Las gamas de tarjetas gráficas de NVIDIA siempre han estado muy claras. Más allá de las Ti y Super, que introducen ciertas variaciones en el sistema, tenemos las 50 que son la gama de entrada, las 60 que ya se vienen a introducir en la gama media, las 70 que da un salto más y es gama media-alta, las 80 que son la gama alta y las 90 que se suelen definir como la gama ultra.
Cuanto mayor es la cifra más potencia tiene la gráfica, y aumenta la resolución para la que están pensadas, desde el FHD en medio de las 50 hasta el 4K Ultra de las 80 y 90, pero esta es una comparación bastante desigual en muchos sentidos.
Ahora bien, si un amigo o cualquier persona me preguntara sobre qué tarjeta gráfica debería comprar nunca, en ningún caso, le recomendaría la 5090, aunque quisiera jugar en 4K Ultra y en los juegos más potentes del mercado, y hay una explicación muy clara.

Las NVIDIA RTX 5090 no merecen la pena
Voy a ser claro. Presumir de un buen ordenador, o simplemente saber que tienes un ordenador muy potente es importante y es muy satisfactorio, y por supuesto está el valor añadido de no tener que leer nunca más los requisitos de los juegos para saber que puedes ejecutarlos sin ningún problema, pero no creo que para eso sea necesaria una gráfica de la serie 90.
Como decía, una gráfica 80, como la actual NVIDIA RTX 5080 es más que capaz de ejecutar los juegos contemporáneos en 4K Ultra, especialmente si añadimos factores como el uso NVIDIA DLSS o incluso de la tan controvertida Generación de Fotogramas, que bien usados y en su justa medida, con una implementación sólida, puede conseguir que el resultado sea muy óptimo.

Respecto al caso de las 90, si es cierto que pueden obtener un resultado mejor, eso está claro, pero estamos hablando de tarjetas gráficas que rebosan potencia, y esto no siempre es buena señal. Cuando compras uno de estos dispositivos para usarlo en gaming convencional estás simplemente gastando mucho dinero por una potencia que no puedes aprovechar. No es humo, por supuesto, pero es un hardware que le viene grande a este uso, y que es mucho más justificable en tareas con un gran peso gráfico, como la producción de contenido en 3D o incluso el streaming de videojuegos.
En caso de este tipo no solo puede ser interesante, sino que sería la mejor opción, pero la mayoría de usuarios no realizan tareas de este tipo. En juegos AAA recientes no se puede llegar a aprovechar la gran potencia de esta tarjeta gráfica, con lo que esencialmente habrás pagado un sobreprecio importante que no puedes llegar a usar.
¿Qué tarjeta gráfica comprar para 4K?
Quizá tras conocer esto te preguntes qué tarjeta gráfica de NVIDIA deberías comprar para jugar en 4K, y en ese sentido te recomiendo que apuestes por la NVIDIA RTX 5080, y en general siempre te lances directamente por la gama 80, o incluso sus versiones mejoradas, que son más que suficientes para jugar en 4K y con las opciones en Ultra, tal y como comentaba.

Aun así, si no tienes intención de jugar en 4K puedes optar por cualquiera del resto de gamas, excepto por supuesto la 50, gama de entrada que no merece la pena pese a contar con un precio generalmente bajo, pensado para utilizarse en ordenadores de bajo presupuesto. A pesar de esto, te recomiendo que apuestes por la 5060, una tarjeta gráfica de gama media perfecta para jugar en FHD.
Con la utilización de tecnologías de reescalado como NVIDIA DLSS el abanico de resoluciones a la que se puede jugar con cada tarjeta gráfica se amplia de manera considerable.




