Hay inventos que no vienen a reinventar la rueda, pero sí a quitarte de encima uno de esos problemas que todos hemos sufrido alguna vez en casa: los dichosos cables de altavoz cruzando el salón. Porque claro, sobre el papel todo suena muy bonito cuando hablamos de amplificadores, streamers, cajas pasivas y sistemas Hi-Fi modernos, pero luego llega la realidad: muebles, regletas, enchufes, cables por detrás del mueble, cables por el suelo y ese momento maravilloso en el que intentas que todo quede medio decente sin que parezca la trastienda de una tienda de electrónica.
Pues bien, Pro-Ject, una marca que muchos asociamos sobre todo al mundo del vinilo y a componentes Hi-Fi bastante sensatos, acaba de presentar una solución muy curiosa llamada Wireless Box E. Y la idea es tan sencilla como llamativa: convertir un altavoz pasivo en una especie de altavoz inalámbrico, pero sin obligarte a tirar tus cajas actuales ni a comprar un sistema activo nuevo. Vaya, como ponerle una “mochila” inteligente al altavoz para que reciba música por WiFi o Bluetooth.
Y esto tiene bastante gracia, porque muchos productos prometen simplificar el equipo de música, pero al final solo mueven el problema de sitio. Te quitan un aparato, pero te dejan el cable de altavoz. Te venden streaming, pero sigues teniendo que cruzar medio salón con cobre. Pro-Ject va por otro camino: cada Wireless Box E se engancha directamente a la parte trasera de un altavoz pasivo y lleva dentro su propia amplificación mono.
Pro-Ject Wireless Box E: una cajita para cada altavoz y adiós al cable largo de toda la vida

La clave de este invento está en que cada Wireless Box E funciona como un pequeño amplificador mono independiente. Se conecta directamente a los bornes del altavoz mediante conectores banana de 4 mm y entrega 25 vatios a 8 ohmios o 50 vatios a 4 ohmios. Por tanto, para montar un sistema estéreo normal hacen falta dos unidades, una para el altavoz izquierdo y otra para el derecho.
Eso sí, conviene aclararlo bien para que nadie se lleve un chasco: no desaparecen todos los cables. Lo que desaparece es el cable de altavoz largo que va desde el amplificador hasta la caja. Cada módulo necesita su propia alimentación, mediante un adaptador externo de 22V/1A. Es decir, seguimos necesitando enchufe cerca de cada altavoz. Pero si lo que te molestaba era tener un cable de altavoz cruzando muebles, paredes o una habitación entera, la idea tiene bastante sentido.
Pro-Ject lo ha pensado especialmente para sus propios altavoces, donde el montaje directo debería ser bastante limpio. Ahora bien, si tenemos unas cajas de otra marca y la trasera no permite colocar el módulo cómodamente, la compañía venderá un cable de extensión opcional de 0,3 metros, llamado Connect it LS-E Flex, que se venderá en pareja por unos 30 euros. No queda tan integrado, pero al menos abre la puerta a usarlo con más altavoces pasivos.
Lo interesante no es solo quitar cables: también entra WiiM OS en la ecuación
La otra parte importante de la historia está en el software. Porque el Wireless Box E no es solo un amplificador pequeñito pegado al altavoz, sino que funciona con WiiM OS, una plataforma que ya conocemos bien en el mundo del streaming de audio por ser bastante estable, sencilla y compatible con muchos servicios.
Gracias a esta base, el sistema permite usar TIDAL Connect, Spotify Connect y Qobuz Connect, además de Amazon Music desde la app Pro-Ject Home. También incluye Bluetooth 5.0 con SBC y AAC, que siempre viene bien para salir del paso, aunque lo ideal en un sistema de este tipo será tirar de WiFi siempre que se pueda. Lo que no aparece mencionado, al menos de momento, es AirPlay ni compatibilidad Roon Ready, así que esas dos casillas quedan en el aire.
Pro-Ject también lanza el Stream Box E, un streamer más clásico para equipos Hi-Fi de toda la vida

Junto al Wireless Box E, Pro-Ject también ha presentado el Stream Box E, que es una propuesta bastante más convencional. Aquí hablamos de un streamer compacto, al estilo de los WiiM Pro o WiiM Pro Plus, pensado para añadir música en red a un equipo Hi-Fi que ya tengamos montado en casa. Tiene salida analógica RCA, salida digital óptica TOSLINK y una entrada analógica RCA para poder integrar una fuente externa.
Este modelo también utiliza WiiM OS y se controla desde la app Pro-Ject Home, así que comparte la misma filosofía: instalación sencilla, servicios de streaming conocidos y control desde una única aplicación. Además, puede funcionar como una especie de previo digital con control de volumen, algo útil si lo conectamos a unas cajas activas o a una etapa de potencia. Y un detalle muy interesante: la entrada analógica permite compartir una fuente, como un giradiscos, dentro del ecosistema inalámbrico de Pro-Ject.
En cuanto a precios, el Stream Box E ya está disponible en negro o plata por 179 euros, mientras que el Wireless Box E llegará a finales de mayo por 229 euros por unidad. Y esto último es importante: para estéreo hacen falta dos, así que la jugada se va a 458 euros antes de sumar posibles cables extra. Barato no es, pero tampoco estamos hablando de una ocurrencia cualquiera. Es una forma bastante curiosa de modernizar altavoces pasivos sin jubilarlos, y eso, para quienes tienen unas cajas que les gustan desde hace años, tiene bastante más sentido del que parece a primera vista.




