XGIMI, una marca que hoy en día ha conseguido que muchísima gente mire los proyectores con otros ojos, ha presentado en China su nueva gama para 2026. Y la verdad es que han presentado un montón de nuevos proyectores para distintos usos, estilo cine en casa top, modelos potentes para el salón, tipo laser tv de tiro corto y propuestas de instalación fácil.
Creo que es una hornada bastante ambiciosa, sobre todo por los X50 Ultra y X50 Ultra Max, que son los tope de gama. Se trata de proyectores con láser RGB, hasta 7000 lúmenes CVIA, certificados con IMAX Enhanced y hasta 10000:1 de contraste nativo en el modelo más heavy.
Pero bueno antes de emocionarnos, tenemos que hacer una pausa. Por ahora se han presentado solo en China, así que ya veremos cuáles acaban llegando a Europa, si mantienen el nombre y a qué precios. Igualmente, como primer vistazo de lo que XGIMI busca para este año, la cosa viene cargada. Como hay varios modelos, diferentes siglas y cifras, vamos a verlo todo ordenado.
XGIMI X50 Ultra y X50 Ultra Max: los proyectores más brutos de la nueva familia

Los que mandan aquí son los XGIMI X50 Ultra y X50 Ultra Max, que vienen a ser los modelos con los que la marca quiere sacar pecho. No están pensados para el típico uso de “me pongo una peli de vez en cuando y listo”, sino para quien quiere una pantalla grande en casa, bastante brillo y un proyector más serio de lo normal.
En China, el X50 Ultra arranca en 15499 yuanes (1940 euros), mientras que el X50 Ultra Max sube hasta 19499 yuanes (2440 euros). La diferencia más importante está en el Max, que añade un chip de imagen independiente X-Vision, desarrollado junto a Unisoc, para afinar mejor el procesado. Y aquí está uno de los datos más llamativos de toda la presentación: XGIMI habla de hasta 10000:1 de contraste nativo, una cifra que, al menos sobre el papel, suena muy fuerte para un proyector de este tipo.
También montan fuente de luz RGB láser pura y un brillo de hasta 7000 lúmenes CVIA, que no es precisamente poca cosa. Al final, el brillo en un proyector sigue marcando muchísimo la diferencia. En una sala dedicada todo es más fácil, sí, pero en un salón normal, con algo de luz, paredes claras o el uso típico del día a día, tener más margen siempre ayuda y mucho.
Además, esta gama llega con certificación IMAX Enhanced, chasis metálico, doble altavoz de 12 W, procesador MediaTek MT9681, 4 GB de RAM, 64 GB de almacenamiento y tres HDMI. Eso sí, conviene decirlo para no llevar a nadie a engaño: siguen usando un chip DMD de 0,47 pulgadas, así que aquí la gracia no está en una revolución total del sistema, sino en todo lo que XGIMI ha metido alrededor para empujar más alto el conjunto.
XGIMI RS30: la gama para quien quiere potencia, pero sin irse al modelo más caro

Luego está la familia XGIMI RS30, que pinta como la gama más equilibrada para quien busca algo potente, pero no necesariamente quiere pagar el modelo más alto de todos. Y aquí hay cuatro versiones: RS30 Pro, RS30 Pro Max, RS30 Ultra y RS30 Ultra Max.
El RS30 Pro arranca con 3600 lúmenes ISO / 3200 lúmenes CVIA y contraste de 4000:1. Por encima está el RS30 Pro Max, que sube hasta 4800 lúmenes ISO / 4100 CVIA. Luego llega el RS30 Ultra, con 6100 lúmenes ISO / 5200 CVIA, y arriba del todo queda el RS30 Ultra Max, con 6800 lúmenes ISO / 5500 CVIA y contraste de 7000:1.
Lo interesante de esta gama no es solo que haya más brillo. XGIMI habla también de un diafragma biónico de apertura continua, que suena muy de laboratorio, pero la idea es bastante sencilla: adaptar la apertura según la escena o el entorno para jugar mejor con el brillo y el contraste. Si estás en una habitación más iluminada, interesa empujar la luminosidad. Si estás viendo cine por la noche, interesa cuidar más el negro y la profundidad.
Y luego está el tema gaming, que cada vez pesa más incluso en proyectores. La gama RS30 presume de hasta 240 Hz y respuesta de 1 ms, dos cifras que hace unos años habrían sonado rarísimas en un proyector doméstico. Pero tiene sentido. Mucha gente quiere jugar en grande, no en una pantalla de 55 pulgadas. Y si el proyector acompaña con baja latencia, jugar en 100 o 120 pulgadas puede ser una auténtica salvajada.
MIRA 4K y MIRA 4K Pro: el formato láser TV para ponerlo cerca de la pared y olvidarte

