Samsung y Sony se han vuelto a cruzar en una comparativa de las buenas. De las que sí tienen sentido. Nada de poner a pelear un modelo nuevo con otro que ya va con una generación a la espalda, ni de mezclar auriculares que luego en el día a día no tienen nada que ver. Aquí no. Los Galaxy Buds4 Pro son la apuesta fuerte de Samsung y los Sony WF-1000XM6 son la bala premium de Sony. Así que sí, aquí hay partido.
Y además es un partido bastante interesante, porque los dos van a por el mismo tipo de comprador. El que no quiere unos auriculares “para salir del paso”, sino algo más serio. Buen sonido, cancelación de ruido que se note, llamadas decentes, comodidad y extras que de verdad aporten. Vamos, lo que uno espera cuando ya empieza a mirar la gama alta y sabe que se va a dejar un buen dinero.
Lo interesante es que, aunque los dos juegan en la misma liga, cada uno va a su manera. Samsung ha tirado más por eso de que todo encaje bien si ya te mueves con un móvil Galaxy, como si auriculares y móvil estuvieran pensados para llevarse genial desde el primer minuto. Sony, en cambio, va más a lo suyo. En plan, sí, muy bien todo lo demás, pero nosotros vamos a centrarnos en que suenen muy bien, cancelen mucho ruido y aguanten bien la batería. Y justo ahí es donde esta comparativa tiene chicha.
Galaxy Buds4 Pro vs Sony WF-1000XM6, dos auriculares premium que no van de farol

Los Galaxy Buds4 Pro llegan bastante bien cargados. Samsung habla de audio Hi-Res hasta 24-bit/96 kHz, altavoz de dos vías, Dual Amp, ecualizador de 9 bandas, 360 Audio con seguimiento de cabeza y un sistema de micrófonos más trabajado para mejorar tanto las llamadas como la cancelación de ruido. Dicho de otra manera, Samsung no ha querido sacar unos Buds bonitos y ya. Ha querido sacar unos auriculares que suenen a gama alta de verdad.
Y eso se nota también en el planteamiento. Porque los Buds4 Pro tienen toda la pinta de ser de esos productos que, si los usas con un Galaxy, van finos de verdad. Emparejamiento sencillo, funciones mejor integradas, más control desde el móvil y esa sensación de que todo está más hilado. Esto luego hay que probarlo, claro, pero sobre el papel tiene bastante lógica. Al final, cuando auricular y móvil hablan el mismo idioma, casi siempre se nota.
Los Sony WF-1000XM6 van por otro camino, pero tampoco andan precisamente cortos. Montan driver de 8,4 mm, compatibilidad con LDAC, AAC, SBC y LC3, Bluetooth 5.3, conexión multipunto, carga inalámbrica en la funda y resistencia IPX4. A eso hay que sumarle el nuevo procesador QN3e, que es una de las piezas clave para la cancelación de ruido. Sony aquí ha hecho lo suyo de siempre. No monta un espectáculo enorme, pero luego te paras a leer las especificaciones y piensas: vale, estos también vienen muy en serio.
Donde Samsung aprieta más y donde Sony sigue siendo un hueso duro

Samsung tiene una ventaja bastante clara en esta comparativa y no hace falta darle demasiadas vueltas. La experiencia de conjunto. No parece un producto pensado solo para sonar bien, sino para ser cómodo, moderno y completo en el uso diario. Y eso incluye llamadas más limpias, mejor integración con el móvil, más funciones y una sensación de producto actual que seguramente a mucha gente le va a entrar muy bien por el ojo.
También da la sensación de que Samsung ha querido subir un escalón en la parte técnica. Porque meter audio de hasta 24-bit/96 kHz, amplificación dual y un altavoz de dos vías ya no suena a mejora menor. Suena a que esta vez sí quieren plantar cara en serio a los nombres gordos del sector. Y, sinceramente, ya tocaba. Porque Samsung llevaba tiempo haciendo cosas bien en auriculares, pero no siempre daba esa sensación de ir con todo.
Ahora bien, Sony sigue teniendo algo que pesa mucho. La sensación de producto muy afinado. Muy hecho. Muy pulido. Los WF-1000XM6 huelen a receta cocinada a fuego lento. Sony mantiene compatibilidad amplia de códecs, aprieta en ANC y sigue cuidando otra parte que en estos productos importa muchísimo, que es la batería. La marca habla de hasta 8 horas con cancelación activa y hasta 12 horas sin ella, que para unos TWS premium sigue siendo una cifra muy seria.
Y luego está el factor confianza. Porque Sony lleva mucho tiempo siendo una referencia bastante clara en esto de los auriculares inalámbricos premium. No porque sí, sino porque suele acertar bastante en el equilibrio. Sonido, cancelación, autonomía, comodidad y uso real. Sin fuegos artificiales. Sin venderte humo raro. Simplemente afinando una fórmula que ya le funciona muy bien.
Entonces, cuál tiene mejor pinta sobre el papel

Si se mira con calma, la lectura es bastante sencilla. Los Galaxy Buds4 Pro parecen los auriculares más ambiciosos que ha lanzado Samsung en este formato. Más serios, más completos y con una idea bastante clara de a quién quieren convencer. Si el usuario tiene un móvil Galaxy y le gusta moverse dentro de ese ecosistema, tienen muchísima lógica. Seguramente, de hecho, ahí es donde más sentido tienen.
Pero si se quita de la ecuación la marca del móvil y se deja solo la pregunta importante, que es cuál pinta más sólido como auricular premium puro, los Sony WF-1000XM6 siguen imponiendo bastante. Por códecs, por batería, por cancelación y por esa sensación de producto ya muy maduro, siguen teniendo muy buena pinta. No porque Samsung se haya quedado corta, sino porque Sony en este terreno lleva tiempo jugando muy bien sus cartas.
Así que la conclusión está bastante clara. Si se busca integración top con Galaxy, funciones muy bien pensadas y una experiencia muy redonda, los Galaxy Buds4 Pro tienen muchísimo sentido. Pero si lo que se quiere es un auricular premium más universal, más equilibrado y con una base muy sólida detrás, los Sony WF-1000XM6 siguen siendo un rival muy duro. Y eso es justo lo bueno de esta comparativa. Que no parece forzada. Que no hay uno que gane por KO antes de empezar. Aquí hay dos bichos muy serios, cada uno con su manera de hacer las cosas.




