicona alrededor de las JAN6418 que ayuda a absorber los pequeños golpes y vibraciones mientras utilizamos el aparato.
La abertura del chasis tiene incluso nombre propio: “World Gate”. Y aunque queda espectacular porque nos deja ver las dos válvulas desde fuera, también está pensada para protegerlas frente a impactos y facilitar la ventilación. Vamos, que no han cogido simplemente dos válvulas, las han metido dentro de una caja pequeña y a correr.
Por dentro hay bastante más que las dos válvulas

En la parte digital encontramos un ESS ES9028Q2M de 32 bits, acompañado de un receptor USB SA9137L y una etapa de amplificación basada en el ES9603Q. El M3 Ultra puede reproducir PCM de hasta 32 bits y 384 kHz, además de DSD256 nativo. Sobre el papel, MUSE declara además una relación señal/ruido de 121 dB y un THD+N del 0,0003 %.
También tenemos las dos conexiones que prácticamente esperaríamos encontrar hoy en un DAC portátil de este nivel. La salida 3,5 mm single-ended entrega hasta 460 mW sobre 32 ohmios, mientras que la salida balanceada de 4,4 mm alcanza los 480 mW sobre 32 ohmios. Para un aparato de 55 gramos no está precisamente mal y nos da bastante más margen que el típico dongle básico pensado únicamente para unos IEM fáciles de mover.
Además, el volumen se controla directamente desde el propio M3 Ultra y el aparato recuerda el nivel incluso después de apagarlo. Es una tontería hasta que cambiamos constantemente entre unos auriculares grandes y unos IEM mucho más sensibles y nos ahorramos algún susto con el volumen.
Lo conectamos al móvil y prácticamente ya está

La conexión con nuestra fuente se realiza mediante USB-C y podemos utilizarlo con Android, iPhone, Windows y macOS. En la propia caja vienen un cable USB-C a USB-C y otro USB-C a Lightning, así que también podemos conectarlo directamente a los iPhone anteriores al USB-C sin tener que empezar a comprar adaptadores aparte.
Y aquí está probablemente lo que hace especialmente llamativo al MUSE HiFi M3 Ultra. Por alrededor de 109 euros tenemos un DAC/amp que cabe perfectamente en la mano, pesa 55 gramos, entrega hasta 480 mW y lleva dos JAN6418 reales trabajando en su etapa analógica, en lugar de utilizar algún filtro DSP que simplemente intente imitar ese carácter de válvula.
Encima podemos ver las dos pequeñas Raytheon funcionando a través del chasis. Ese tipo de montaje que hace unos años nos imaginábamos en un amplificador de sobremesa ahora podemos llevarlo conectado al móvil en el bolsillo mientras escuchamos nuestros auriculares.




