Samsung lleva muchos años siendo uno de los actores principales del mercado de televisores, apoyándose principalmente en dos pilares tecnológicos fundamentales: sus laureados paneles QD-OLED (en la gama alta) y sus solventes modelos Mini LED, incluidos en la gama Neo QLED. Sin embargo, en 2026 la firma surcoreana ha decidido introducir una nueva tecnología para competir en la gama alta de los modelos LED: el Micro RGB.
Y la Samsung R95H es el buque insignia de esta nueva familia, posicionándose en el catálogo del fabricante justo al lado de su tope de gama QD-OLED, la S99H. Disponible en diagonales de 65, 75 y 85 pulgadas, estamos ante un televisor de categoría ultra-premium que promete combinar el volumen de color y el brillo estratosférico de los diodos LED con un nivel de negro y contraste que, según el fabricante, poco tiene que envidiar a las pantallas autoemisivas.
Pero como a nosotros nos gusta comprobar las cosas por nosotros mismos, hemos tenido ocasión de probar a fondo la Samsung R95H de 65 pulgadas durante algunas semanas y aquí os traemos nuestras conclusiones.
Eso sí, antes de nada queremos agradecer a Samsung España la cesión del producto para su análisis y la confianza depositada una vez más en AVPasión. ¿Cumple el Micro RGB todo lo que promete? Vamos a verlo.
Diseño Infinity Air y peana flotante Space Graphite: elegancia prémium

Siempre he pensado que lo más importante de cualquier televisor es su calidad de imagen, pero seamos sinceros, es un «cacharro» gigante que vamos a poner en el centro del salón, así que bueno, el diseño cobra bastante importancia. La Samsung R95H adopta el denominado Infinity Air Design, caracterizado por un perfil extremadamente delgado en los laterales, marcos casi invisibles en los cuatro costados y una parte trasera casi completamente lisa.
Y digo casi porque la trasera está acabada como en dos niveles, con una diferencia de grosor de apenas 1-2 cm, eso sí. El R95H es más grueso que los modelos OLED en su parte más delgada, pero muy similar a los modelos conocidos como «Gallery», es decir, modelos OLED pensados para ser colgados en la pared. Y es que esta trasera plana es ideal si vuestra intención es colgar el televisor, ya que queda prácticamente pegado al muro sin dejar huecos.

Si preferís colocar la R95H sobre un mueble podéis utilizar su peana central en acabado Space Graphite. Esta peana tiene un acabad de mucha calidad y además permite un montaje sin tornillos: basta con encajar el cuello en las ranuras inferiores del televisor mediante un sistema de presión firme y seguro, al más puro estilo de los monitores. El cuello de la base cuenta con un acabado en espejo que genera una ilusión óptica según la cual la pantalla parece estar flotando sobre la base. La verdad es que queda bastante chulo.
Más allá de la peana, el televisor viene con el ya habitual mando a distancia SolarCell Remote que encontramos en casi todos los modelos de gama alta de Samsung. Es un mando ligero, minimalista y equipado con un pequeño panel solar en la parte trasera que se recarga con la luz ambiental de la sala. También podemos cargarlo mediante su puerto USB-C integrado, por si tenemos un salón sin luz o usamos la tele en una sala oscura.

Por último, en cuanto a conectividad, la R95H integra en su chasis cuatro puertos HDMI 2.1 completos, dos puertos USB-A, salida óptica de audio, puerto Ethernet y sintonizadores de TV. Pero la gran novedad es que es compatible con la caja One Connect Inalámbrica opcional que, al menos en el momento de redacción de esta review, viene de regalo con el televisor. Este módulo externo permite conectar hasta cuatro fuentes HDMI a hasta 10 metros de distancia y transmitir la señal de audio y vídeo 4K a 165 Hz al televisor de forma completamente inalámbrica.
En qué consiste el Micro RGB: luz pura en origen sin filtros de color
En AVPasión hemos hablado largo y tendido de la tecnología Micro RGB. Además, tenéis múltiples comparativas con el resto de tecnologías del mercado. Pero claro, no puedo hablar de la imagen de la Samsung R95H sin detenerme antes en su tecnología de panel. Aún así, intentaré resumir.
En un televisor LCD o Mini LED convencional, la matriz de retroiluminación emite luz blanca o azul que posteriormente debe atravesar filtros de color (o capas de Quantum Dots) para generar los subpíxeles rojo, verde y azul. En ese proceso de filtrado de luz se pierde una cantidad sustancial de eficiencia luminosa y pureza cromática.

