Si quieres entrar en un mercado bastante saturado como es el de los tocadiscos, tienes que ofrecer algo diferente. Al menos eso es lo que parecen haber pensado en Ruka, una empresa que acaba de lanzar el TD-1, su primer tocadiscos. El Ruka TD-1 destaca por combinar un diseño vertical con un sistema de reproducción mediante correa, calibración automática de la fuerza de seguimiento, la incorporación de cápsulas intercambiables y la conectividad Bluetooth en un llamativo diseño para montaje en pared.
Para ser sinceros, Ruka no ha inventado nada. El TD-1 no es ni mucho menos el primer reproductor de vinilos que considera la gravedad como un factor clave en su diseño. Pro-Ject exploró este concepto con el VT-E y el VT-E BT con Bluetooth; y Fuse Audio sigue ofreciendo tocadiscos verticales más asequibles. Y estos son solo algunos ejemplos, empresas como Vertical Grooves y Miniot también cuentan con algunas propuestas.
Es decir, no estamos ante una revolución. El nuevo Ruka Studio TD-1 es más una reinterpretación de una idea antigua que, para ser sinceros, no ha acabado de cuajar nunca entre el público. Este modelo combina un diseño industrial minimalista con reproducción analógica pura e inalámbrica, además de con un sistema que el fabricante asegura que mantiene automáticamente la fuerza de seguimiento de la cápsula seleccionada durante el funcionamiento vertical. ¿Funcionará este concepto? Vamos a echarle un vistazo.
Diseño y música en un tocadiscos que se llevará todas las miradas

Antes de nada, ¿conocíais la marca Ruka? Para los que no, Ruka Studio es una empresa bastante nueva con sede en Los Ángeles, formada por antiguos ingenieros y diseñadores de Apple. Su fundador afirma haber trabajado cinco años en Apple en productos como los AirPods Max, antes de estudiar diseño industrial en el ArtCenter, también en Los Ángeles. El TD-1 ha sido descrito como el primero de una gama de productos planificada, basada en la filosofía de diseño de la compañía.
Ruka va más allá de simplemente girar un tocadiscos convencional 90 grados. Una de las características más interesantes del TD-1 es un sistema automático de fuerza de seguimiento diseñado para compensar una orientación en la que la gravedad ya no puede realizar la misma función.
En lugar de ajustar la fuerza de seguimiento de forma convencional con un contrapeso para el brazo, el usuario introduce el valor recomendado para la cápsula instalada y el TD-1 se calibra automáticamente. Ruka afirma que el sistema mantiene la fuerza de seguimiento dentro del rango requerido mientras se reproduce el disco. Eso sí, el fabricante no ha explicado en detalle cómo el mecanismo detecta y aplica dicha fuerza, por lo que habrá que esperar a futuros análisis para conocer este dato.

El Ruka TD-1 está diseñado para una instalación sencilla mediante el soporte de pared incluido o uno de los soportes opcionales. El soporte se instala directamente en la pared y el TD-1 se acopla fácilmente. Una vez encendido, el tocadiscos autocalibra la cápsula preinstalada.
Pero, más allá de lo «molón» de tener un tocadiscos vertical, ¿es segura esa posición para nuestros apreciados vinilos? Según el fabricante, totalmente segura. Cuando llega el momento de reproducir un disco, una abrazadera magnética lo sujeta firmemente en su posición con un solo movimiento. El usuario introduce la fuerza de seguimiento recomendada para la cápsula, y el TD-1 se encarga del resto. Aplica y mantiene automáticamente dicha fuerza durante la reproducción, lo que permite que la cápsula se mantenga dentro del mismo rango de funcionamiento seguro en vertical que en un tocadiscos horizontal convencional.
El TD-1 también admite portacápsulas intercambiables, lo que permite que el usuario utilice diferentes cápsulas. Una vez instalada una nueva cápsula, el tocadiscos recalibra la fuerza de apoyo para la aguja que se esté utilizando. Además, como podéis ver en las imágenes, la instalación no se limita a la pared. El TD-1 también se puede usar con un soporte de suelo opcional o colocar sobre una mesa.
Ruka TD-1: disponibilidad y precio

Ruka también ha buscado combinar la escucha tradicional y contemporánea con una salida analógica por cable que permite conectar el TD-1 a un sistema de alta fidelidad convencional, mientras que la transmisión Bluetooth ofrece una alternativa para altavoces y auriculares inalámbricos. La alimentación se suministra mediante USB-C PD, y deliberadamente no incluye pantalla táctil ni ningún tipo de control por aplicación.
Las especificaciones de rendimiento publicadas incluyen fluctuación de velocidad (wow and flutter) inferior al 0,15 % RMS, una precisión de velocidad de ±0,1 % y una relación señal/ruido de al menos 75 dB. El TD-1 mide 30,5 cm de alto, 7,6 cm de ancho y tan solo 4 cm de profundidad en posición vertical.
El Ruka TD-1 tendrá una tirada inicial de 500 unidades a un precio de lanzamiento de 1.399 dólares. Las primeras entregas de producción se realizarán durante 2027, aunque el dispositivo ya se puede reservar a través de la página web oficial del fabricante.




