Elegir bien la sala de cine normalmente significa buscar una pantalla más grande, mejor sonido o simplemente unos asientos más cómodos. Pero con El final de Oak Street la cosa cambia bastante, porque la versión IMAX incluye imagen que directamente no veremos de la misma manera en una proyección convencional. Y no hablamos precisamente de una escena suelta o de unos pocos minutos pensados únicamente para presumir de formato.
La nueva película protagonizada por Anne Hathaway y Ewan McGregor tendrá nada menos que 44 minutos con la relación de aspecto expandida exclusiva de IMAX. Teniendo en cuenta que la cinta dura unos 99 minutos, estamos hablando de prácticamente la mitad de la película. IMAX lo confirma además en la ficha oficial de la cinta.
Y esto es importante porque no consiste en estirar la imagen ni en hacer zoom. Durante esas secuencias el encuadre se abre y muestra más información, especialmente en vertical. Así que si tenías pensado verla en el cine y tienes una sala IMAX relativamente cerca, esta vez sí hay una diferencia bastante tangible entre una entrada y otra.
44 de sus 99 minutos tendrán más imagen en las salas IMAX

El final de Oak Street utiliza durante 44 minutos el Expanded Aspect Ratio de IMAX en formato 1.90:1. Son precisamente algunas de las secuencias de mayor suspense y espectáculo las que aprovechan este formato, permitiendo que la imagen ocupe mucha más superficie de la gigantesca pantalla.
Dicho de una forma mucho más sencilla: en IMAX veremos más película por arriba y por abajo. No nos están dando la misma imagen ampliada para llenar la pantalla, sino un encuadre preparado específicamente para mostrar más contenido. En una película llena de enormes dinosaurios, vegetación y escenarios que cambian completamente de escala, es justo el tipo de producción donde este formato puede marcar bastante la diferencia.
Además, esos 44 minutos representan alrededor del 44% de todo el metraje. Es decir, no es el típico reclamo de tener tres o cuatro planos especiales para colocar el logotipo de IMAX en el cartel. Durante casi la mitad de la película estaremos aprovechando esa imagen expandida, por lo que la diferencia aparecerá durante una parte muy importante de la experiencia.
No es una conversión a IMAX hecha en el último momento

Aquí encontramos otra diferencia importante. La película está certificada como Filmed for IMAX y fue desarrollada junto a IMAX desde las primeras pruebas de cámara. David Robert Mitchell trabajó con la compañía para optimizar la presentación visual y utilizó cámaras digitales certificadas por IMAX durante el rodaje.
Eso permite componer determinados planos desde el principio pensando en esa imagen adicional. No es simplemente coger una película terminada y adaptarla después a una pantalla IMAX. Incluso el sonido cuenta con una mezcla personalizada preparada específicamente para las salas de la compañía, por lo que la versión IMAX también ha recibido trabajo específico en este apartado.
La película, dirigida por David Robert Mitchell, responsable de It Follows, y producida por J.J. Abrams, coloca a una familia encabezada por Hathaway y McGregor en una situación bastante peculiar: un extraño fenómeno cósmico arranca su tranquilo vecindario de la realidad que conocen y lo lleva hasta un entorno dominado por criaturas prehistóricas. AVPasión ya os hablamos anteriormente de esta peculiar mezcla de ciencia ficción y dinosaurios, que llega ahora a los cines.
Y aunque también habrá proyecciones en 4DX, ScreenX y otros formatos premium, el IMAX tiene una ventaja muy concreta en este caso: es el único que ofrece esos 44 minutos con la imagen expandida preparada expresamente para la película. Así que esta vez elegir una sala u otra no cambia solamente el tamaño de la pantalla. Cambia, literalmente, cuánta imagen vas a poder ver.