La tecnología Micro RGB elimina los filtros de color por completo. En su lugar, la fuente de retroiluminación utiliza pequeños diodos LED que emiten directamente la luz en color Rojo, Verde y Azul de forma independiente. Las ventajas prácticas de este sistema son enormes:
- Mayor volumen de color: al no filtrar la luz, el panel entrega una saturación cromática pura incluso a niveles de brillo extremo. Samsung asegura que cubre el 100% del espacio de color BT.2020, aunque las mediciones independientes registran alrededor de un 94% en BT.2020 y casi un 148% en el espacio de color DCI-P3, cifras realmente potentes.
- Ausencia total de riesgo de quemados: al ser una tecnología basada en diodos inorgánicos sobre panel VA con miles de zonas (no tenemos el dato de número de zonas en el modelo de 65 pulgadas), podemos dejar elementos estáticos en pantalla durante horas sin el menor temor a marcados.
- Mejor control del blooming: a diferencia de las luces halo grises típicas de los Mini LED tradicionales alrededor de objetos brillantes, la R95H adopta el tono del objeto primario en la zona afectada, haciendo que el ojo humano lo perciba como una radiación de luz natural en lugar de un defecto de retroiluminación.
Calibración y ajustes recomendados: domando el procesador Micro RGB AI Engine Pro
No suelo hablar de calibración o ajustes de imagen en mis reviews de televisores porque, a diferencia de mi compañero Javier, yo no soy calibrador. Pero mis años de experiencia sí me permiten ver si debo realizar algunos ajustes en la imagen que viene de serie o no. Y seré sincero, el ajuste de fábrica de la Samsung R95H requiere de algunos cambios por parte del usuario.
Primero porque el R95H, como ya es habitual, viene con todas las funciones de Ahorro de energía y de Inteligencia Artificial del procesador Micro RGB AI Engine Pro activadas. Esto provoca que las imágenes sufran cambios bruscos de brillo, un exceso de saturación en los tonos rojizos en las pieles y un detalle en sombra levantado o empastado. Es decir, esto hace que la primera impresión no sea buena, así que no entiendo por qué Samsung lo hace así.

Por suerte podemos mejorar mucho la imagen con solo tocar algunos ajustes sencillos. Lo primero de todo, no debemos olvidarnos de desactivar los sensores de ahorro de energía o las funciones de Inteligencia Artificial. En cuanto al resto de ajustes, a mí personalmente como más me ha gustado la imagen es con la función de Mapeo de Tonos HDR en Estático, el Intensificador de Contraste en Desactivado y la Atenuación Local (Local Dimming) en Alto.
A partir de aquí, podéis jugar un poco con otros ajustes. Personalmente os recomiendo dejar el ajuste de Detalle en Sombra en -2 si ponéis la Atenuación Local en Alto; aunque otra combinación muy interesante es poner la Atenuación Local en Bajo y el Detalle en sombra en 1, ya que consigue negros bastante profundos. Por lo demás, Color Booster Pro en Desactivado, importante ajustar el valor Rojo Gain / Rojo+ dentro del ajuste Balance de Blancos (2 Puntos) en -10 (corrige la saturación rojiza que comentaba antes) y la Claridad de Imagen (TruMotion) en Desactivado (o Personalizado 3/3).
Una vez aplicados estos sencillos ajustes manuales en el menú del televisor (proceso que no lleva más de cinco minutos), la imagen de la R95H cambia de forma radical y se vuelve muchísimo más orgánica, precisa y espectacular. Y si no queréis complicaros «tanto» la vida, al menos cambiar el modo de imagen a Filmmaker. En este perfil se desactivan los algoritmos invasivos de suavizado o realce artificial, obteniendo una mayor fidelidad cinematográfica.
Calidad de imagen: brillo estratosférico, volumen de color y la magia del Glare Free

Bueno, ya que estamos hablando de ajustes de imagen, pues hablemos de la calidad de imagen, la parte más importante de cualquier televisor. ¿Cómo se ve realmente la Samsung R95H? La respuesta corta y rápida es que estamos ante un televisor con una calidad de imagen realmente alta.
En términos de brillo, la R95H es un espectáculo. El televisor es capaz de alcanzar picos en HDR en ventana del 10% que superan los 2000 nits en modo Filmmaker, alcanzando picos de 2.300 nits en modos más agresivos. Más impactante aún es su brillo a pantalla completa, donde la R95H sostiene unos espectaculares 642 a 660 nits. Esto significa que escenas con nieve a pleno sol o desiertos iluminados se muestran con un impacto deslumbrante.

