Lo de comprar un proyector y tener que bajar persianas, apagar luces y convertir el salón prácticamente en una cueva para poder ver algo decente no es precisamente nuevo. Por eso cuando aparece un modelo con 5.000 lúmenes ANSI, la cosa cambia bastante. Y eso es justo lo que propone ViewSonic con su nuevo LSD500-4K.
Estamos ante un proyector láser pensado originalmente para instalaciones, aulas o grandes espacios, pero que tiene unas especificaciones que también llaman muchísimo la atención si lo miramos con ojos de cine en casa: resolución 4K UHD de 3840 x 2160 píxeles, tecnología DLP con un chip DMD de 0,65 pulgadas, HDR10, HLG y una imagen que puede crecer hasta las 300 pulgadas.
Y ojo, que esos 5.000 lúmenes ANSI son probablemente su gran arma. No significa que podamos ponerlo delante de una ventana a pleno sol y esperar negros OLED, porque ningún proyector hace magia, pero sí que tiene mucha más capacidad para pelear contra la luz ambiental que los modelos domésaticos bastante menos luminosos. Vamos, que aquí cerrar todas las persianas deja de ser una obligación tan grande.
5.000 lúmenes ANSI y una fuente láser preparada para durar años

El tema está en que ViewSonic no ha utilizado una lámpara convencional, sino su tecnología de fósforo láser de tercera generación. Según la propia compañía, esta nueva generación consigue aumentar el brillo un 20% y permite construir un sistema un 32% más compacto que la generación anterior.
La fuente de luz tiene una vida estimada de 20.000 horas funcionando en modo normal y hasta 30.000 horas utilizando SuperEco. Traducido a algo más terrenal: incluso usándolo cuatro horas todos los días, estaríamos hablando de muchísimos años antes de acercarnos siquiera a esa cifra. Además, el láser permite encender y apagar el proyector prácticamente al momento, sin los tiempos de calentamiento típicos de las antiguas lámparas.
También está diseñado para poder trabajar 24 horas al día, siete días a la semana, algo mucho más pensado para museos, comercios o instalaciones profesionales que para nuestro salón, claro, pero que nos da una buena pista de por dónde van los tiros en cuanto a resistencia y refrigeración.
De 30 a 300 pulgadas y 100 pulgadas desde unos 3,10 metros

Y es que si hay otra cifra que destaca junto a esos 5.000 lúmenes son las 300 pulgadas máximas. El LSD500-4K puede generar imágenes desde las 30 hasta las 300 pulgadas, con una relación de tiro de 1,4-2,24:1. Por ejemplo, para conseguir una pantalla de 100 pulgadas necesitamos aproximadamente 3,10 metros entre el proyector y la superficie de proyección.
ViewSonic tampoco nos obliga a clavar su posición al milímetro. Tenemos zoom óptico de 1,6 aumentos, zoom digital, corrección trapezoidal horizontal y vertical de ±30 grados y ajuste de las cuatro esquinas. También puede proyectar en 360 grados e incluso en vertical, aunque estas dos últimas opciones tienen bastante más sentido en una instalación comercial.
En imagen encontramos compatibilidad con HDR10 y HLG, 1.070 millones de colores y una relación de contraste anunciada de 3.000.000:1. Las señales 4K pueden entrar a través de sus dos HDMI 2.0b con HDCP 2.3, con soporte para contenido 4K a 60 Hz.
Tiene hasta 4,2 ms de input lag, aunque no es un proyector gaming

Curiosamente, ViewSonic anuncia también un input lag mínimo de 4,2 ms y una frecuencia de exploración vertical que puede llegar hasta los 240 Hz. Eso sí, la marca no especifica en su ficha española que esos 4,2 ms correspondan a una señal 4K, así que conviene no confundirlo con tener 4K a 240 Hz: sus HDMI son 2.0 y la entrada 4K llega hasta 60 Hz.
Por conexiones tenemos, además de los dos HDMI, USB-A con alimentación de 5 V/1,5 A, salida de audio de 3,5 mm, RS232 y Ethernet RJ45. Ese USB puede alimentar directamente el accesorio ViewShare, que se vende por separado y permite enviar contenido de forma inalámbrica sin necesitar otro adaptador de corriente.
También incluye un altavoz de 15 W, aunque con una pantalla de semejante tamaño lo suyo será conectarlo a un sistema de sonido externo. El ruido se queda en 32 dB en modo normal y 27 dB en Eco, mientras que su consumo normal es de 165 W.
Y quizá otra de las cosas que sorprenden es el tamaño. Para todo lo que ofrece, el LSD500-4K mide 286 x 216 x 129 mm y pesa solo 3,1 kilos. No estamos, por tanto, ante uno de esos enormes proyectores de instalación que necesitan medio techo para ellos solos.
Como digo, ViewSonic lo ha pensado principalmente para empresas, educación y grandes instalaciones, pero las cifras son las que son: 5.000 lúmenes ANSI, 4K UHD, láser de hasta 30.000 horas y una pantalla que puede llegar a las 300 pulgadas. Y si lo que más te echa para atrás de un proyector es tener que dejar la habitación completamente a oscuras, aquí tenemos precisamente uno de esos modelos que intenta atacar ese problema a base de mucha, mucha luz.




