Parece que los televisores y paneles OLED no dejan de reinventarse. Tras haber visto inventos como la doble luz roja hace unos días, hoy toca hablaros de una mejora la mar de interesante pero en el campo de los componentes y centrándose en dos aspectos que no son el brillo, como son mejorar el espacio de color hasta el 100% del BT2020 y no menos importante: hacer que nuestros televisores sean eternos con una vida útil que pasa de las 500000 horas. Una pasada.
Para poneros en contexto: hasta la fecha necesitamos que los subpíxeles del OLED (todos azules, que luego pasan bien por un filtro RGB en el caso de las WOLED o un filtro Quantum Dot en el caso de las QD-OLED) para gener el color, cubriendo entre un 80 y 90% del espacio más ancho, el BT2020. Esto además conlleva una pérdida de luminosidad y de vida útil del panel, algo que este nuevo invento del emisor verde Super Estable soluciona al completo. Vamos a entenderlo mejor.
Así es el OLED con emisor verde Súper Estable: 100% del espacio de color BT2020 gracias al Platino

Como os decíamos, el invento intenta solucionar uno de los problemas que tenemos en los actuales paneles OLED y para ello han decidido dejar de usar emisores azules para pasarse al equipo verde. Así pues, un equipo de investigadores ha diseñado un nuevo tipo de emisor fosforescente verde basado en Platino (Pt II) que no solo roza las exigentes coordenadas del espectro BT.2020, sino que ha pulverizado todos los récords de estabilidad conocidos en la industria.
El problema de los actuales emisores OLED azules (basados en iridio) es que, al entrar en un estado excitado para producir luz, sufren distorsiones geométricas en su estructura molecular. Esta vibración e inestabilidad ensancha el espectro de luz emitido —lo que diluye la pureza del color— y estresa el material, provocando pérdidas de eficiencia, vida útil y demás problemas como una menor cobertura cromática.
Para solucionarlo, los investigadores han creado una compleja estructura tridimensional que permite estabilizar a los emisores verdes, logrando bloquear las moléculas y con ello conseguir corregir casi completamente la distorsión geométrica. Y con ella, el material emite de forma nativa un verde puro con una pureza de color que alcanza el 100% del espacio BT2020 gracias a la aplicación en la pantalla de la tecnología…Micro Lens Array, vieja conocida nuestra.
El OLED con emisor verde Súper Estable consigue más de 540000 horas de vida útil en sus primeras pruebas

Normalmente en las primeras pruebas de un nuevo material tan verde -valga el juego de palabras- es que la durabilidad de los materiales sufren una «muerte» prematura. En este caso, el dispositivo demostró una estabilidad operativa sin precedentes y que ha dejado a todos con la boca abierta.
Y es que el nuevo emisor verde ha marcado una vida útil estimada LT90 de 540100 horas a una luminancia inicial de 1.000 nits. Esto significa que la pantalla tardaría más de medio millón de horas de uso continuo en perder un simple 10% de su brillo original. Una cifra astronómica que elimina de la ecuación cualquier miedo al desgaste del panel durante décadas.
Además, los investigadores del invento publicado en Science, han concluído que esta potencial reserva de vida útil puede usarse en próximas revisiones para mejorar y subir el brillo a costa de la vida útil (imaginemos que alcanzan los 4000 nits con una vida útil de 100000 horas, por ejemplo). Eso lo dejan para el futuro, ya que en la actual prueba para que este panel perdiera un 10% de su brillo, tendrías que tener el televisor encendido las 24 horas del día durante más de 61 años.
Como veis, no todos los futuros avances de la tecnología OLED avanzan en el mismo campo: unos se centran en mejorar el brillo, otros en mejorar la estabilidad y abaratamiento de los componentes y otros como es el caso de hoy, quieren dar la vuelta a la tortilla con un cambio real de emsión del azul al verde, consiguiendo multiplicar por 5 la vida útil actual y alcanzar, de paso, el 100% del espacio de color BT2020.