Pero si hay algo que destaca en la R95H es sin duda su panel antirreflejos Glare Free. El tratamiento mate de difusión de luz que ha aplicado Samsung en esta pantalla es pura magia negra. Durante las pruebas puse el televisor contra las cuerdas en una sala muy muy iluminada, e incluso con luz directa, pero aún así los reflejos desaparecieron por completo sin emborronar la nitidez de la imagen ni lavar el nivel de negro. El año pasado probé la Samsung S95F con su panel antirreflejos y ya me sorprendió, pero este año han subido más el nivel.
En cuanto al contraste y la uniformidad de negro, la combinación del panel VA con el algoritmo de local dimming ofrece un desempeño impecable. Los negros son profundos, intensos y muy homogéneos a lo largo de toda la pantalla, sin rastro de clouding ni fugas de luz. El control del halo alrededor de subtítulos o estrellas en pasajes oscuros es realmente preciso.

Aunque debo decir que la R95H no es 100% perfecta. Si bien es cierto que no he notado ningún tipo de blooming en mis pruebas, debo señalar que sí he visto algo de contaminación lumínica en las bandas negras de algunas películas o series. Muy poquita y en casos muy concretos, pero la he visto. Es cierto que yo iba en busca de encontrar este tipo de «fallos», pero si te fijas un poco se nota. Eso sí, no es para nada molesto.
También vale la pena destacar que la tecnología de emisión directa Micro RGB presenta una particularidad técnica en la gestión del color. Ya lo he dejado caer antes, pero al haber diodos RGB independientes sin filtro, cuando se muestran objetos blancos puros rodeados de colores muy saturados se produce un leve fenómeno de contaminación cromática (crosstalk).
En contenido real, esto se traduce en que objetos blancos retienen sutilmente el tono del color adyacente durante un par de segundos antes de neutralizarse. El ejemplo más claro se da en las transmisiones de fútbol, donde las líneas blancas del campo adquieren un leve tinte verdoso sobre el césped. Pero es tan sutil que no he conseguido «cazarlo» en una foto.
Las dos grandes pegas en imagen

Más allá de esos pequeños «fallos» o particularidades de la tecnología Micro RGB, la R95H tiene otras dos grandes «pegas» en su apartado de imagen. La primera es histórica en la marca: Samsung sigue sin dar soporte al formato Dolby Vision. El televisor es compatible con HDR10, HLG, HDR10+ y el futuro HDR10+ Advanced, pero resulta difícil de entender que un televisor premium no sea compatible con Dolby Vision, ya que es el formato que domina plataformas como Netflix, Disney+ o Apple TV+ (aunque debo reconocer que cada vez más apuestan también por el HDR10+).
La segunda limitación radica en los ángulos de visión. Aunque el panel VA con tecnología Micro RGB mantiene el color mejor que un Mini LED tradicional, si nos desplazamos más allá de los 40 grados laterales se aprecia una ligera pérdida de contraste y un suave afloramiento de halo en escenas de alto contraste. A mí personalmente no me ha preocupado porque yo soy de ver la televisión totalmente recto a ella o como mucho con un ligero desplazamiento horizontal, pero nunca de más de 40 grados. Pero entiendo que si sois varios en la familia puede afectar.
Experiencia gaming de nivel élite y gestión del movimiento
Si en cine el rendimiento es sobresaliente, para el público gamer el Samsung R95H es una auténtica bestia de competición. Sus cuatro puertos HDMI 2.1 ofrecen el ancho de banda completo, soportando señales 4K a 165 Hz con tasa de refresco variable (VRR), compatibilidad con AMD FreeSync Premium Pro y modo automático de baja latencia (ALLM).

