LG se ha vuelto loca y ha lanzado un enorme monitor de 52″ con resolución 5K2K y 1000R de curvatura. Y es que el mundo de los monitores gaming se está convirtiendo en una auténtico campo de guerra entre las diversas marcas que luchan por alzarse con la victoria. Como os decía, en esta ocasión LG ha decidido ir a por todas con un monitor totalmente espectacular tanto en tamaño como en características de imagen.
Para empezar, no hablamos de un fabricante cualquiera: LG tiene varios años de experiencia en el sector; es más estamos hablando de un fabricante líder en el sector de los monitores y que nos tiene acostumbrados a innovaciones constantes año tras año. Este año han decidido ir un paso más allá al crear este precioso monitor con todos los elementos tecnológicos en su interior. ¿Lo vemos juntos?


Monitor Gaming LG UltraGear 52"
LG G930B: el colosal monitor de 52″ que destaca por su resolución 5K2K y sus 240 Hz

Aunque hoy hablemos del G930B, cabe recordar que LG está lanzando modelos premium y pioneros en cada tecnología: desde el monitor OLED de 45″ que vimos en AVPasión hasta modelos con tecnología Mini LED como el LG 930GM sin ir más lejos. Hoy, le toca el turno a un monitor LED pero que sorprende por las tecnologías gamer que incluye, además de otras funciones interesantes.
Este monitor destaca, en primer lugar y de forma obvia, por el enorme tamaño de 52 pulgadas y su curvatura 1000R con el que, sinceramente, te sientes más cómodo de lo que podría parecer dado su tamaño. Además, el tamaño es ideal para conseguir una experiencia 100% inmersiva gracias a su formato de pantalla de 21:9 ultrapanorámica. Y además lo hace con una colosal resolución 5K2K configurable.
Y es questamos ante una resolución nativa de 5120 x 2880 píxeles con una tasa de refresco de 240 Hz, una auténtica pasada. Y por supuesto, otra cosa que salta rápidamente a la vista es el botón con el que podremos manejarnos por los menús del mismo y activar o desactivar varias funciones gaming del monitor, que veremos más adelante.
resolución WUHD (5120 x 2880) a 240 Hz de tasa de refresco variable . Si queremos, como decía antes, podemos partir el área del monitor en dos desde el propio control del monitor, o que una pantalla se vea más pequeña sobre la otra (PIB). Además, aunque te parezca grande, este monitor ofrece el área total al equivalente de un monitor plano de 42″, pero mucho más inmersivo gracias a su formato 21:9 y la curvatura:

No quiero dejarme el hecho de que impacta mucho sentarse ante un monitor de 52″ tan cerca, el efecto de inmersión que conseguimos es brutal y más gracias a la curvatura, algo que se agradece para poder cubrir bien todo el área del mismo. Pero es que una vez acostumbrado, el espacio libre que tenemos para editar, trabajar o simplemente jugar es sencillamente bestial.

Además, este monitor guarda detallitos aquí y allá que se agraden mucho. Gracias a su soporte en forma de L, es totalmente regulable en altura, se puede mover a izquierda y derecha y arriba y abajo para acceder a las conexiones que veremos luego. Además, cuenta con un elegante diseño gaming y una pequeña luz trasera configurable al gusto que se encarga de evitar la fatiga ocular en sesiones prolongadas de trabajo o videojuegos.

El LG G930B cumple a nivel técnico: panel VA, calidad de imagen y una resolución ideal para trabajar o jugar

Bueno, una vez hechas las presentaciones, vamos con el apartado más técnico. Y es que sorprende mucho ver en este producto un panel VA, no uno IPS. Con éste, nos garantizamos tener un gran ratio de contraste nativo que abarca desde los 3200:1 a los 4000:1. Por supuesto, es lo primero que hemos medido y efectivamente, nos ha dado un contraste cercano a los 3000:1, pero usando otros modos de imagen el rendimiento del monitor sube hasta un contraste medio de unos 3500:1 con picos de 4000:1 en señales HDR:

