Es verdad que la llegada de los televisores con retroiluminación RGB ha sido una revolución, pero también un auténtico lío, ya que cada marca ha nombrado a sus nuevos televisores con un nombre diferente y aunque la lógica nos dicte que es lo mismo pero con diferentes nombres de marketing (fruto de años y años de abusos de las marcas con estas prácticas), justamente aquí si hay diferencias -y muchas-, pues no tiene nada que ver una tecnología con la otra.
Eso si, lo que si comparten todas es una meta en común: romper la barrera del espacio de color BT.2020 -algo que era imposible con la retroiluminación normal de los televisores LED/Mini LED– y que la llegada de los nuevos diodos rojo, verde y azul si ha posibilitado. Más allá de ello, las tres tecnologías no podían ser más diferentes una de la otra; vamos a verlo.
Televisores Mini LED RGB de Hisense: la primera en llegar al mercado

Hisense fue la primera en presentar al mundo sus nuevos y potentes televisores RGB Mini LED. Bajo el nombre secreto de Trichroma, la firma china sorprendía a toda la comunidad con unos telvisores RGB auténticos; cada diodo de los Mini LED ya no era un solo emisor de luz azul/blanca: ahora se dividía en 3 Mini LED más pequeños: uno se encarga de emitir la luz roja, otra la azul y otra verde. Consiguiendo una brutal cobertura cromática del espacio BT2020 como por ejemplo podemos ver en nuestra review de la UR9S.
No todo el monte es orégano y esta tecnología también tiene sus puntos débiles: al igual que ocurre con la de Samsung, que veremos luego, no siempre emite en RGB la luz si no que en escenas complicadas vuelve a emitir luz azul/blanca filtrada -especialmente en escenas en penumbra- y los diodos, si bien son más pequeños que los Mini LED con retroiluminación azul, son bastante más grandes que los de Samsung. A favor cuenta con que es la tecnología más económica y los televisores con mejor relación calidad-precio de todos.
Televisores Micro RGB de Samsung: la miniaturización coreana gana la partida

Samsung llevaba tiempo también cocinando sus propios televisores RGB. Con la salida de las nuevas gamas de Hisense se vio obligada a relegar a su tecnología Neo QLED a un segundo plano y lanzarse con todo con sus nuevos modelos, llamados Micro RGB (como es costumbre en la casa, había que liar al comprador y confundirle respecto a las MicroLED). Y desde luego dieron en el clavo, ya que no tiene nada que ver -salvo el uso de diodos RGB- con la solución de Hisense.
La tecnología Micro RGB de los coreanos está muy pero que muy avanzada, gracias a un tamaño del diodo Mini LED mucho más pequeño que la competencia, de hecho está a medio camino entre un Mini LED normal y una Micro LED (donde cada píxel es un foco de luz propio):

Esto le permite tener un blooming mucho más controlado, al ser la emisión de luz mucho más pequeña. Esta tecnología ha sido posible gracias a la experiencia de Samsung durante años de fabricación y miniaturización de sus modelos Micro LED. Digamos que está a medio camino entre la solución de Hisense y la de Sony, que veremos a continuación. Eso si, sigue usando retroiluminación azul en escenas complejas para evitar blooming y otras complicaciones.
Sony True RGB: la versión más madura de esta tecnología…y la más cara

Sony fue la última en unirse a la fiesta (junto con TCL y LG, que usan la misma tecnología que Hisense, grosso modo) pero lo hizo a lo grande, a lo bestia. Tanto en tamaño -con esa monstruosa Bravia 9 II de 115 pulgadas como por su tecnología, que llevaban más de un lustro investigando. Y desde luego dieron en la clave: el lanzamiento de la Bravia 9 II ha sido una auténtica pasada y un éxito tecnológico igualando prácticamente las capacidades de un televisor OLED.
El éxito de Sony radica en que es la única tecnología que siempre está trabajando en modo RGB, incluso en las escenas más complicadas. Su tamaño del diodo es más grande que el de Samsung pero más pequeño que el de Hisense y sus algoritos y software de gestión son sin duda los más avanzados de los tres. Eso si, lo bueno se paga y es la tecnología más cara de las tres.
Mini LED RGB, Micro RGB y True RGB: similitudes y diferencias con un objetivo común: perseguir al OLED

Y es que pese a sus diferencias, todos comparten un único objetivo: alcanzar la perfección de contraste y nivel de negro de los televisores OLED pero sin sus desventajas. Lo que si es cierto que las tres consiguen acercarse al 93-95% del espacio BT2020 real, gracias al uso de los Mini LED RGB. Eso si, cada marca ha presentado su propuesta y a modo de resumen os dejamos con las principales diferencias que encontramos, brillo y electrónica de cada una de ellas aparte:
- Mini LED RGB: la apuesta de Hisense es que la tiene mejor relación calidad-precio pero es la que usa los diodos Mini LED más grandes y además la que menos zonas de atenución usa; además en ocasiones vuelve a usar retroiluminación azul en escenas complejas.
- Micro RGB: la opción de Samsung es que la a nivel de hardware (físico, del chip Mini LED) está más avanzada gracias a una miniaturización extrema del chip, acercándose peligrosamente a las Micro LED. Usa un número de zonas más alto que Hisense pero menos que Sony -al menos en la tope de gama-. Es una opción bastante más cara que Hisense, sin llegar al nivel de Sony.
- True RGB: la apuesta que mejor funciona actualmente viene de la mano de Sony. Aunque es la más cara de todas, se nota que la marca nipona lleva años de desarrollo detrás de esta tecnología. No recurre jamás a la retroiluminación azul ni en las escenas más complejas de todo y es la marca que más zonas pone sobre la mesa (en la gama más alta de todas), además de tener el menor blooming de las tres.