Con una PlayStation 5 y un PC gaming de gama alta conectado, el input lag es de apenas 10,4 milisegundos a 4K 60Hz, una cifra imperceptible incluso en títulos competitivos. En PC, la R95H permite incluso seleccionar resoluciones 1080p a 240 Hz si así lo preferimos. La única precaución importante en juegos radica en la opción Game HDR (HGiG): en su ajuste predeterminado tiende a sobreexponer ligeramente la curva de luminancia, por lo que conviene retocar el mapeo de tonos en los menús del juego para no perder detalle en sombras.
En cuanto al movimiento, el rápido tiempo de respuesta ofrece transiciones nítidas y limpias, sin overshoot ni estelas fantasma molestas. A 120 Hz y 60 Hz al panel le cuesta un poco más salir del negro absoluto en escenas penumbrosas, pero el desplazamiento general es soberbio. Para cine, el manejo de la cadencia a 24 fps es impecable, salvo en tomas panorámicas muy lentas donde la velocidad nativa del diodo provoca el habitual stutter cinematográfico, fácil de suavizar ajustando la Claridad de Imagen en valores mínimos (3/3).
Volviendo al gaming, al mantener pulsado el botón de reproducción del mando, se despliega la interfaz Game Bar, desde la que se puede cambiar la relación de aspecto a ultrapanorámico (21:9 o 32:9), aplicar zoom al minimapa de los juegos o ajustar ecualizadores de negros. Además, el ecosistema Samsung Gaming Hub permite jugar en la nube directamente desde apps como GeForce Now (a 4K 60fps) o la app de Xbox sin necesidad de consola u ordenador.
Sistema operativo One UI Tizen y apartado sonoro

En el apartado Smart TV, la R95H estrena la versión One UI Tizen 2026. No he notado grandes cambios respecto a la S95H, pero sí he visto que la interfaz ha reubicado sus pestañas principales en la zona superior de la pantalla, haciendo la navegación mucho más ágil y limpia. Además, Samsung promete para esta versión 7 años de actualizaciones del sistema operativo Tizen, lo que garantiza la longevidad del producto en cuanto a soporte de aplicaciones al menos.
No me voy a parar mucho en hablaros de One UI porque lo hemos hecho muchas veces, pero quizás sí comentar que entre sus funciones destacadas encontramos Generative Wallpaper, que utilizar la IA para crear fondos de pantalla únicos; o la suite de arte Art Store, con más de 5.000 obras integradas. También llama la atención la pestaña Vision AI Companion, que permite realizar consultas mediante IA generativa utilizando el micrófono integrado.
En cuanto al apartado acústico, el televisor integra un sistema de altavoces de 4.2.2 canales con 70 W de potencia RMS y soporte para Dolby Atmos. No es que se pueda comparar con un sistema de sonido externos, pero ofrece un rendimiento realmente bueno para un televisor, con bastante potencia y nitidez. Además incorpora la tecnología Object Tracking Sound+ (OTS+), que hace que el sonido siga con bastante precisión el movimiento de los objetos en pantalla.
También cuenta con Active Voice Amplifier Pro, que consigue que los diálogos se perciban más claros. Es decir, aunque con un chasis delgado que aporta limitaciones físicas que se notan cuando la pista de audio exige graves más profundos y sostenidos, haciendo que los altavoces pueden llegar a emitir cierta distorsión acústica en volúmenes altos, se nota que estamos ante un televisor de gama alta y el sonido que ofrece es muy superior a la media.
Samsung R95H: conclusiones y precio

Ha sido un análisis largo y concienzudo, pero creo que ha quedado claro que la Samsung R95H es un grandísimo televisor. La tecnología Micro RGB demuestra desde el primer minuto que tiene un futuro brillante por delante, ofreciendo un volumen de color, un brillo en HDR y una resistencia al paso del tiempo que supera en muchos aspectos al resto de tecnologías del mercado. Sumado a su fantástico panel antirreflejos Glare Free y un apartado gaming de primer nivel, es un televisor sencillamente fascinante.
Pero como diría aquel, nadie es perfecto. Su calibración de fábrica exige perder unos minutos ajustando menús, seguimos echando en falta la compatibilidad nativa con Dolby Vision y DTS, he visto ligeros momentos de contaminación en las bandas negras y su precio es bastante elevado. Pero si buscáis un televisor con una imagen brillante y llamativa, la Samsung R95H es un modelo muy a tener en cuenta y fácilmente recomendable.

Samsung R95H de 65 pulgadas
Este producto tiene un cashback de 200 euros.
Siempre y cuando tengáis un presupuesto elevado claro. La Samsung R95H de 65 pulgadas tiene un precio oficial de lanzamiento de 3.699 euros, aunque actualmente se puede encontrar en la tienda oficial de Samsung por 2.499 euros antes de aplicar los descuentos habituales y los reembolsos que suelen ofrecer (actualmente por ejemplo tienes un reembolso de 200 euros en este modelo). En ese precio la cosa empieza a ponerse interesante. Además también la tenéis disponible en 75 y 85 pulgadas.





