Voy a empezar como no se debe hacer, justificándome. Yo mismo soy usuario de Xbox Series S (al igual que de PlayStation 5), y la tengo desde el año 2021, cuando decidí lanzarme a la nueva generación, y de paso tener mi primera consola Xbox, con lo que tengo cierto conocimiento directo del tema.
Desde entonces mi experiencia gaming se ha expandido bastante, contando con todas las plataformas más modernas, y tengo claro que la estrategia de Xbox con Series S no fue la mejor.
Obligar a la paridad con Xbox Series X claramente ha lastrado a esta último, y hay ejemplos claros, y mucho me temo que PlayStation podría hacer lo mismo con su próxima consola portátil, de la cual ya conocemos algunos detalles filtrados.

¿Qué pasó con Xbox Series S?
La idea detrás de Xbox Series S era buena: una consola menos potente técnicamente, centrada en resolución FHD y 2K, pero que pudiera ejecutar los juegos de la nueva generación. La realidad es que la consola no daba tanto de sí incluso con menor resolución, pero Xbox igualmente obligaba a que cualquier juego lanzado en Series X llegue también a Series S.
Esto llevó a que muchos juegos se lanzaran con un rendimiento mediocre en el mejor de los casos, e incluso tuvimos el caso de Black Myth: Wukong, un juego que retrasó su lanzamiento en Xbox porque no conseguían que funcionara en Series S.
Es una consola que claramente es capaz de ofrecer un buen rendimiento, al menos en lo técnico, pero para ello requiere una optimización excelente, y claramente los estudios prefieren no invertir en ello, algo que Xbox debería haber previsto.
Por ello, y pese a que le tengo un gran cariño a Xbox Series S, creo que la política de lanzamiento obligatorio en la misma fue una mala decisión, la cual ha lastrado toda la generación.

PlayStation podría hacer lo mismo con su portátil
Si has estado atento a la actualidad de PlayStation ya sabrás que todo indica que la marca lanzará una consola portátil junto con PlayStation 6. Esta sería retrocompatible con juegos de PlayStation 4 y 5, y al mismo tiempo podría ejecutar juegos de la consola de sobremesa de esa generación.
Es precisamente esta última capacidad la que me preocupa. Aunque todavía desconocemos bastantes detalles sobre esta consola portátil, sabemos que será sustancialmente menos potente que su hermano mayor, con lo que aplicar una estrategia similar a la de Xbox Series S sería una decisión posiblemente catastrófica para la generación.
Aunque la idea de una portátil complementaria a PlayStation 6 es muy interesante, especialmente en una época en la que Nintendo Switch triunfa y dispositivos como Steam Deck ganan más relevancia, pero obligar a que pueda ejecutar todos los juegos es una mala idea, porque podría terminar lastrando a su hermana mayor.

¿Cómo podrían implementarla?
Siendo claros, no tengo del todo claro si hay una solución efectiva a esta problemática. En cualquier caso, quizá la mejor sería dejarla como un dispositivo separado, quizá como una especie de evolución natural respecto a las anteriores consolas portátiles de PlayStation.
Mantener la compatibilidad con juegos de PlayStation 4 y 5 sería lo lógico, mientras que en el caso de PlayStation 6 sería interesante decidirlo en cada caso, dando la libertad a los desarrolladores de decidir si lanzar sus juegos en la misma.
Esta falta de juegos nuevos podría paliarse con el desarrollo de juegos específicos para esta consola portátil, algo que la acercaría más a los anteriores dispositivos de este tipo que ha ofrecido la marca en el pasado, pero manteniendo el hecho de que estaría ligada a PlayStation 6, la consola de sobremesa de la generación de Sony.
En cualquier caso, por ahora esto es solo una preocupación personal, pero sustentada en las informaciones reveladas por diferentes fuentes.