La otra familia importante es XGIMI MIRA 4K, que va por otro camino. Aquí hablamos de un modelo de tiro ultracorto, de esos que pones muy cerca de la pared o de una pantalla ALR y hacen una imagen enorme desde poquísima distancia.
Hay dos versiones: MIRA 4K y MIRA 4K Pro. El primero anuncia 1700 lúmenes CVIA / 2000 lúmenes ISO, mientras que el segundo sube hasta 2750 lúmenes CVIA / 3000 lúmenes ISO. Y esa diferencia importa, porque en un láser TV el brillo es clave si lo vas a usar en un salón normal, con persianas, lámparas, ventanas y la vida real pasando alrededor.
El punto fuerte de ambos es la relación de tiro 0,175:1. Traducido: pueden sacar una pantalla grande estando pegados a la pared, o casi. Esto para muchos salones es oro puro, porque no todo el mundo puede tirar cables, poner soporte en el techo o colocar un proyector a varios metros sin que quede en medio del paso.
También vienen con chip DMD de 0,39 pulgadas, procesador MediaTek MT9681, 2 GB de RAM, 64 GB de almacenamiento, tres HDMI, USB-A 2.0, USB-A 3.0 y sonido Harman Kardon de 36 W. Vamos, que la idea es que no tengas que montar medio cine en casa desde el minuto uno. Lo colocas, ajustas la imagen, conectas tus cacharros y a funcionar.
AURA3: más enfoque de cine en casa y pantalla gigante
XGIMI también ha enseñado la familia AURA3, que va justo por ese camino de los láser TV pensados para quien quiere una pantalla enorme en casa, pero sin meterse en demasiados líos. De momento hay menos información que con los X50, RS30 y MIRA 4K, pero la idea se entiende rápido: gran formato, tiro corto, uso de salón y una experiencia más parecida a tener una tele gigante que a montar un proyector clásico.
Y este tipo de producto encaja bastante bien ahora mismo. Mucha gente mira televisores de 85, 98 o incluso 100 pulgadas y se encuentra con el mismo muro de siempre: precio, tamaño, transporte, instalación y espacio en casa. Un láser TV no es perfecto, claro, ni vale para todo el mundo, pero sí permite acercarse a esas pulgadas enormes de una forma bastante más manejable.
Ahí XGIMI puede tener una buena oportunidad. Si consigue juntar facilidad de uso, buena imagen, brillo suficiente y un precio que no se vaya de madre, puede hacer bastante ruido entre quienes quieren cine en casa, pero no quieren convertir el salón en una obra ni vivir rodeados de cables.
Una gama muy ambiciosa, aunque falta la pregunta clave: ¿cuáles llegarán a España?
La sensación que deja todo esto es bastante clara: XGIMI quiere jugar en una liga más alta. Ya no va solo de hacer proyectores bonitos, fáciles de mover y cómodos de recomendar. Ahora la marca está hablando de láser RGB puro, 7000 lúmenes CVIA, IMAX Enhanced, HDMI 2.1, 240 Hz, contraste nativo alto y modelos de tiro ultracorto. Vamos, que no es precisamente una gama para cubrir expediente.
Además, esto llega poco después de que el XGIMI TITAN Noir se haya estrenado aquí en Europa, así que tampoco parece un movimiento aislado. La marca lleva tiempo avisando de que quiere meterse más en serio en el cine en casa, y esta nueva presentación en China va justo por ahí. Menos proyector “apañado para salir del paso” y más producto pensado para pelear en gamas bastante más ambiciosas.
La duda, como siempre, está en nuestro mercado. Falta saber qué modelos veremos en Europa, si llegarán con el mismo nombre y cuánto costarán en España. Porque una cosa es ver las especificaciones y precios chinos, que suelen sonar muy bien, y otra es aterrizar todo eso aquí con distribución, impuestos, garantía y demás historias.
Aun así, el movimiento pinta potente. XGIMI está preparando una gama bastante completa, con proyectores para distintos tipos de usuario y con especificaciones que ya no parecen simple relleno de ficha. Si consigue traerlos con precios razonables, 2026 puede ser un año muy interesante para quien quiera montarse una pantalla enorme en casa sin irse a soluciones imposibles.