Además del contraste, otro aspecto fundamental de todo monitor que se precie es su cobertura cromática (el volumen de color, vamos); aquí encontramos que el LG G930B rinde muy bien, cubriendo un 100% del espacio BT.709 uy un 95% del DCI-P3 -más que suficiente hoy en día, ya que el BT2020 aún no se aprovecha lo más mínimo-, con 10 bits de profundidad.
En cuanto a brillo, tenemos unos 400 nits en modo SDR -pico, la media es más bien unos 330- mientras que sube a unos 600 nits en HDR y áreas pequeñas de la imagen. Eso cuadra como un guante con sus certficiaciones, pues hablamos de un monitor que cuenta con la certificación VESA DisplayHDR 600 que precisamente nos indica que este producto llega a esos niveles mínimos exigidos por la industria. Y es perfecto para videojuegos, por cierto.
El LG G930B es el monitor que todo jugador querría tener: input lag bajo y conexiones de última generación

Tener una resolución tan enorme abre el abanico a posibilidades extremas. Por ejemplo servidor siempre necesita mucha área libre para poder tener múltiples ventanas abiertas (una para consultar datos, otra para escribir, los chats de Telegram y demás programas que deben funcionar en paralelo) y con esta resolución lo consigo sin problema.
Por otro lado, si eres jugador, no solo te importará la ya citada resolución 5K o los 240 Hz, si no toda la batería de opciones gamer que tiene este monitor. Y es que es compatible con todas las tecnologías gaming del momento, incluyendo por supuesto AMD Freesync Premium Pro además del VRR estándar.

Si nos vamos al apartado de las conexiones tenemos de nuevo un sobresaliente, con una combinación ganadora: un puerto DisplayPort 2.1 y 2 HDMI 2.1, un Thunderbolt 4 con 90W de carga y 2 puertos USB. A todo ello debemos sumarle la extrema rapidez del panel (y más siendo un panel tipo VA) de 1 ms GtG y por supuesto, sin rastro de smearing u otros defectos de lentitud de respuesta.

Para acabar, también tenemos que hablaros de la app LG Switch, con compatibilidad para Windows y macOS y con la que podremos activar funciones del monitor desde nuestro PC, como por ejemplo el ajustar el brillo o contraste, atajos de teclado o partir la pantalla en hasta 4 áreas para poder trabajar con 4 espacios simultáneamente, por ejemplo.
LG G930B: Conclusiones de un monitor gigantesco (en todos los sentidos)

Como conclusiones: no habíamos visto nada tan grande en nuestra vida (en monitores, claro). Con unas especificaciones más que notables, el G930B se presenta como una alternativa a otras tecnologías como la OLED, con sus propios puntos fuertes: por ejemplo, la resolución 5K en un tamaño tan enorme de 52″ y una curvatura 1000R convencerán a los amantes de la inmersión de imagen. Casi parece que eres tu el protagonista del videojuego o de la película.
Además, su aspect ratio de 21:9 (con el que, por cierto, consigue un 33% más de visualización de superficie que si tuviéramos un monitor de 32:9) es simplemente perfecto para cine y videojuegos, el ámbito ideal de este monitor. Pero es que además su extrema rapidez de 1 ms GtG y los soportes de todo tipo de formatos de VRR así como su completa conectividad, lo hacen especialmente idóneo para gaming inmersivo. Además, recuerda que si haces tu compra antes del 31 de julio, recibirás totalmente gratis una silla gaming de Razer como regalo.
A nivel técnico, me ha sorprendido ver un panel VA con su contraste de 4000:1 (en lugar de los típicos IPS de 900:1) y una cobertura de casi el 100% del espacio DCI-P3 junto a un HDR con la certificación VESA DisplayHDR 600. Si a todo ello le unimos los demás extras (diseño, regulable en altura y anchura, el hexagon configurable, la curvatura 1000R, LG Switch y los modos de configuración), este monitor no fallará a la hora de cumplir su cometido.




