Si tienes una vieja tele de tubo guardada por casa, este proyecto puede darte unas ganas bastante peligrosas de volver a enchufarla. Se llama 240-MP y básicamente hace algo que parece salido de un universo paralelo: nos permite utilizar Plex, Jellyfin y otros servicios modernos en un televisor CRT, pero con una interfaz diseñada específicamente para parecer el menú de un vídeo VHS de finales de los 90.
Y aquí está precisamente la gracia. No estamos intentando meter la interfaz moderna de Plex, llena de carátulas, transparencias y letras pequeñas, dentro de una pantalla 4:3 de definición estándar. 240-MP elimina prácticamente todo eso y utiliza listas enormes, tipografía de vídeo VHS, colores planos y menús sencillísimos, para que realmente podamos leerlo cómodamente desde el sofá en una tele de hace 25 o 30 años.
El proyecto es gratuito y de código abierto, funciona principalmente sobre Raspberry Pi, aunque también tiene soporte para macOS con Apple Silicon y Linux x86_64/SteamOS. Y ojo porque está muy vivo: durante este verano ha recibido actualizaciones añadiendo Jellyfin, Emby, Live TV de Plex, controles remapeables, mejoras de reproducción y hasta un lector NFC.
240-MP convierte la Raspberry Pi en una especie de vídeo VHS moderno

Primero hay que aclarar algo importante: no instalamos Plex directamente en la tele de tubo. 240-MP se ejecuta en una Raspberry Pi que conectamos al televisor, y desde ahí se comunica con nuestro servidor Plex o Jellyfin por red. Es decir, la película sigue estando en nuestro NAS, ordenador o servidor habitual; la Raspberry Pi simplemente se encarga de enseñarnos la biblioteca y reproducirla en el CRT.
De hecho, el propio desarrollador explica sus diferentes funciones como si fueran las entradas de un viejo reproductor VHS. Actualmente tenemos módulos para Plex, Jellyfin, Emby, archivos locales, YouTube, un lector NFC, información meteorológica y hasta un Ambient Mode parecido a los modos de arte de los televisores modernos. La reproducción propiamente dicha corre a cargo de MPV.
Y pese a su aspecto deliberadamente antiguo, por debajo hay bastantes funciones modernas. En Plex y Jellyfin tenemos Continuar viendo, reanudar reproducción, colecciones, navegación por temporadas, selección de audio y subtítulos y reproducción automática del siguiente episodio. También podemos escoger entre reproducción directa o diferentes opciones de transcodificación.
¿Qué necesitamos realmente para montarlo?

La configuración más lógica es televisor CRT + Raspberry Pi + tarjeta microSD + conexión de red + el cable necesario para sacar vídeo analógico hacia nuestra tele. El proyecto ha sido probado oficialmente con Raspberry Pi 3B, 3B+ y 4B, mientras que usuarios también han confirmado funcionamiento con Raspberry Pi 5.
La conexión concreta dependerá bastante del televisor que tengamos. Puede hacerse mediante vídeo compuesto y, si configuramos correctamente el sistema operativo, 240-MP también puede trabajar con salidas RGB. En una CRT, la interfaz y los vídeos pueden mostrarse a 480i o 576i, así que tampoco necesitamos convertir una película a una absurda resolución 240p porque el nombre del programa lleve “240”.
El montaje probado por How-To Geek utilizó una Raspberry Pi 4B conectada por vídeo compuesto a una Sony Trinitron. Tras instalar Raspberry Pi OS Lite, configurar la salida analógica e instalar 240-MP mediante el script proporcionado por el proyecto, solo hubo que activar Plex y vincular el servidor. El autor asegura que todo el proceso le llevó aproximadamente una hora.
La interfaz está hecha expresamente para verse bien en una tele de tubo

Esta parte me parece especialmente chula. El desarrollador podría haber adaptado una interfaz moderna, pero ha hecho justo lo contrario. Los menús imitan deliberadamente el OSD de un VHS, con aquella tipografía monoespaciada enorme, fondos simples y prácticamente nada de imágenes que puedan convertirse en un amasijo de píxeles al pasar por vídeo compuesto.
Podemos cambiar los colores, navegar por toda nuestra biblioteca por letras, entrar en películas y series y consultar información como la sinopsis. Y cuando empieza la reproducción, desaparece todo ese envoltorio retro y vemos directamente el archivo de Plex o Jellyfin en la CRT, con la posibilidad de cambiar pistas de audio y subtítulos desde el propio reproductor.
También funciona por HDMI en un televisor moderno, aunque ahí pierde bastante la gracia. El programa está pensado desde el principio alrededor de pantallas CRT y de una navegación sencilla que se pueda leer perfectamente a baja resolución.
Hasta podemos empezar una película acercando una tarjeta NFC
Y todavía tiene una función más friki. 240-MP permite conectar lectores NFC como el PN532 USB y asociar una tarjeta física a una película o vídeo concreto. Acercamos la tarjeta al lector y la reproducción empieza automáticamente.
Así que podemos imprimir una carátula, pegarle una etiqueta NFC detrás y tener una especie de colección física: cogemos nuestra “película”, la acercamos al lector y la Raspberry Pi empieza a reproducir el archivo correspondiente desde Plex, Jellyfin o nuestras fuentes configuradas.
Y curiosamente hasta el nombre tiene su pequeño homenaje al formato. El “240” hace referencia tanto a las cintas VHS de 240 minutos como al cariño del desarrollador por las CRT, mientras que “MP” significa Media Player y juega con aquellas denominaciones SP, LP, EP y SLP que utilizaban los vídeos VHS. Un centro multimedia completamente moderno por dentro, pero que delante de una buena tele de tubo podría pasar perfectamente por algo que hubiéramos tenido en el salón en 1998.




