Hay que ver la de noticias sobre investigaciones en futuros paneles y televisores OLED que existen a la vez. Está medio mundo científico viendo como mejorar la eficiencia y el brillo de los actuales OLED, ya que creen que es una tecnología que aún no ha descubierto todo su potencial. O al menos eso puedo ver de las múltiples líneas de investigación paralelas que existen sobre estos paneles a lo largo y ancho del mundo.
En esta ocasión, un grupo de científicos de la Universidad de Sichuan han conseguido algo que hasta ahora era imposible: romper todos los récords sobre la cobertura de color de los televisores OLED. Para ello han tenido que trabajar a nivel atómico sobre los electrones pi de unas moléculas muy particulares. Básicamente, lo que han hecho es una «reorganización molecular» que trae consigo unos resultados tan sorprendentes como espectaculares. Vamos a verlo.
Los televisores OLED «atómicos» solucionan, por fin, el problema del color rojo puro

Bueno, exactamente no es un televisor OLED radioactivo, es un nombre que le he dado yo para que entendáis la importancia de lo que han conseguido al trabajar a niveles atómicos y moleculares de los materiales. Según se desprende de la investigación, este descubrimiento permite rediseñar por completo los átomos del panel para que la luz no se disperse y conseguir, de forma nativa, el color perfecto. Concretamente el rojo más puro que jamás se haya podido crear.
Cabe recordar que actualmente, los televisores OLED (tanto los modelos QD-OLED como especialmente los WOLED) tienen graves problemas para conseguir un rojo puro; de hecho es el motivo de que no consigan una cobertura 100% del espacio de color BT2020. Aunque hace años que se sabe que la industria trabaja en una solución, no llega a cuajar. Y los actuales son imposibles debido a la necesidad de añadir tantos filtros que al final el brillo bajaría muchísimo.
A nivel microscópico, las moléculas que generan el color rojo en las pantallas OLED actuales tienen tendencia a «vibrar» demasiado cuando se les inyecta electricidad para dar brillo. Esa vibración descontrolada provoca que el espectro de luz se ensanche. En la práctica, esto significa que el rojo pierde pureza, derivando hacia tonos anaranjados o lavados, a menos que el software del televisor lo grape o se coloquen filtros que frenen su potencia lumínica. Vamos, perdemos color y ganamos brillo o viceversa.
OLED «atoómicos»: un trabajo a nivel molecular

Bueno, entendiendo el problema de base de conseguir un rojo puro, los investigadores de la Universidad de Sichuan han planteado una brillante investigación: rediseñar el «esqueleto» de las moléculas. Al modificar su estructura, han logrado encerrar los electrones y «apagar» las vibraciones de las que os hablaba antes y que eran la causa de que no pudiera generarse un nivel de rojo extremo.
Al quitar el movimiento, la molécula ya no pierde energía y por lo tanto, no pierde brillo. Conseguimos un píxel OLED que emite una luz en un rango ultra estrecho (narrowband). Y gracias a éste, el nuevo panel ya no necesita filtros externos que absorban luz porque nace siendo un rojo puro de cine. Vamos, conseguimos un nivel de rojo extremo y al máximo brillo posible.
Y no solo es teoría, si no que han desarrollado ya un panel experimental en el que se ha medido y ha conseguido clavar las coordenadas de color exactas del rojo del estándar BT.2020 (el espacio de color que se usa para masterizar el cine de gama alta). Y como anticipaban, lo han hecho sin perder un ápice de brillo.
Es decir, para recapitular: han conseguido mantener o incluso aumentar el brillo y eficiencia del panel (con una Eficiencia Cuántica Externa del 24,2% según los primeros datos) a la vez que consiguen un rojo purísimo del 100% sin filtro alguno. Esto supone conseguir la eficiencia más alta jamás registrada en la historia para un OLED de cualquier tipo. Consume menos, brilla de manera más eficiente y ofrece una fidelidad de color absoluta.
En fin, lógicamente solo tenemos los datos ofrecidos por la propia investigación y las mediciones sobre el panel experimental que han conseguido, pero no hay ni fechas ni si quiera remotas de cuando podríamos ver los primeros prototipos comerciales. Pero de lo que no me cabe duda es que hay miles de proyectos intentando mejorar la tecnología OLED actual, síntoma de que creen que no ha tocado techo aún.




