TCL acaba de presentar una barra de sonido que tiene muy poco de barra convencional. La nueva TCL Q95K combina una unidad principal, un subwoofer inalámbrico y dos altavoces traseros, formando un sistema completo con una configuración física de 11.1.4 canales.
En total encontramos 22 altavoces independientes, 16 canales físicos y una potencia máxima declarada de 1.420 W. Son cifras más propias de un equipo de cine en casa formado por receptor AV y altavoces separados que del típico conjunto que colocamos debajo del televisor.
La conectividad también va bastante más allá de lo habitual. La Q95K cuenta con tres puertos HDMI 2.1 con un ancho de banda de hasta 48 Gbps, paso de vídeo 4K a 144 Hz, VRR, ALLM y conexión eARC. Puedes conectar directamente una consola, un PC gaming o un reproductor sin perder las funciones más importantes de los televisores actuales.
Una configuración 11.1.4 con altavoces traseros y canales de altura reales

La barra principal se encarga de reproducir los canales frontales, el central, los laterales, los canales anchos y dos canales superiores. TCL añade después dos altavoces traseros inalámbricos capaces de generar sonido envolvente posterior, lateral trasero y efectos de altura desde la parte trasera de la sala.
La Q95K puede reproducir formatos de sonido espacial como Dolby Atmos y DTS, pero una parte importante de ese campo sonoro procede de altavoces físicos. Esto permite colocar efectos por delante, por detrás, a los lados y por encima del espectador con mucha más precisión que una barra basada principalmente en procesamiento virtual.
Dentro del sistema hay 12 chips de amplificación independientes, utilizados para controlar por separado los diferentes grupos de altavoces y reducir las interferencias entre canales. La respuesta de frecuencia declarada va de 30 Hz a 20 kHz, con una distorsión total inferior al 1%.
También es importante el trabajo del canal central, ya que será el encargado de mantener los diálogos claros incluso cuando la banda sonora tenga mucha carga de graves o efectos ambientales. En un sistema con tantos canales, separar bien las voces del resto de la mezcla resulta clave para que las películas no obliguen a estar subiendo y bajando el volumen constantemente.
Un subwoofer con dos woofers enfrentados de 7 pulgadas

El subwoofer inalámbrico utiliza dos unidades de 7 pulgadas colocadas en posición opuesta. Al moverse en direcciones contrarias, ambos woofers ayudan a compensar las vibraciones generadas dentro del propio recinto, especialmente cuando subimos bastante el volumen.
Esta configuración busca ofrecer unos graves más profundos sin que la caja del subwoofer termine transmitiendo tantas vibraciones al suelo o al mueble. TCL declara una extensión de frecuencia capaz de bajar hasta los 30 Hz, suficiente para dar bastante presencia a explosiones, bandas sonoras y efectos de baja frecuencia.
TCL también ha empleado diafragmas de aluminio e imanes de neodimio en las frecuencias medias y altas. Cada grupo de altavoces dispone de su propia cámara acústica, una solución destinada a mantener separados los diferentes canales y conservar la claridad de los diálogos, la música y los efectos ambientales.
Bang & Olufsen se ha encargado de afinar el sonido

El sonido de la Q95K ha sido desarrollado y ajustado junto a Bang & Olufsen. La colaboración afecta tanto a la estructura del hardware como a los algoritmos de procesamiento, después de realizar pruebas con diferentes tipos de música y situaciones de uso.
También incluye Beosonic, el sistema visual de Bang & Olufsen para modificar el carácter del sonido desde el móvil. Desde la aplicación de TCL se puede ejecutar además una calibración acústica automática que analiza la sala y ajusta la respuesta del conjunto.
La tecnología de campo sonoro omnidireccional de 360 grados intenta reducir la dependencia de las paredes y de una posición de escucha concreta. La barra detecta incluso si está colocada sobre un mueble o instalada en la pared y adapta automáticamente su funcionamiento.
La TCL Q95K incorpora igualmente WiFi 6, AirPlay 2, Bluetooth y Spotify, además de T-Chord para combinar sus altavoces con los de determinados televisores TCL. Por ahora, el sistema se ha lanzado en China por 7.999 yuanes, sin confirmación sobre su llegada a España.




